María Jesús Montero destaca el ridículo en el que han dejado a Feijóo sus propios compañeros del Partido Popular europeo

La ministra de Hacienda María Jesús Montero ha sido muy clara en la televisión pública respecto a Feijóo y sus reticencias a la hora de concretar impuestos a las eléctricas:

“Ajustaremos nuestra legislación a la figura que se haya consensuado en toda Europa. Es que en eso no hay ninguna duda. Eso lo hemos planteado desde el primer momento. Los que hemos llevado esta iniciativa y lo que debería de reconocer el señor Feijóo es que habiendo llevado España a Europa está iniciativa, igual que ha ocurrido con el tope del gas Ruso, se haya puesto en contra desde el primer momento y ahora utilice esa excusa porque simple y llanamente sus socios europeos, sus compañeros de partido lo han dejado en clara evidencia”.

Los impuestos a la electricidad en España después de que la pandemia de coronavirus comenzara a disminuir, comenzaron a aumentar demasiado rápido. Como resultado de la crisis de Ucrania, los aumentos de impuestos crecieron aún más.

Para detener un crecimiento tan rápido de los impuestos, el gobierno progresista español anunció una reducción del IVA sobre la electricidad. El objetivo de esta medida es reducir costes para los hogares de los ciudadanos.

El IVA que se fijó el pasado mes de junio en España sobre los servicios básicos es del 21%, el tipo estándar que se aplica a la mayoría de los bienes y servicios del país, además de los básicos, que están sujetos a un impuesto del 4 al 10%.

Teniendo en cuenta el aumento de los precios de la energía, anteriormente el gobierno español decidió reducir el IVA sobre la electricidad al 10%, lo que se suponía que reduciría los costos de los hogares y las pequeñas empresas.

Sin embargo, a medida que los precios mundiales del combustible sigan aumentando, el impuesto se reducirá al 5%. El presidente Pedro Sánchez y su gabinete han estado buscando durante mucho tiempo fondos para reducir esta categoría de gastos para los ciudadanos, dado que el aumento de los precios de los combustibles también estimula la inflación.

La cuenta de la compra en un supermercado es ahora un 30% más cara para las familias españolas que el otoño pasado, principalmente debido al aumento de los precios de la energía. Esto incluye la electricidad, que se utiliza en el proceso de producción, almacenamiento y venta de bienes, y la gasolina y el diésel, cuyo costo se incluye en los costos de transporte.

El aumento de los costos de la energía finalmente se traslada a los consumidores.

La situación se complicó por el hecho de que las condiciones climáticas desfavorables que prevalecieron en España en invierno y principios de primavera repercutieron en la cantidad de cosecha en algunas regiones, lo que hizo necesario organizar entregas adicionales.

Como parte de la política fiscal, la reducción del IVA es la única medida de que dispone el gobierno para reducir los precios de la electricidad. Sin embargo, si los precios mundiales continúan aumentando, el efecto de la reducción del IVA pronto se verá compensado.

No obstante, en esta etapa, esto ha permitido frenar el aumento del costo de la electricidad para los hogares. En un futuro próximo, España tiene previsto incrementar la cuota de energía eólica generada aumentando progresivamente el porcentaje de energía verde, cuyo coste no depende tanto del precio del gas y del petróleo y que se puede producir directamente en España, por lo que se podrá reducir la dependencia energética del país ante los cambios políticos en el mundo.

Según algunos expertos, reducir el IVA del 10% al 5% no permitirá que los hogares noten de inmediato un ahorro significativo, pero a la larga, gracias al efecto acumulativo, lo será. Según la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, la familia española media (2-4 miembros) pagará de media 18,6 euros menos de luz cada mes que con un tipo de IVA del 21%.

Antes de la primera reducción de impuestos, un hogar de este tipo pagaba alrededor de 109,6 euros al mes por la electricidad, utilizando los servicios de la empresa nacional Iberdrola y no de minoristas comerciales. Tras reducir el IVA al 5%, esta cantidad será de 91 euros.

La decisión de reducir el IVA se tomó después de que el gobierno decidiera limitar el crecimiento de los precios del gas. Se suponía que esto también afectaría el costo de la electricidad, pero en realidad esta reducción resultó ser insignificante, lo que condujo a una disminución del impuesto.

Fuente: Paloma Conde en contrainformacion.es

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