El origen de la adquisición no está documentado y tampoco está incluido en los documentos dados a conocer por Sol, que mantiene bajo siete llaves cómo fue el inicio real de la operación. La comparecencia del número 2 deja una estela de dudas y retrata un peligroso ejercicio de perversidad política

“¡Lo que ahora tienen que hacer es pedir perdón a la presidenta de Madrid!”, reclamaba a los gritos el consejero de Presidencia y número dos del ejecutivo madrileño, Miguel Angel García Martín, mirando a las bancadas de las izquierdas en la Asamblea. Tardó casi dos meses en convocar una comparecencia que se realizó finalmente el jueves 17 de septiembre, pero aclaró que era “a petición propia”, negando los pedidos de Más Madrid y el PSOE.
Imbuido en una especie de Torquemada ayusista empoderado por folios en vez de una Biblia, García reclamó justicia para la baronesa y que los partidos opositores dejaran de ejercer su función como controladores del poder. Que “pidan perdón” por hacer acusaciones falsas a su jefa, quien le ha encargado poner la cara en el escándalo mayúsculo en el que se convirtió el caso del ‘aticazo’.
El ‘superconsejero’ (lleva las competencias de Presidencia, Justicia y Administración Local) incluyó insultos graves a Pedro Sánchez sobre su salud mental (ya todo pasa desapercibido) pero no pudo evitar incurrir un mar de contradicciones y verdades tergiversadas o manipuladas.
La génesis oculta
En su comparecencia, el consejero ha puesto el foco en los documentos que ocultó hasta última hora a la oposición y que acabado el pleno publicaron en el Portal de Transparencia. Allí en la memoria del expediente aparecen las justificaciones para la compra del ático de lujo.
En esos párrafos se narran varios motivos, siendo los principales que la residencia se utilizaría para albergar a mandatarios extranjeros o visitas oficiales, para sustitución de las dependencias de la Real Casa de Correos (sede del gobierno de la Comunidad) que entraban en período de reformas y para algún “alojamiento temporal” de altos cargos del Ejecutivo, como ocurrió en la pandemia. El problema con esto es doble: primero porque la adquisición fue el 14 de abril y el documento de las justificaciones de la compra tiene fecha del 2 de julio, dos meses y medio después.
Las fuentes consultadas no niegan que la cúpula de Sol sepa quién fue el alto cargo o funcionario que tuvo la primera ocurrencia de esas presuntas necesidades
Pero segundo y más grave, es que se trata de un documento posterior, muy posterior, a la génesis de la toma de decisión. No hace falta ser un erudito en administración pública para saber que si algo es comprado con dinero público un 14 de abril, el proceso fáctico (no el documental) de la operación ha comenzado varias semanas o hasta meses antes.
Fuentes conocedoras de esta operación vinculadas al gobierno de Ayuso han admitido a El Salto que los primeros contactos al respecto, es decir, el “traslado de necesidades” inicial, primigenio, entre el ejecutivo y Planifica, fue “oral” e informal y que no existe –o desean hacer creer que no existe— ni un correo electrónico que pueda retratar ese momento.
El eufemismo de “traslado de necesidades” se refiere a que lo que aparece en los justificativos del expediente. Esto implica que la idea de la compra se le ocurrió a alguien de la administración madrileña y que ese mismo alguien u otro y se lo trasladó a miembros de Planifica Madrid, empresa pública que efectuó la compra.
El gobierno de Ayuso ha decidido mantener oculto esto. Ante la repregunta de El Salto, las fuentes no niegan que la cúpula de Sol sepa quién fue el alto cargo o funcionario que tuvo la primera ocurrencia de esas presuntas necesidades y que se lo expresó luego a alguien del consejo de administración de Planifica Madrid. O quizás lo saben y no lo pueden confesar. Lo que señalan periodistas de investigación y la oposición madrileña es que fue la propia Ayuso o su entorno más próximo.
El dato no es para nada baladí. No solo porque estamos hablando de 6,3 millones de dinero público en un ático de lujo en Chamberí (un euro con cinco céntimos de cada residente adulto de la región) sino porque conocer eso, o que se exhiba alguna prueba de las primeras conversaciones sobre la compra, podría desenterrar la acusación principal: que fue una idea de Ayuso para beneficiarse a ella misma. Que no haya un solo informe preliminar, o email, sobre quién decidió su relevancia quién lo informó a Planifica y quién buscó la inmobiliaria es la peor evidencia.
Horas antes de la comparecencia se conoció otro dato: el consejero delegado de Planifica, Pedro Corbalán, tenía un poder notarial para efectuar compras con mínimas limitaciones, firmado por el número 2 de Ayuso. Sobre esto, la portavoz del PSOE, Mar Espinar, le preguntó dos veces a García, quien no respondió.
Otros agujeros negros que han quedado expuestos es que García no ha explicado por qué la primera respuesta oficial al periódico El País —que estaba incluida en la exclusiva— fue que la adquisición era para uso como despacho de la presidenta por las reformas en Sol y no lo que aparece en la memoria del expediente. Y por qué, si había una necesidad, se decidió abruptamente su venta con el argumento de que ese dinero iría para las víctimas de los feroces incendios en la Sierra de Guadarrama.
No dijo nada tampoco sobre la muy llamativa coincidencia que la compra haya sido en la calle Martínez Campos, la misma en donde vive la madre de Ayuso. La misma calle donde ella vivió de joven.
Pervertere
La palabra perversión proviene del latín (pervertere), que en su origen significa invertir, dar vuelta. La sociedad moderna le ha dado otra connotación más vinculada con la vileza y el mal obrar a sabiendas y sin importar. De todo esto y quizás más dio una exhibición el número 2 de Ayuso en el hemiciclo el pasado jueves.
No solo por su exigencia de pedido de perdón a las izquierdas (sin siquiera esperar a que se archive la causa judicial), invirtiendo roles, sino que sus primeros minutos no fueron una explicación de los hechos sino un contragolpe: “La adquisición se enmarca en la total normalidad legal. Este escándalo ha sido para tapar lo de Ceuta y a un presidente en chancletas de vacaciones mientras nuestros compatriotas sufrían, y para tapar los gravísimos casos de corrupción del entorno de Sánchez”.
Prosiguió afirmando sin ruborizarse que “esta propiedad nunca se adquirió para residencia de la presidenta y ha sido una gran mentira de la izquierda; han buscado un fantasma todo el verano para tratar de tapar sus propias vergüenzas pero no alcanzará para tapar el lodazal en el que se revuelca el ‘sanchismo’”.
En su intento de salpicar barro en su réplica ignoró las preguntas de la oposición (hasta las de Vox, que preguntó algo tan simple como por qué se decidió venderlo si todo estaba tan en regla y era tan necesario) y embistió contra el Consejo de Ministros: “¿Y dónde viven los ministros sanchistas y comunistas? Entre todos los pisos donde residen superan los 4.000m²”. Si alguien se sorprende porque haya pedido a sus asesores que cojan su tiempo para contar los metros cuadrados, espere porque hay más: aseguró que TVE ha dedicado 1.500 minutos de su programación para el ‘áticogate’.
Y en la tercera y última réplica, García dio la estocada: anunció que se querellará con las portavoces de Mas Madrid y del PSOE (no con Vox) y que encargará una batería de rectificaciones a TVE. Fuentes de Sol han añadido luego que la querella no incluirá a Pedro Sánchez, aunque él haya dicho lo mismo que las portavoces, palabras más palabras menos. Antes de irse, García lanzó un insólito “solo les queda dimitir a todos por mentir” a los diputados.
Del “se iban a morir igual” al “pidan perdón a la presidenta”. La perversión y la insolencia como baza, y con mayoría absoluta.
Fuente: Daniel Galvalizi – @danielgalvalizi en elsaltodiario.com
Imagen portada: capturas MalasLenguasN

Fuente: Diego Casado en eldiario.es
Ayuso, preguntada por las dudas sobre el expediente del ático: “A mí qué me importa, esa no es mi gestión”
La presidenta de la Comunidad de Madrid admite por primera vez que visitó el inmueble “por verlo”, aunque asegura que la vivienda de lujo comprada por su Gobierno “no es para mí”

Las primeras palabras de Isabel Díaz Ayuso después de las explicaciones de su Gobierno sobre la compra del ático de Chamberí en sede parlamentaria han sido para desentenderse de las cuestiones, sin aclarar las dudas sobre el caso. “A mí qué me importa, esa no es mi gestión”, ha respondido a la prensa después de un acto en Alcalá de Henares.
Pese a mantener esta postura, la presidenta de la Comunidad ha admitido este viernes que visitó el ático en persona. Asegura que fue “porque si lo compran y estoy buscando un lugar donde me lleve las oficinas, mi despacho, oye pues por verlo”. Y añadía: “Pero es que ni siquiera tomé la decisión, porque os habéis precipitado tanto y se ha montado tal lío que mis primeras explicaciones eran tan sencillas que no convencían”.
Ayuso ha vuelto a negar que el piso de lujo adquirido por Planifica Madrid estuviera destinado a ser su residencia. “Es que no es para mí”, ha reiterado de forma vehemente, dejando ver su hartazgo por las cuestiones de la prensa sobre el tema: “No quiero saber nada de esa historia. Y por más que explico, por más que digo, da igual”, se ha quejado reprochando a los periodistas que no preguntaran por otros temas de actualidad.
“Me gusta vivir en comunidad, porque es lo único que tengo como persona”, ha añadido apuntando que “lo único que a mí me da alegría es tener vecinos (…) me gusta tener vecinos a mis vecinos de arriba y de abajo”, porque asegura que vive “en unas condiciones muy duras” debido a la exposición pública de su cargo, que no le permite “el anonimato”.
“Yo ya no sé cuántas explicaciones voy a dar. Lo que sí sé, y vamos, lo juro, y lo puedo demostrar de mil maneras, es que yo no quiero una vivienda ni quiero una residencia oficial para vivir”, ha insistido después de calificar de “memez” este caso y amenazar con que, si siguen las reclamaciones de explicaciones, “volveré a decir la bromita del chao pescao”.
Ayuso ha contestado a los medios después de un acto institucional en Alcalá de Henares, donde ha colocado la primera piedra del futuro Centro de Procesamiento de Datos (CPD) que la empresa española Nabiax construirá en la localidad. Sus palabras llegan un día después de la comparecencia de su consejero de Presidencia y portavoz, Miguel Ángel García Martín, para explicar la compra del polémico ático de Chamberí por parte de Planifica Madrid.
El Gobierno de la Comunidad de Madrid considera el caso cerrado con estas explicaciones, pero la oposición reclama respuestas a las dudas que se mantienen desde que se conoció el caso y otras nuevas que han surgido a raíz de la publicación en el portal de transparencia de la nueva documentación sobre la operación. En concreto, reclaman saber quién ordenó la compra, por qué no se hizo pública, quién seleccionó el inmueble o qué persona validó el precio de adquisición, entre otras cuestiones.
Planifica Madrid ha acordado este viernes que mantendrá a la venta el ático de la calle General Martínez Campos hasta que un comprador ofrezca el precio indicado en los pliegos, a la vez que achacan a la “mala publicidad” que tiene ahora mismo el inmueble la falta de ofertas en el primer intento de enajenación, según indican fuentes regionales citadas por Europa Press.
Fuente: Diego Casado en eldiario.es

Fuente: Raquel Ejerique en eldiario.es
Por qué publicamos y es noticia que Ayuso quiso comprar un piso en Chamberí un mes antes del ‘aticazo’
La presidenta madrileña ha acusado a elDiario.es de haber “robado” su intimidad. Se refiere a una noticia que revelaba que usó a un cargo público para negociar la compra de un piso de 100 metros cuadrados en Chamberí del que al final desistió. Un mes después de ese intento frustrado, Planifica Madrid compró el ático de 400 metros en el mismo barrio

El 15 de abril de este año, en elDiario.es publicamos la siguiente noticia: Ayuso utilizó a su jefe de despacho en Presidencia para negociar la compra de un nuevo piso en Madrid. La noticia llegó a nuestra redacción y la pudimos confirmar con una fuente presencial. La presidenta de la Comunidad había visitado el piso, de 100 metros cuadrados y 850.000 euros de salida, en diciembre. Primero sola y, en una segunda visita, acompañada por su pareja, Alberto González Amador. El hecho en sí podría parecer parte de la vida personal de la presidenta, si no fuera porque quien hizo todas las gestiones y concertó las visitas para este piso no fue la propia Ayuso, su pareja o alguien de su entorno privado.
El trabajo de negociación lo hizo un cargo público de la Comunidad: el jefe de despacho de la Secretaría de la Presidencia de la Comunidad de Madrid, Álvaro Sanz. Diplomado en Informática de Gestión, cobra 93.317,08 euros anuales de las arcas públicas. Esos días, había un debate en España y en los juzgados sobre si la mujer de Pedro Sánchez, Begoña Gómez, había utilizado indebidamente a su asistente en Moncloa para gestionarle asuntos laborales en la Universidad Complutense. El día anterior a la publicación de nuestra noticia, Peinado había propuesto el procesamiento de ambas.
Amparados por el derecho de la ciudadanía a recibir una información veraz (artículo 20 de la Constitución) y en el hecho de que para la operación –de carácter privado– se habían utilizado recursos públicos, publicamos la noticia.
Ayuso, acuciada este viernes por las preguntas que sigue sin contestar (quién decidió comprar el ático de lujo, por qué ese piso y no otro o dónde está el expediente de Planifica Madrid que justifica un gasto de 6,3 millones), se presentaba en directo ante las televisiones como víctima de una fiscalización interesada o exagerada: “Si hubiera ese nivel de fiscalización y preguntas [al Gobierno], ni tendríamos una invasión, ni 20.000 millones perdidos de fondos europeos…”.
Sin que nadie preguntara en concreto por la noticia que elDiario.es publicó en abril, Ayuso ha querido ponerla como ejemplo de la supuesta intromisión en su vida personal: “elDiario.es llegó a publicar, robándome mi propia intimidad, la casa que yo estaba buscando para comprar. Salieron hasta los detalles de los metros cuadrados y dónde se encontraba esa casa. Si yo me estoy buscando casa en marzo, en abril, en mayo, en julio… será porque yo me estoy buscando mi casa, no porque quiero que los madrileños me paguen nada”.
En esa frase hay varias inexactitudes que conviene aclarar. Este medio publicó los metros de la casa y el precio, junto con algunas características generales. Pero nunca publicó la calle en la que se encontraba, ni ningún detalle identificativo de la misma. Solo el barrio, Chamberí, que tiene más de cuatro kilómetros cuadrados. Tampoco publicó fotos, pese a tener acceso a ellas.
El interés público y periodístico de la publicación no era, evidentemente, dar a conocer el piso en el que estaba interesada, sino en que hubiera empleado a un trabajador público en esas gestiones, en un contexto en el que ese asunto estaba de especial actualidad. Por eso el titular y el enfoque de la noticia era ese y no otro. Por eso la mayor parte de la extensión de la noticia está dedicada a eso. Por eso se llamó al jefe de Secretaría y a la Comunidad de Madrid para preguntar por esto, y no por las operaciones y gustos inmobiliarios de la presidenta. Por eso elDiario.es no reveló ningún detalle específico o reservado de la casa, cosa que sí hizo González Amador cuando puso a la venta el piso en el que han estado viviendo ambos en ese mismo barrio.
Otra falsedad de la declaración de la presidenta este viernes reside en la cronología temporal, con la que pretende dar la idea de que ella buscaba piso mientras Planifica Madrid compraba el ‘aticazo’. Ayuso estaba interesada en este piso más modesto desde diciembre de 2025, pero en enero de este año desistió de negociar más. Se lo quedaron otros compradores, de los que elDiario.es tampoco dio detalle. En febrero, un mes después de que quedara frustrada la operación inmobiliaria de la presidenta, la empresa pública adscrita a la comunidad que gobierna compró el ático de los 6,3 millones sin informar públicamente, sin que esté en su presupuesto, y con una finalidad todavía no justificada.
Conocer en qué se emplean los recursos y el dinero públicos es un derecho, porque las instituciones son de todos, no de quienes la ocupan temporalmente. Por eso no es cotilleo, presidenta. Se llama periodismo.
Fuente: Raquel Ejerique en eldiario.es

Fuente: Antonio Maestre en eldiario.es
El arte de Ayuso para insultar a la cara a sus votantes
La lideresa dio a finales de esta semana una rueda de prensa improvisada en la que junto todos sus grandes éxitos, desde la nula capacidad de oratoria, el atropello indisimulado de predicados, el victimismo, el insulto a sus adversarios políticos y sobre todo la capacidad para pensar de manera descarada

OPINION
A Isabel Díaz Ayuso la llamaban “La Monguer” sus propios compañeros de partido cuando no era más que una advenediza que le llevaba las redes sociales al perro de Esperanza Aguirre, se reían de ella por la nula capacidad que tenía para hilar dos frases con sentido. Aquel insulto interno y las burlas sufridas por los suyos le crearon una inquina que ahora usa contra todos aquellos que nunca formaron parte de la humillación, patrimonio de un partido que no tiene respeto ni por los que forman parte de su organización. El uso del mote despectivo lo cuenta David Fernández en su libro sobre la presidenta de la Comunidad de Madrid, del mismo modo que explica cómo se fue larvando en ella un resentimiento por esas burlas con el que cobrarse esas deudas de inquina con el poder en la presidencia. Al final quieren el poder para expiar sus traumas. No es nada nuevo.
La lideresa dio a finales de esta semana una rueda de prensa improvisada en la que juntó todos sus grandes éxitos, desde la nula capacidad de oratoria, el atropello indisimulado de predicados, el victimismo, el insulto a sus adversarios políticos (pobre juguete roto Sémper diciendo que cuando Feijóo gobierne no habrá insultos) y sobre todo la capacidad para mentir de manera descarada expresando lo cerrada que está la noche ante quien observa con cara de estupor un magnífico día soleado mientras la escucha.
Uno de los momentos más clarificadores que se pueden vivir cuando se escribe de política sucede cuando las mentiras que intuyes de algunos políticos son acerca de un tema que te afecta personalmente y del que conoces todos los extremos. Cuando eso sucede, cuando sabes la verdad de manera indubitada y asistes al ejercicio descarnado de la negación sin vergüenza de un hecho probado que tienes frente a tus ojos, te das cuenta de que algunos están hechos de otra pasta. El cinismo desacomplejado de mentira patológica que ejercen algunos líderes y sus partidos es de tal dimensión que sabes que te encuentras ante gente de otra pasta y que jamás podrás competir ante quien no tiene ningún escrúpulo cuando te mueves en la vida con líneas rojas éticas.
Yo tuve ese momento en pandemia. Publiqué que el Hospital Infanta Sofía de San Sebastián de los Reyes mantenía cerrada un ala con una UCI totalmente equipada en los peores momentos de la COVID, cuando la carencia de respiradores y puestos de atención crítica hacía que murieran cientos de madrileños sin acceso a ese tipo de cuidados. Aquella noticia tuvo mucha repercusión en aquel momento por razones obvias y la reacción de Isabel Díaz Ayuso me dejó helado al escribir en su red social que era mentira que la Comunidad de Madrid mantuviera cerrada esa área del hospital, pero que a partir de la semana siguiente la abriría. El mensaje literal es el siguiente: “El bulo del día sobre la sanidad madrileña es el falso cierre de una UCI en el I. Sofía. Jamás se abrió porque su utilidad estaba a la espera de uso. Y llegó: ahora pasará de 8 respiradores COVID a 22”.
Ahora ya sabemos el tipo de calaña que es. Pero en 2020 estábamos empezando a conocer su verdadera dimensión. He de reconocer que no me esperaba que alguien con un mínimo sentido crítico y de decencia con su propio ego pudiera aceptar que una líder política dijera que es mentira que una UCI esté cerrada y en la misma frase que la va a abrir. No ya que creyera mi noticia, sino que aceptara que una declaración de ese tipo es compatible con la verdad y la dignidad política. Ahora ya no me extraña ni que mienta con ese descaro ni que sea exclusivo de ella y forme parte de la manera de ejercer la cosa pública de todos sus vasallos.
El PP de Madrid, Ayuso y sus palanganeros de segunda clase, son una de las máquinas más evolucionadas en el arte de mentir sin torcer el rictus ante hechos que se están produciendo frente a ellos sin importarles que haya pruebas gráficas, vídeos, declaraciones o cualquier otra evidencia que deje al desnudo que están mintiendo. Por eso Miguel Ángel García, consejero de presidencia y portavoz, puede negar que haya ratas en una residencia mientras se ven vídeos de los falsos techos con el sonido ensordecedor de los chillidos. Por eso Ayuso puede decir que no sabe nada del ático porque no es su tema y haberlo visitado o que no era para ella pero se compre enfrente de la casa de su madre Mabel. Por eso pueden salir en rueda de prensa a decir que es falso que se maquillen las listas de espera en la sanidad mientras acusan a un cirujano, siendo mentira, de haber sido él quien las ha maquillado. Por eso se creen que pueden comprar un ático con dinero público para Ayuso y salir a negarlo cuando las pruebas son avasalladoras. Así es “La Monguer”, nos miente a todos en la cara porque sabe que sus votantes lo pueden ser aún más que ella.
Fuente: Antonio Maestre en eldiario.es

