- ¿Puede irse de rositas el jefe de gabinete de Díaz-Ayuso tras declarar en el juicio contra el fiscal general del Estado con meras fabulaciones y mendaces conjeturas?

El juicio contra el fiscal general del Estado no parece contar con un fundamento sólido. Es imposible revelar un secreto que ha dejado de serlo y desmentir un bulo parece algo bastante saludable para la convivencia democrática. En el caso de Miguel Ángel Rodríguez, al estar designado como su jefe de gabinete por la presidenta madrileña, nos encontramos ante un funcionario público, al margen de que no sea notario y tenga una peculiar noción de lo que puede hacer un periodista metido en política, sobre todo si ya peina canas. Reconocer paladinamente que sus afirmaciones difamatorias no contaban con respaldo alguno es un hecho muy grave y no debería quedar impune.
La maniobra de distracción ha surtido efecto. Los delitos del novio de Ayuso no parecen ser baladíes, porque para colmo tienen lugar tras entablar una relación sentimental con quien transfiere muchos millones al grupo Quirón. En el móvil de Miguel Ángel Rodríguez aparece como Alberto Quirón, lo cual no deja de ser un dato bastante significativo. Eso podría explicar por qué un ciudadano particular ha contado con el apoyo incondicional de la cúpula del Partido Popular madrileño. Su presidenta habló desde su cargo de una confabulación del Estado para destruirla políticamente utilizando a su pareja sentimental.
Al margen de cuál sea la sentencia, el mal ya está hecho
Alberto González Amador asegura que le han matado civilmente, pese a lo cual baraja suicidarse o abandonar España, sin aclarar si lo hará después o antes de un eventual ingreso carcelario. Quienes administran la justicia deberían dejar a un lado sus posiciones ideológicas al ponerse su toga. Es increíble que podamos pronosticar el resultado de una votación analizando previamente las adscripciones políticas de quienes componen los tribunales.
Periodistas muy acreditados han asegurado conocer el correo de marras mucho antes que la Fiscalía, manifestando el dilema ético de no poder revelar sus fuentes para dejar clara la inocencia de aquel a quien se juzga. También se apunta más bien a la Fiscalía madrileña. Un perito nombrado en el gobierno de Rajoy ha declarado que resulta muy aconsejable cambiar los dispositivos y que hay instrucciones a tal efecto. La UCO se centró en investigar a una de las muchas personas con acceso a ese correo, quizá porque no contaba con pautas claras en la fase de instrucción.
Al margen de cuál sea la sentencia, el mal ya está hecho. Las fabulaciones pueden conseguir sentar en el banquillo a las más altas autoridades del Estado y parte de la opinión pública entiende que por algo será. El trumpismo ha hecho fortuna en política. Mentir tiene su recompensa en el ámbito político y los hechos alternativos logran deformar la realidad, aunque tenga que caricaturizarla con historias fabuladas por algún oportunista sin escrúpulos. Falta saber si Miguel Ángel Rodríguez puede irse de rositas tras haber mentido descaradamente como funcionario público.
Fuente: Roberto R. Aramayo en nuevatribuna.es (título editado por @carabanchelnet)

Miguel A. Rodríguez lo dijo claro: su labor es "defender la reputación de Ayuso".
— Maria (@lagrima75) November 5, 2025
Por eso embarró, filtró y manipuló.
Porque cuando el novio de Ayuso, un defraudador confeso, se sentó ante el juez, la consigna fue clara:
Convertir el fraude en victimismo. pic.twitter.com/p6lP9CKlkC
El novio de Ayuso admite que autorizó a Miguel Ángel Rodríguez a difundir un correo de su causa fiscal, antes de que lo pidiera el fiscal. Un cargo político filtrando pruebas, y luego acusando al fiscal de hacerlo.
— Maria (@lagrima75) November 5, 2025
El escándalo no está en la filtración, está en quién la hizo. pic.twitter.com/CEiSy2n2tP
BLANCO Y EN BOTELLA !!
— Miren Gurutxe (@Gurutxe1) November 5, 2025
Grande, @SIntxaurrondo : "El novio de Ayuso envía el pantallazo del email a Miguel Ángel Rodríguez, y éste lo difunde a los medios. Y nos preguntamos quién lo filtró"??
pic.twitter.com/hfohBkZpIV
— Miren Gurutxe (@Gurutxe1) November 13, 2025
