Son muchos años escuchando la versión oficial de que, con la Constitución de 1978, la Monarquía se hizo constitucional. Más bien fue al contrario, la Constitución se hizo monárquica y, con ella, nos bautizaron a todos como monárquicos sin pedirnos opinión

La forma de estado monárquica, impuesta de matute y bajo amenaza hace 50 años (justo los que se cumplen ahora de la auto reforma del franquismo), pierde aceleradamente “fuelle” a pesar de la campaña permanente de ocultación de verdades y embellecimiento de mentiras en la que actúan al alimón la mayoría de los grandes medios de comunicación del país. La monarquía y el rey van de guapos en la foto, pero cada vez están más desnudos, con las vergüenzas bien al descubierto. Ni el miedo al castigo por las críticas a la manada borbónica funciona ya como antes.
Seguimos esperando una encuesta, actualizada, realizada por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), en el que se plantee una pregunta limpia entorno a Monarquía o República. La última vez que el CIS preguntó por la monarquía fue en 2015, y cosecho un claro suspenso de 4,34 puntos sobre 10. Hace una década de esa estadística oficial, y parece que nos tocará esperar otro tanto (¿?) para refrescar datos, a pesar de tener un gobierno progresista. ¿Si la encuesta no sale como quieren, quitan la pregunta de la lista? Si esto se hiciera en China, nos parecería otro buen argumento para demostrar que aquello no es un Estado de derecho. Pero se hace aquí, y no se considera señal de ninguna lacra en la Administración del estado.
En los años 2020 y 2021 se realizó una encuesta de consideración organizada por la Plataforma de Medios Independientes, una agrupación de 16 medios de todo el estado. La encuesta tenía como principal objetivo preguntar sobre aquellas cuestiones relacionadas con la monarquía española que el CIS, por un motivo u otro, no se atrevía a preguntar.
En la encuesta del año 2020, el conjunto de la muestra que afirmaba estar satisfecha con la monarquía era del 42,1%, mientras que un año después el resultado es de 37,5%, lo que implicaba una disminución de casi cinco puntos porcentuales. Por el contrario, la insatisfacción con la monarquía sube hasta los 45,9 puntos porcentuales, lo que implica un crecimiento de un punto comparado con el año anterior (44,9%).

Las preguntas que personalmente me vienen son: ¿es que nunca nos van a preguntar si queremos monarquía o no? Con toda la mierda y la miseria humana que llevan encima los borbones, ¿por qué les aguantamos? ¿Es que, como las llamas del infierno, son para siempre?
Mientras tanto, sin conformarnos, ojeamos la encuesta publicada por Electomanía, en la que se revela que la opción republicana supera a la monárquica, con un respaldo del 51,9% frente al 42,4%, y con solo un 5,7% de indecisos.
La evolución de los datos desde 2019 confirma una tendencia progresiva a favor de caminar hacia un verdadero estado democrático: el apoyo a la monarquía ha caído más de cinco puntos en seis años (del entorno del 47% al 42,4%), mientras que la República ha subido lentamente hasta consolidar su ventaja.
Por territorios, la República es mayoritaria en amplias zonas del norte y este peninsular:
Cataluña, País Vasco, Navarra y Galicia optan claramente por el modelo republicano, con intensidades muy marcadas (especialmente Cataluña y Navarra), o el voto en el extranjero, donde un abrumador 63,8% respalda la República.
Por el contrario, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura, la Comunidad Valenciana y especialmente Murcia y Andalucía occidental muestran mayor apoyo a la monarquía.
En cuanto a la afinidad política, los votantes de partidos como el PNV, EH Bildu y ERC se muestran claramente republicanos, seguidos por los simpatizantes de Podemos, Sumar, Junts y BNG. Dentro del electorado socialista, 8 de cada 10 personas apoyarían una república, a pesar del respaldo que la dirección del PSOE mantiene hacia la monarquía.
En el lado opuesto, PP (88%), VOX (73,6%) y UPN (83,3%) muestran un respaldo abrumador a la monarquía.
Los votantes de CC y PACMA están más divididos, aunque se inclinan ligeramente por la monarquía.
El grupo de indecisos, voto nulo o blanco, se sitúa en un punto intermedio, pero con una mayoría inclinada hacia el modelo republicano en el caso del voto en blanco (57,1%) y hacia la monarquía en el nulo (56,3%).
Una mayoría del 61,7% de los encuestados apoya celebrar un referéndum vinculante para decidir entre Monarquía y República, mientras que un 33,3% se opone. Esta diferencia de casi 30 puntos revela que incluso muchos monárquicos están a favor de abrir un debate democrático sobre el modelo institucional del Estado.

Son muchos años escuchando la versión oficial de que, con la Constitución de 1978, la Monarquía se hizo constitucional. Más bien fue al contrario, la Constitución se hizo monárquica y, con ella, nos bautizaron a todos como monárquicos sin pedirnos opinión.
Es momento de pensar en República, en cómo la queremos, y en qué contenidos le damos: que no sea sólo una ruptura con la forma de estado, sino con su contenido, con los actores y fuerzas protagonistas de ese Estado…
Es momento de ruptura para poder vivir de otra manera, gobernándonos.
Es momento de hablar de la independencia de los pueblos, y defenderla.
Es momento de hacer justicia popular, de tod@s, para poder merecer la libertad.
Es momento de seguir luchando en la calle, conquistando lo nuestro.
La democracia es que las personas y los pueblos puedan decidir. El Derecho a decidir.
Fuente: Iñaki Alrui – Miembro del Colectivo editorial de LoQueSomos.org
Ilustraciones de Alejandro Pacheco

