Profesores machistas, impunidad y… a nosotras, ¿quién nos protege?

El pasado 2 de diciembre conocimos, a través del periódico elDiario.es, la noticia de que la Universidad Complutense de Madrid estaba siendo investigada por no actuar ante las reiteradas comunicaciones de una situación de agresión sexual cometida por un profesor de la universidad.
Durante cuatro años se deberían haber activado protocolos, tomado medidas, aplicado sanciones, protegido y acompañado a la denunciante. Y, durante cuatro años, no se hizo nada de eso, dejando importantes secuelas psicológicas a la víctima. Ante esta noticia, no podemos evitar sentir una profunda rabia e indignación. ¿Por qué no se hizo nada? ¿Por qué no actuaron los organismos que supuestamente nos protegen?
La mediadora entre la universidad y la denunciante sí recibió respuesta de estos organismos, pero estas respuestas no producen sino aún más rabia: “No podemos actuar en casos de agresión sexual, dado que son procedimientos penales donde no cabe una respuesta administrativa”; “los delitos denunciados eran de naturaleza privada”.
Desde octubre de 2018 hasta 2024 se mantuvieron las gestiones y comunicaciones entre la trabajadora social y la universidad. El coordinador del máster que cursaba la alumna, la Oficina Defensora del Estudiante, la Unidad de Igualdad de la UCM y su directora: todas estas instancias estaban al tanto, según relata la mediadora. Nunca se abrió expediente, no se inició ninguna investigación ni se puso en marcha protocolo alguno. Nada. Ninguna acción tras años de intentos de comunicación por parte de la trabajadora social del Centro de Atención Integral a Mujeres Víctimas de Violencia Sexual de la Comunidad de Madrid (Cimascan).
La Universidad nunca la protegió: no lo hizo cuando, estando en estado de shock y atravesando una situación económica precaria, buscó ayuda; ni cuando expresaba su miedo a las posibles consecuencias; ni cuando temía no poder completar sus estudios y tener que regresar a su país de origen sin el título; ni cuando pedía retrasar entregas debido a su estado psicológico.
El Rectorado de la Universidad Complutense mantiene, con su silencio y falta de medidas, una actitud de impunidad ante las violencias machistas. Vosotros, rector y vicerrectores, sois responsables. Con vuestra actitud ponéis en riesgo a todas las estudiantes, como pusisteis en riesgo a la denunciante: no solo cuando sucedió la agresión, sino también cuando esta se comunicó y cuando tuvieron lugar situaciones de acoso y coacciones, en nuestras propias aulas, por parte del querellado.
Le preguntamos al rector y a los organismos responsables: ¿Cuánta violencia machista debemos sufrir las estudiantes de la Complutense para que se impongan medidas?
Años de recortes en políticas contra la violencia machista por parte del Gobierno de Ayuso (recortes de un millón y medio de euros en los presupuestos de 2026), la burocracia universitaria que ha tratado la situación como si se tratase del juego de la patata caliente, y la pasividad de cargos institucionales nos dejan claro que no podemos confiar en las instituciones que nos atacan y esconden la mano.
Cada vez es más evidente la urgencia de que exista una asignatura de educación sexual inclusiva desde Infantil a la Universidad que vaya acompañado de una revisión de todas las trabas burocráticas que existen para denunciar los comportamientos machistas y las agresiones sexuales.
Desde el Sindicato de Estudiantes y Libres y Combativas exigimos que la UCM investigue a fondo este caso, abra un expediente y tome medidas urgentes: la expulsión inmediata de la carrera docente de este profesor y de todos los profesores que perpetúan la violencia contra las mujeres, sanciones ejemplarizantes que acaben con esta lacra de una vez por todas.
Queremos también enviar todo nuestro apoyo y solidaridad con la víctima y con todas aquellas mujeres que han sufrido violencia machista en el ámbito universitario. Nosotras sí os vemos, nosotras sí os escuchamos y, mientras nosotras y muchas otras compañeras feministas revolucionarias sigamos en pie, nunca estaréis solas. Por todas, la lucha continúa.
Por una universidad segura y libre de violencia machista.
¡Basta de encubrimientos! ¡Basta de justificar lo injustificable!
Fuente: sindicatodeestudiantes.net
