- Julia la única es una lectura muy recomendable para aquellos que quieran una historia de fantasmas sin terminar de ser terrorífica

Julia la única de Yuna Park, publicada por Editorial Astronave, es un proyecto con gran proyección, encomendado (ojalá que sí) a ser una futura saga, especialmente pensando en lectoras y lectores jóvenes que buscan una historia con misterio.

Desde el arranque, con la protagonista Julia enfrentándose a un instituto nuevo, la obra juega con un tópico adolescente (el primer día de clase) para tornarse en algo ligeramente macabro y extraordinario. Lo que más convence de Julia la única es esa mezcla: no es solo una historia de “ser la nueva”, sino que añade elementos de intriga —¿Qué le ocurrió a la madre de Julia? ¿Qué relación tienen los nuevos amigos con el secreto que ella guarda?—.
Cumple su propósito con creces: enganchar, contar una aventura con corazón y misterio, y dejar al lector con ganas de saber más
Si es verdad que el formato impone un ritmo breve que a algunos lectores les podrá parecer ligero. Ese acortamiento acarrea que algunos personajes secundarios aparezcan con fuerza en el planteamiento, pero quizás sin todo el desarrollo que uno desearía. En segundo lugar, el estilo gráfico —si bien acorde con el público juvenil al que va dirigido— no aspira a complejidades; su apuesta está más por la limpieza visual, la claridad narrativa y el empuje de la trama que por experimentaciones arriesgadas. Eso sí, el que escribe estas palabras creció con el estilo gráfico de Tim Burton o Roald Dahl, así que discúlpenme si cuando se habla de fantasmas, busco algo más visceral.
Julia la única en definitiva aborda cuestiones de identidad, de memoria y búsqueda de respuestas. Es interesante que la obra toque algo así cuando el público al que se dirige es joven puesto que las novelas juveniles no temen enfrentar a los traumas o los secretos familiares para centrarse en aspectos “adultos”. Otro punto que me parece destacable es su apuesta por visibilizar personajes que no encajan inmediatamente, y que enfrentan las injusticias de frente y sin miramientos. Que eso siempre deja buen sabor de boca.
Julia la única es una lectura muy recomendable para aquellos que quieran una historia de fantasmas sin terminar de ser terrorífica, a lo que fue Casper en la década de los 90. Cumple su propósito con creces: enganchar, contar una aventura con corazón y misterio, y dejar al lector con ganas de saber más.
Fuente: Pablo D. Santonja | @datosantonja en nuevatribuna.es
