La presidenta de la Comunidad de Madrid se ha desplazado al parque de Comillas que hay junto al colegio Perú para visitar los trabajos por los que pasará una tuneladora, que abrirá hueco al suburbano. Las familias de la escuela pidieron en su día limitar las talas y se quejaron del arenal que se ‘comió’ al jardín

Hacía un sol de invierno esta mañana en Madrid. En los alrededores del parque de Comillas, ahora sepultado por la arena de la obra para abrir una estación de Metro en la zona por donde pase la línea 11, los operarios trabajan con aparente normalidad. Salvo por una cosa. La visita de Isabel Díaz Ayuso a media mañana se hizo notar, pues fue a presentar la tuneladora que actualmente se fabrica en Alemania y que llegará previsiblemente al fondo subterráneo a finales de 2025. Su nombre será Mayrit, como se nombraba tiempo atrás a la ciudad. El lugar ha sido foco de protestas por las talas de árboles que se llevaron a cabo, y el ambiente aún chispea. La presidenta de la Comunidad de Madrid se ha personado en el área de trabajo cuando se cumple un año desde que iniciaron las actuaciones para este tramo del suburbano, que nace de una reclamación vecinal. Al terminar la visita tocó hablar de la tuneladora.
Según lo que avanza Ayuso, esta maquinaria de grandes dimensiones permitirá perforar unos 15 metros diarios, tres veces más que los cuatro metros –dos por cada lado– que se excavan con los recursos actuales. La idea es concluir las obras “lo antes posible”, en palabras de la líder popular, que ha reconocido en su charla la existencia de quejas vecinales. En la medida de lo posible, promete tratar de subsanarlas. La acompañaba el consejero de Vivienda, Transportes e Infastructuras, Jorge Rodrigo, junto a otros pesos pesados como el concejal del distrito y exconsejero, Carlos Izquierdo, o el director general de Infraestructuras de Transporte Colectivo, Miguel Núñez. “Sabemos que una obra siempre es un fastidio, pero en el futuro los vecinos podrán disfrutar de un parque reconstruido y unas conexiones privilegiadas con el resto de la ciudad”, ha garantizado la presidenta.
No obstante, el camino para lograrlo no termina de convencer entre los residentes. “No están contando la verdad, ¡que lo digan todo!”, espetaban dos vecinas del barrio al grupo de periodistas que, guiados por el equipo de Ayuso, accedía al interior de las obras actualmente valladas. Ambas son madres cuyos hijos estudian en el CEIP Perú, un colegio que colinda directamente con el antiguo parque y que, en lugar de una zona verde, avista ahora desde sus ventanas el ir y venir de camiones o el ruido de las excavadoras. El Gobierno regional ha reiterado en varias ocasiones, también esta misma mañana y ante la presencia de las dos particulares, las medidas de prevención y reducción de impacto que se han tomado desde Sol como los camiones que pasan regularmente para regar el asfalto y eliminar arena o las pantallas antirruido colocadas en las proximidades.
Pero hay quienes no lo ven suficiente, sobre todo después de las talas de unos 139 árboles que se ejecutaron antes de la obra para acondicionar y despejar el espacio. La cifra de ejemplares eliminados iba a ser superior, pero las protestas vecinales lograron un acuerdo para reducirlas. La presidenta, sin embargo, ha deslizado que es necesario hacer sacrificios para un proyecto de envergadura –sin referirse directamente a las talas– y ha felicitado a todo el equipo después de 12 meses de trabajos. El objetivo de esta ampliación en la línea 11 de Metro, ha reiterado, será “descongestionar” la circular, L6, que rodea a la ciudad y es uno de los trayectos más utilizados diariamente por millones de usuarios. Frente a su recorrido en círculos, Ayuso ha destacado que la L11 del futuro será “la gran diagonal de Madrid”, y que se extenderá desde Conde de Casal hasta Atocha o Palos de la Frontera, sumando otras dos conexiones: la que pasará por Madrid Río y esta última, en Comillas.
La ampliación, asimismo, conectará la línea con otros siete intercambiadores, cinco de ellos ya en vigor según los datos que aportó Ayuso. “Es una obra que hacemos en tramos, precisamente, por su magnitud: la prolongación es de 6,5 kilómetros”, ha indicado ante los medios, en una comparecencia sin preguntas. “Queremos que abra a finales de 2027”, marcó en el horizonte. La presidenta ha mencionado en su discurso el encuentro con las dos vecinas y madres de escolares en el CEIP Perú, y ha validado su preocupación a la vez que exponía que su equipo “hace todo lo posible por reducir daños”.
En este sentido, puso ejemplos como las “nuevas ventanas de protección contra el ruido” o la limpieza que ejercen en las que ya tiene el centro educativo, así como “unas horas de funcionamiento estipuladas” para que las obras no colapsen el barrio. No obstante, ha recordado que fueron los propios vecinos quienes solicitaron abrir la parada. Una de las madres que habló con la presidenta, llamada Nuria Salobral, charló con Somos Madrid al término de la visita y mostró la cercanía de la escuela con el perímetro del parque vallado, a escasos metros de distancia.
¿Por qué se quejan los vecinos?
“Llevamos un año protestando e incluso hemos llegado a hacerlo ante la Unión Europea [se refiere al viaje que tres familiares del CEIP Perú hicieron hace un año a Bruselas para ampliar su petición], pero siguen sin explicarnos nada. De la visita de hoy, por ejemplo, nos hemos enterado por los medios”, reseña, visiblemente molesta. La “excusa” que, a su parecer, exponen siempre desde la Comunidad es que fueron ellos quienes pidieron una estación de la L11 en Comillas. “De ese punto de partida han ido haciendo una bola gigante”, considera. Hace muy poco enviaron sus alegaciones al proyecto para reconstruir el parque, pues el Gobierno regional sí les envió una misiva explicando su idea para que pudieran valorarla.
Esta información les llegó hace cosa de un mes, según esta vecina, y ahora se hallan a la espera de conocer si sus respuestas serán tenidas en consideración. “Nos enviaron un proyecto farragoso de regeneración del parque de Comillas con hasta cuatro propuestas, pero sin concretar la elegida. Predominaban grandes extensiones de caminos pavimentados, una gran pista de asfalto con gradas, un kiosco, zonas de pradera valladas o bancos sin respaldo”, se quejaron este mismo jueves desde la Asociación de Vecinos Parque de Comillas y el AFA del colegio Perú, que reúne a padres y madres del centro.
El Parlamento Europeo acuerda vigilar el impacto sobre el colegio Perú de la tuneladora de la línea 11 de Metro de Madridhttps://t.co/iWnJpIyGFH#Carabanchel #Madrid #Comillas #colegiopúblicoPerú #línea11deMetro #parlamentoeuropeo #tuneladora #acuerdavigilar #Obras pic.twitter.com/IHUraHSCJc
— Carabanchel (@Carabanchelnet) March 21, 2024
Estas iniciativas “nada tienen que ver con lo que el barrio desea y necesita para hacer frente a los retos de la crisis climática”, uno de los contras que se impusieron a la obra además del ruido o la suciedad. “Lamentamos esta falta de transparencia y comunicación en unas obras de calado como estas que han arrasado las cinco hectáreas del único pulmón verde del barrio”, concluyen las entidades vecinales en un comunicado conjunto, enviado al conocerse la visita de la presidenta. “Si estamos así es porque somos Carabanchel y no el Bernabéu. Tenemos miedo de convertirnos en San Fernando de Henares”, lamenta Nuria.
Historia del barrio y un parque en obras
Hasta 1971, el barrio pertenecía a Arganzuela-Villaverde, y es entonces cuando se integra definitivamente en Carabanchel. La zona de Comillas se encuentra sobre el viejo barrio de barracones de la posguerra, pero la lucha vecinal consiguió mejorar las casas: el lugar que ocuparon las infraviviendas pasaron a convertirse en un parque. El mismo que ahora queda bajo los escombros de la obra hasta su reconstrucción. Como en otras zonas de Madrid, el crecimiento desbordante de la ciudad creó en el sur suburbios al otro lado del río Manzanares y en la salida hacia Toledo.
Una urbanización incipiente y mísera que antecede a la creación definitiva de Comillas en terrenos que pertenecían a Carabanchel Bajo (entones un municipio separado de Madrid) después de la guerra. En un primer momento, en enero de este año, los vecinos aseguraron que los trabajos de arqueología realizados durante la obra encontraron dos restos óseos, entre ellos un fémur. La Consejería de Transportes confirmó solamente el hallazgo de solados “de escaso valor”, un suelo antiguo, y continuó sus labores. Pero finalmente se constató el origen de esos restos, dando la razón a la teoría de los residentes.
Fuente: Lourdes Barragán en eldiario.es

Fuente: FRAVM
Las vecinas afectadas por las obras de la línea 11 de Metro en el barrio de Comillas lamentan, tras la visita de Ayuso a la zona, que se sigan ignorando sus demandas
La AFA del Colegio Perú y la Asociación Vecinal Parque de Comillas deploran la falta de comunicación, de transparencia y de respuesta a sus múltiples demandas para preservar la salud del barrio durante estos trabajos

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha visitado hoy el recinto principal de la obras de ampliación de la línea 11 de Metro en el barrio de Comillas, Carabanchel. Se trata de la segunda visita institucional de la Administración regional y, de nuevo, las entidades ciudadanas que representan a la población del barrio, como la Asociación Vecinal Parque de Comillas y la Asociación de Familias del Alumnado del colegio Perú, no han sido avisadas ni invitadas a este acto informativo.
“De nuevo, lamentamos esta falta de transparencia y comunicación en unas obras de calado como estas que han arrasado las 5 hectáreas del único pulmón verde del barrio. Entendemos que unos trabajos de tal magnitud no pueden realizarse a espaldas de la población afectada. Demandamos información sobre el proceso, el cronograma de obra o saber cuándo llegará la tuneladora y cómo afectará a la cimentación de las viviendas cercanas y al colegio”, deploran desde estas asociaciones.
“La nueva parada de Metro en el barrio es el logro de una demanda histórica, por lo que no estamos en contra de esta obra, sino de la manera de realizarla. La extracción diaria de toneladas de tierra y escombros y el tráfico de vehículos de tonelaje en un barrio de calles estrechas y densamente poblado requiere de unas medidas extremas de seguridad y salubridad que no se están dando. La Administración ha rechazado la instalación de medidores de ruido y partículas en el colegio Perú, un centro escolar al que acuden a diario cerca de 600 niños y niñas de entre 4 meses y 12 años, y que desde este curso cuenta con 7 aulas de educación especial, población más sensible a los efectos de las obras”, añaden.
Hasta la fecha, la Comunidad de Madrid ha ignorado el grueso de las peticiones de información y las demandas formuladas por las asociaciones citadas. Tan solo se accedió al refuerzo de una parte de las ventanas del colegio Perú, separado a solo 25 metros de la valla de obra, pese a que se pidió cambiar la totalidad de las mismas, y se instalaron unas pantallas acústicas que han resultado ineficaces. También se ha rechazado la comisión de seguimiento, recurso habitual en otras obras públicas de similares dimensiones.
Ahora, la lucha del barrio camina hacia el diseño del nuevo parque tras las obras, un proceso que involucra al Ayuntamiento y a la Comunidad de Madrid y en cuyo resultado espera la vecindad poder participar.
“Nos enviaron un proyecto farragoso de regeneración del parque de Comillas, con hasta cuatro propuestas sin concretar la elegida y en el que predominaban, entre otros, grandes extensiones de caminos pavimentados, una gran pista de asfalto con gradas, un kiosco, zonas de pradera valladas o bancos sin respaldo. Iniciativas que nada tienen que ver con lo que barrio desea y necesita para hacer frente a los retos de la crisis climática”.
La Asociación Vecinal Parque de Comillas y la AFA del colegio Perú enviaron encuestas para pulsar la opinión del barrio a este respecto, en ausencia de un proceso participativo impulsado por las administraciones. Los resultados apuntan a amplias zonas verdes, al incremento de arbolado respecto a la cifra anterior, a caminos de arena para mitigar el impacto de la isla de calor en verano, fuentes, bancos con respaldos y áreas infantiles con sombras.
“Queremos un parque para que lo disfrute la vecindad, no para que los turistas se hagan fotos ni que sea una mera zona de paso camino al metro. Rechazamos esas extensiones de asfalto que luego se puedan alquilar a eventos privados como sucede en otros parques madrileños. Comillas sigue siendo un barrio de vecinos y vecinas, y queremos que el nuevo parque sea el lugar de encuentro vecinal que siempre fue”.
UN AÑO DE LAS TALAS MASIVAS
Este 11 de diciembre se cumplió el primer año desde que la Comunidad de Madrid arrasara el parque de Comillas, talando 139 árboles sanos y de gran porte. La masacre medioambiental respondió al uso del terreno para preparar el recinto de acceso a la tuneladora, la máquina de 10 metros de diámetro que excavará el nuevo trazado del túnel.
Esta medida se tomó tras modificar la Administración regional el proyecto constructivo sin someterlo a declaración de impacto medioambiental. Las asociaciones vecinales lamentaron esta medida pues había alternativas para evitar las talas masivas. “No es lo mismo construir una estación de Metro, que también habría conllevado cierta destrucción arbórea, que utilizar las 5 hectáreas de parque para todo lo que conlleva una tuneladora. Había otras alternativas menos lesivas para el medio ambiente, y la Comunidad de Madrid las desoyó todas”.
Fuente: FRAVM

Reclamamos información pero @ComunidadMadrid ignora a la población afectada por las obras de #L11 de #metro. Ni transparencia ni comunicación. Pero hoy, dos madres de nuestra AFA lograron que #Ayuso se detuviera a escucharnos. Por seguridad y por salud pública: #MetroSíPeroNoAsí pic.twitter.com/CfvJMLhurd
— Asociación de Familias del Alumnado del CEIP Perú (@afaceipperu) December 12, 2024
No es lo mismo construir una boca de metro que usar nuestro parque para la tuneladora
— Mesa del Arbol de Carabanchel (@ArbolMesa) January 10, 2024
Todavia se pueden evitar 4 años de contaminación, ruidos, polvo en suspensión e isla de calor
Sábado 13 enero / 12.00 h Parque Comillas#MetroSíTuneladoraNo pic.twitter.com/H4arzMlgom
Esto es lo soportan cada mañana los niños y niñas del colegio Perú.
— FRAVM – Federación Vecinal de Madrid (@FRAVM) February 8, 2024
La @ComunidadMadrid no solo sigue en sus 13 de meter la tuneladora al lado del centro, sino que no ha activado aún ninguna medida para mitigar las molestias de las obras de ampliación de la línea 11. pic.twitter.com/h9qEh2MlVb
