El letrado Carlos Neira afirma que nunca mandó a Alberto González Amador el ofrecimiento de aceptar ocho meses de cárcel pero que ya en enero de 2024 el empresario le encargó llegar a un acuerdo, en contra de lo que afirmó el comisionista en su testifical

Carlos Neira, abogado de Alberto González Amador, ha desmentido uno de los aspectos clave de la declaración testifical de la pareja de Isabel Díaz Ayuso: el empresario sí le encargó llegar a una conformidad en su caso de fraude fiscal, aunque nunca le envió la propuesta concreta de aceptar ocho meses de cárcel. El letrado, según fuentes jurídicas, ha explicado que el 30 de enero de 2024 el propio empresario le encomendó llegar a un pacto, explicando claramente que implicaba reconocer los delitos y aceptar una condena simbólica de cárcel.
El abogado, que también ha reconocido que el dos de febrero de 2024 envió esa confesión al fiscal Julián Salto y a un Abogado del Estado que conocía, un detalle que González Amador ha omitido en sus querellas y escritos hasta la fecha. También ha matizado algo que dijo su cliente en su testifical: González Amador aseguró que no solo no conocía el contenido de su confesión sino que nunca había confesado nada.
Según Neira, el 30 de enero de 2024 se reunió con González Amador y exploraron dos posibilidades: pelear el caso en los tribunales o confesar. El encargo de la pareja de Ayuso fue claro, según ha dicho hoy: aceptar cárcel y cerrar el caso con el menor “ruido” posible. Le explicó, según ha dicho, que esa iba a ser la línea de actuación. Tres días después, Neira no le hizo llegar el correo que envió al fiscal y al Abogado del Estado pero sí le fue informando puntualmente de los pasos que iba dando. Por ejemplo, cuando el 15 de febrero se encontró con el fiscal Salto en un juzgado y hablaron del tema.
También ha explicado que, cuando trascendieron los detalles de su confesión en la noche del 13 de marzo, Alberto González Amador le llamó enfadado explicando que no estaba contento con su contenido. Y ha negado que enviara ese email a nadie más, explicando que ningún trabajador de su despacho tuvo acceso a él. Cuando en ese email enviado a la Fiscalía dijo que planteaba un pacto “de común acuerdo” con González Amador, hoy ha dicho que es “una expresión suya” porque la pareja de Ayuso le había “autorizado” para “iniciar” el procedimiento de acuerdo.
La testifical de Neira fue anunciada por el juez Ángel Hurtado minutos antes de que, hace unos días, declarase Alberto González Amador. En su comparecencia, el empresario explicó que a finales de 2023 habló con su abogado y le encargó una salida silenciosa y rápida al caso después de que Hacienda apuntara a una posible querella contra él. Según la pareja de Isabel Díaz Ayuso, él nunca encargó una conformidad penal y descubrió por la prensa que su letrado había aceptado ocho meses de cárcel y una multa de 500.000 euros en su nombre.
En un primer momento el objetivo de la Fiscalía y la Abogacía del Estado era aclarar a cuánta gente remitió el abogado esta propuesta de pacto el dos de febrero de 2024: si solo a un fiscal, como viene defendiendo González Amador desde el principio, o si también se la remitió a un Abogado del Estado. También si ya en la mañana del 12 de marzo de ese año, cuando elDiario.es desveló el caso, recibió mensajes de un periodista de ‘El País’ preguntando por ese posible pacto, más de un día antes de que esa información llegara a manos del fiscal general.
La testifical de cuatro periodistas
La comparecencia de Carlos Neira es una de las últimas diligencias puestas en marcha por el juez Ángel Hurtado en la investigación que se acerca a su final con dos imputados: el fiscal general Álvaro García Ortiz y la fiscal provincial de Madrid, Pilar Rodríguez. Todavía está previsto que este viernes comparezcan cuatro periodistas de ‘El País’ que, ante un notario, han declarado que en la mañana del 12 de marzo ya supieron a través de “trabajadores” de la Fiscalía que el letrado Carlos Neira había cerrado una conformidad del caso.
Neira, en su testifical este martes, también ha confirmado lo asegurado por cuatro periodistas de ‘El País’ ante un notario: que a lo largo del 12 de marzo un redactor de ese medio contactó con él por correo y WhatsApp y le preguntó por un posible “pago” a Hacienda, rechazando hoy que le preguntara por el contenido concreto del correo filtrado.
La declaración de Neira también ha servido para evidenciar que el dos de febrero de 2024 no solo envió la confesión de su cliente al fiscal Julián Salto: también a un Abogado del Estado al que conocía porque poco antes había tratado otra conformidad con él como representante de Hacienda en otro caso de fraude fiscal. Su propósito siempre fue, ha dicho hoy, “agilizar” al máximo esas gestiones y, ha zanjado, lo consiguió.
Fuente: Alberto Pozas en eldiario.es (título editado por @carabanchelnet)
Imagen portada: Montaje con fotos de RRSS

Fuente: Rosa María Artal en eldiario.es
Ayuso y su defraudador confeso
El caso es que la presidenta de Madrid convive en pareja con un defraudador fiscal confeso, encausado en tres delitos más, que parece haber mentido en el Supremo. Y que ella ha puesto al servicio de su novio a efectivos de la Comunidad que preside como su jefe de gabinete. Demasiado grave para que pase sin consecuencias

Alberto González Amador es un defraudador confeso según las afirmaciones de este martes ante el Supremo de su abogado, Carlos Neira, a quien el susodicho quiso cargar la culpa de ese email viajero que parece ser un asunto vital en este país. González Amador había declarado ante el alto tribunal que él no sabía nada de esa comunicación en la que aceptaba sus delitos fiscales y pedía un pacto. Habría sido pues cosa de su abogado. Tan alocado y poco profesional como para hacer una oferta de negociación de ese calibre sin contar con su cliente.
Carlos Neira, un respetable letrado y con una buena cartera de clientes, se enfrentaba pues a perder su prestigio profesional o a contrariar al novio de Ayuso y por ende a ella y ha optado por decir que sí ofreció ese acuerdo a la Fiscalía y que González Amador lo sabía. Ha matizado que “el 30 de enero de 2024 el propio empresario le encomendó llegar a un pacto, explicando claramente que implicaba reconocer los delitos y aceptar una condena simbólica de cárcel”. Lo único que no fijaron fueron los ocho meses de condena que concretó el abogado, según ha declarado e¡ante el Supremo.
Esto ya lo sabíamos con anterioridad. Baste ver este whatsApp que incluía el director de Eldiario.es Ignacio Escolar en un detallado artículo sobre este escandaloso asunto. El jefe de gabinete de Ayuso escribió a la pareja de Ayuso que ya quedó bautizado como él lo tenía reseñado: Alberto Quirón.

Son datos rotundos confirmando que el novio de Ayuso sí sabía de sus delitos y del acuerdo ofertado para no ir a la cárcel, dada la cuantía del dinero que Hacienda considera que ha defraudado. Hay muchas más variables incomprensibles en todo esto. ¿Por qué denunció al fiscal general como divulgador de un email que él dijo desconocer?, no es un asunto menor.
Viene a la memoria aquel encendido elogio de Federico Jiménez Losantos, cuando, tras la exclusiva de ElDiario.es sobre sus negocios, se conoció o divulgó la identidad del novio de la presidenta de Madrid. “Alberto [González Amador] que es un bigardo, bien plantado, de familia militar, tendrá dos amigos. Y si no Desokupa. Y el primero que aparezca por ahí metiéndose, tiene un accidente, se rompe tres huesos”, dijo el locutor sobre el bulo de que varios periodistas intentaron entrar en la casa de Ayuso. Los periodistas profesionales, recordemos por si acaso, no intentan entrar en casa de nadie sin su permiso.
Tras ello, apareció en escena Miguel Ángel Rodriguez. La Comunidad de Madrid se ponía al servicio del que su presidenta llamaba y llama un ciudadano particular. M.A.R. se apuntó también decididamente al uso de la violencia, cuando amenazó al Diario.es con su cierre y a la periodista Esther Palomera por sus exclusivas. Gruesas amenazas: “Os vamos a triturar, vais a tener que cerrar”.
Por cierto, bigardo, según la RAE, se refiere a alguien corpulento, en tono despectivo, y también como adjetivo equivale a vicioso y disoluto. No sé si Losantos era consciente en su desparramada devoción.
Lo que parece Alberto Quirón es bastante más torpe de lo que se podía suponer. No para el lucro, dado que cobró obscenas comisiones millonarias (2.000.000 euros) por sus contratos de mascarillas y material sanitario con proveedores de la administración, pero sí al pretender ahorrarse 350.951 euros –es lo que le reclama Hacienda– con torpes trampas de facturas falsas de empresas fantasmas, según se acreditó también.
Y sumamente torpe parece denunciar al fiscal general del Estado por difundir un email del que sabía, aunque haya mentido al Supremo. Y sabía aparentemente más de lo que dice. El abogado ha reconocido que el 2 de febrero de 2024 envió esa confesión al fiscal Julián Salto y a un Abogado del Estado que conocía. Cuatro periodistas certifican que lo recibieron antes que el fiscal general del Estado y Miguel Angel Rodríguez traficó lo que pudo con deformaciones del contendio del acuerdo como si fuera la Fiscalía quien hacia la oferta. No se entiende por qué se metió en este berenjenal, a no ser por los efluvios urdangarines de vivir en los áticos del poder. Mal camino la torpeza manifiesta unida a una prepotencia asombrosamente infundada.
El papelón del juez Hurtado crece ante qué hacer con estas evidencias. Los de los otros denunciantes también. Los de la prensa afín o más que afin que un tanto desconcertada con las nuevas revelaciones, o confirmaciones. Hasta ahora, se ha dedicado a desviar la atención, darle poca relevancia o agarrarse a cualquier clavo ardiendo como la historia de una supuesta fontanera, con la falta que tienen ellos de desaguar sus pocilgas.
El caso es que la presidenta de Madrid convive en pareja con un defraudador fiscal confeso, encausado en tres delitos más, que parece haber mentido en el Supremo, otro delito más. Y que ella ha puesto al servicio de su novio a efectivos de la Comunidad que preside, como su jefe de gabinete. Personaje que envió múltiples p´alantes de actuaciones judiciales y que permanece en silencio desde el 6 de mayo. Es demasiado grave para que pase sin consecuencias, Ella, Ayuso, no deja de soltar improperios sobre un deterioro de la calidad democrática de nuestro país que es la primera en personificar. Es demasiado seria la implicación de Ayuso en el asunto de su novio. Y los insultos al viento de ella y de todo ese clan del Partido Popular que les abofetean en su propia cara como un boomerang. Y lo de quienes comulgan con toda esa basura. Y que eso, aqui y ahora, importe poco si se trinca el poder aunque se presuma de misa diaria.
No quieren creer algunos, porque es lo que buscan: no saber. Como en el trágico asunto de las residencias, donde los primeros imputados tras cinco años de los hechos han dicho que no tienen todas las diligencias practicadas para poder defenderse, lo que ha obligado a posponer el interrogatorio. La jueza que ha osado llevar adelante la nueva demanda de las familias también está siendo escrutada según el manual del PP y adláteres.
De los imputados, Burgueño, antiguo asesor sanitario de la Comunidad de Madrid y autor de un plan de privatizaciones, declaró a las puertas del juzgado a las increpaciones de las familias: Esta España… En lacónica y bastante explicita respuesta. Los otros, en particular Mur, el firmante de los protocolos de la vergüenza, se enfrenta a una tesitura similar al abogado de Alberto Quirón: contar la verdad de cómo se gestó y se aplicó o no hacerlo. Arriesga, además de su prestigio profesional, una condena incluso.
Será interesante ver si quienes manejan el aparato que opta incluso por el golpismo siguen apostando por Ayuso en estas condiciones. Tocada está. Los emplastos descomunales siempre llaman dos veces. No es de rancio abolengo franquista como su mentora Aguirre. Pero suelta una pasta obscena de nuestro dinero a sus sicarios mediáticos. Veremos si cae ella o quién cae con el impacto de esta andanada de realidad. Mantener esta situación –que puede ser, desde luego– supone un fallo inmenso del sistema.
Fuente: Rosa María Artal en eldiario.es

¿Qué supone que el Supremo permita llamar al novio de Ayuso "delincuente confeso"?¿Puede servir como ejemplo para el caso del rey emérito y Revilla, que le llamó corrupto?Responde el juez @joaquimbosch.bsky.social a las pregunta de @jesuscintora.bsky.social en #MalasLenguas
— Malas Lenguas (@malaslenguastve.bsky.social) 27 de mayo de 2025, 20:50
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