La alumna ilustre rechaza la inversión del Gobierno de 169 millones en las universidades públicas axfisiándolas

Las universidades públicas acumulan 15 años de infrafinanciación en la Comunidad de Madrid. No se trata de un lento reequilibrio del sistema ni de una política coyuntural; es un declive deliberado, es un modelo

Cuando Isabel Díaz Ayuso fue nombrada alumna ilustre de la Complutense, se defendió de las críticas argumentando que ella le había dado siete años de su vida a esa universidad.  Y sobre la misma universidad a la que le dio siete años de vida, sobre la UCM, Ayuso dijo hace unos días que “otorga títulos como churros” y está “colonizada por partidos de izquierdas”. No juzguemos la primera afirmación, quizá estaba haciendo un ejercicio de autocrítica. Pero sobre la segunda: curiosa colonización de izquierdas la que va por ahí otorgando títulos a gobernantes de derechas. 

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El goteo de retórica antiintelecutal y el cuestionamiento y vilipendio a las universidades públicas por parte de la Comunidad de Madrid no es fenómeno nuevo, ni siquiera reciente, pero sí que ha alcanzado un punto lo suficientemente alarmante como para que las seis universidades públicas de Madrid (Universidad de Alcalá, Universidad Autónoma, Universidad Carlos III, Universidad Complutense, Universidad Rey Juan Carlos y Politécnica) hayan lanzado un comunicado en el que hablan directamente de insostenibilidad del sistema por la congelación de sus presupuestos por parte de la Comunidad de Madrid. La partida destinada a las universidades públicas madrileñas aumentará en 2025 en un -agarraos de la silla- 0,47% (0,9% si se contemplan únicamente las transferencias por gastos corrientes). Y el caso de la Complutense es, precisamente, el más preocupante: cerró el año 2023 con un déficit de 65 millones de euros y para sobrevivir a esta situación deficitaria está estudiando la posibilidad de eliminar másteres, doctorados o grados con poca demanda, con el coste en la disminución de oportunidades que eso supondría.

Las universidades públicas acumulan 15 años de infrafinanciación en la Comunidad de Madrid. No se trata de un lento y cuidadoso reequilibrio del sistema, ni de una política coyuntural provocada por la situación económica (¿Cuál, por cierto, si Madrid es una potencia económica?); es un declive deliberado en pro de lo privado, es un modelo elegido a conciencia. El papel tradicional de las universidades públicas ha sido, en muchos sentidos, el de ofrecer un contrapeso al mercado primando el valor social sobre el económico, y eso supone una amenaza. 

La pérdida de lo público amenaza el espacio que la investigación y la ciencia necesitan para crecer, amenaza el ascensor social y amenaza, en general, la libertad intelectual de los alumnos y, por tanto, de toda la sociedad. En el borrador de la nueva Ley de Enseñanzas Superiores, Universidades y Ciencia de la Comunidad de Madrid (ya en trámite) se contempla la inclusión de un “régimen sancionador específico” “frente al vandalismo, la okupación del espacio público, los escraches”, tal y como adelantó en verano el consejero de Educación, Ciencia y Universidades, Emilio Viciana.“Lo que queremos es que se mantenga el orden y el decoro en la vida académica”, dijo abiertamente Viciana durante un desayuno informativo. El orden, el decoro, el mercado. No imagino nada más opuesto al espíritu de una universidad pública, en donde lo que tiene que florecer es la libertad y la crítica. 

Ayuso estudió en una facultad, la de Ciencias de Información, en la que miles de periodistas y comunicadores nos formamos con ilusión mientras nos perdíamos por su indescriptible esqueleto grisáceo. Fue su elección: la universidad pública. Muchos estudiantes carecen de esa elección porque para ellos la universidad pública es la única elección posible. Y mientras las universidades públicas continúen balanceándose incómodamente sobre el vacío, lo que habrá triunfado es otra elección, en este caso una estrictamente política.

Fuente: Lucía Taboada en eldiario.es
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Fuente: eldiario.es

Diana Morant reprocha a Ayuso el rechazo a una inversión del Gobierno de 169 millones en las universidades públicas

“No es comprensible ni explicable”, señala la ministra de Universidades en una carta a la presidenta de Madrid, que se ha bajado del plan pactado con las Comunidades y que supondría incorporar más de 1.000 profesores, en un momento en el que los rectores hablan de “situación crítica” por la falta de financiación

Foto de @DianaMorantR

Madrid, la nota discordante una vez más. El Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades ha alcanzado un acuerdo con 16 comunidades autónomas para crear 4.480 plazas de profesor ayudante doctor en las universidades públicas, de las que el Gobierno de España financiará 2.705 plazas y las CCAA, 1.775. El Gobierno de la Comunidad de Madrid ha rechazado el ‘Programa María Goyri’, algo que la responsable de la cartera, Diana Morant, le ha afeado a la presidenta Isabel Díaz Ayuso, precisamente en un momento en el que los rectores de las seis universidades públicas de la región han hecho pública la “situación crítica” en la que se encuentran por falta de financiación.

“Me dirijo a Usted para pedirle que escuche el sentir unánime de las rectoras y de los rectores”, comienza Morant en una carta enviada este lunes a Ayuso, que le recuerda que “otras regiones han implementado modelos de financiación plurianuales, revirtiendo los recortes de la crisis financiera y potenciando sus capacidades”, mientras que “la Comunidad de Madrid sigue rezagada, comprometiendo su futuro académico y científico”.

 “Claramente las universidades públicas madrileñas están cumpliendo con sus obligaciones, a pesar de la infrafinanciación evidente que sufren por parte de su Gobierno regional. Como usted bien sabe, la obligación para desempeñar de forma adecuada estas funciones por parte de las universidades públicas madrileñas es de su gobierno, en tanto que es su responsabilidad y obligación competencial, y también su responsabilidad ética como administración pública que debe estar al servicio de todos los ciudadanos y ciudadanas”, lanza Morant en su misiva.

45 millones solo “para sobrevivir”

Esto ocurre pocos días después de que, en un gesto inédito, los rectores de los seis centros públicos de la región publicaran un texto conjunto en el que piden a la Comunidad de Madrid 45 millones de euros más “solo para sobrevivir”, aunque calculan el agujero presupuestario en más de 200 millones.

Los responsables de los campus exigen a la presidenta que suba la transferencia nominativa anual a las universidades al menos un 4%, que es la cantidad que sube el presupuesto general para Educación, explican fuentes de la Conferencia de Rectores de Universidades de Madrid (Cruma). El Gobierno regional contempla actualmente una subida del 0,47%, según el borrador de los presupuestos que ha publicado la Comunidad de Madrid. 

Morant se une a la voz de los rectores y apostilla una serie de datos que han compartido también con su equipo “para que fueran conscientes de la magnitud del grado de desigualdad que sufre el sistema”. Para empezar, señala la pérdida de la capacidad financiera de las universidades: “Las transferencias corrientes de su Gobierno entre 2009 y 2024 solo han aumentado un 5%, cuando el IPC registra un aumento acumulado del 34,9%”. Y esas transferencias por estudiante son, destaca “un 21% más bajas que la media de todas las universidades públicas españolas, y no llegan ni a la mitad del valor medio de las de la Unión Europea”.

“Las universidades públicas madrileñas no pueden estar permanentemente al límite”, subraya Morant en su carta. “España necesita un sistema universitario público madrileño fuerte”.

Un plan para sumar 1.000 docentes

De ahí la “sorpresa” por el rechazo del Gobierno de Ayuso al Programa María Goyri, que supondría incorporar más de 1.000 profesores y profesaras jóvenes y “una inversión de más de 169 millones de euros en la Comunidad de Madrid durante los próximos seis años”. “No es comprensible ni explicable una decisión como esta” cuando más se necesita “para combatir la precariedad y la excesiva temporalidad de las plantillas de profesorado”, que en el caso de la Comunidad de Madrid “alcanza el 47,63%”, destaca.

Este martes los rectores Joaquín Goyache, de la Complutense; Ángel Arias, de la Carlos III; Javier Ramos, de la Rey Juan Carlos; Amaya Mendikoetxea, de la Autónoma; José Vicente Saz, de la de Alcalá; y Guillermo Cisneros, de la Politécnica se reunirán con la presidenta Ayuso para tratar el tema de la falta de financiación.

Para algunas universidades, la cifra que recoben actualmente es incluso inferior en euros contantes y sonantes: la Complutense, por ejemplo, recibió en 2009 un total de 418 millones de euros por el capítulo IV; en 2024 fueron 403 millones. Quince millones menos, sin contar el IPC. En ese mismo periodo, los presupuestos de la Comunidad de Madrid han pasado de 17.689 millones de euros a 27.624 millones, una subida del 56%.

Los prespuestos por estudiante que destina Madrid a sus campus son los más bajos de España, a pesar de ser la que tiene unos precios públicos más caros, junto con Navarra.

Carta de Diana Morant a Isabel Díaz Ayuso
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Fuente: eldiario.es

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