Las personas jóvenes en España deben dedicar más del 100% de su salario para emanciparse

Sólo el 16,3% las personas jóvenes en España se ha emancipado. La edad media para irse de casa es de las más altas de Europa. Y eso que los datos están mejorando

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Teniendo en cuenta el salario mediano entre la juventud, y el precio del alquiler de una casa y de los suministros, a un joven, de media, le faltan 76,9 euros al mes para poder emanciparse. Más aún en el caso de las mujeres.

Sólo el 16,3% de las personas entre 16 y 29 años ha logrado emanciparse (el 13,3% de los hombres y el 19,4% de las mujeres). La edad media a la que se van de casa se sitúa en los 30,3 años (una de las más altas de Europa). El motivo principal que explica este dato es que su salario medio no les da para vivir solas. A pesar de la contundencia de las cifras, “la situación empieza a mejorar poco a poco”, aseguran desde el Consejo de la Juventud de España (CJE).

El CJE ha presentado este martes su Observatorio de la Emancipación, correspondiente al primer semestre de 2023. La tasa de emancipación sube unas décimas respecto a la del año anterior, del 15,9%. En la anterior crisis, en 2008, era un 25%. Compararla con la media de la Unión Europea también es un ejercicio demoledor, en 2022, en los países vecinos el 31,9% de los jóvenes vive emancipado.

A los jóvenes en España no les da con un salario para alquilar una vivienda

El salario mediano de la juventud en España, en 12 pagas, se situó en los 1.005,22 euros netos al mes en el primer semestre del año pasado. Por su parte, el alquiler mediano de una vivienda libre costaba 944 euros mensuales (un 9,3% más que en 2022 y un 63,9% por encima de los precios de hace 10 años), lo que supone más del 100% del sueldo de las jóvenes (101,2%) y el 87,3% del de los jóvenes.

A estas cantidades, habría que sumarles el gasto mediano de los suministros de una vivienda, unos 138,12 euros al mes. Es decir, a una persona joven le faltarían, de media, 76,9 euros para poder vivir en solitario. Por ello, la juventud española está abocada, en muchas ocasiones, a tener que compartir vivienda con personas con las que no tienen ningún tipo de vínculo, explican en el estudio. Esta situación, que hasta hace unos años era característica de estudiantes que vivían fuera de su localidad de origen, se ha extendido en los últimos años hasta afectar por igual a quienes están trabajando.

Incluso cuando solo alquilan una habitación, los jóvenes en España deben dedicar más del 30% de su salario a la vivienda habitual, por encima del porcentaje que “recomiendan la mayoría de los estudios”, recuerdan.

La habitación mediana en España costaba 375 euros al mes (se ha encarecido un 7,1% en un año). Es decir, el equivalente al 37,3% del salario mediano joven. De hecho, en cuatro de las 17 Comunidades Autónomas, superaba el 40% de su sueldo, por lo que los jóvenes que allí residen están sobreendeudados.

En cuanto al mercado de la compra, que también se encareció, aunque menos, “tampoco era algo asequible para una persona joven”, indican. La primera mensualidad de una hipoteca correspondería al 65,9% del salario mediano joven. “Para pagar la entrada de una vivienda una persona joven tendría que ahorrar 53.796 euros, el equivalente a cuatro años y medio de su sueldo”, detallan en el informe.

‘Sisis’, no ‘ninis’

El Observatorio de la Emancipación, atendiendo a los datos de inactividad, desmonta el mito de que las personas jóvenes en España no quieren trabajar. Casi nueve de cada 10 personas que no trabajaban ni buscaban trabajo no lo hacían porque estaban estudiando.

La tasa de ninis, es decir, de las personas jóvenes que no buscaban trabajo estando disponibles para trabajar, era de tan solo el 1,9% de la población inactiva. Además, la tasa de jóvenes sisis, quienes trabajaban y estudiaban a la vez, era del 34% de la población ocupada, subrayan.

La juventud es el segundo colectivo con mayor riesgo de pobreza y exclusión social

Aunque hay algunos datos positivos, desde el CJE recuerdan que la juventud sigue siendo el segundo colectivo de edad con mayor riesgo de pobreza y exclusión social.

En su informe señalan que la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) a principios de 2023 afectó en gran medida a las personas jóvenes en España. El salario mediano joven creció un 5%, hasta alcanzar los 12.062,59 euros netos al año, mientras que la brecha de género de salario entre las mujeres y los hombres jóvenes era de 1.788,45 euros al año, el equivalente a casi dos mensualidades de un alquiler mediano.

No obstante, aun con este incremento, la fuerte subida de los precios provocó que el poder adquisitivo de un joven trabajador se redujera un 3,3% en un año. Además, los ingresos de un hogar joven decrecieron en un 6,6%. Los ingresos ordinarios de un joven fueron de 1.638,10 euros, y los de una joven se situaron en 1.541,96 euros.

Fuente: lamarea.com

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