La jueza que instruye la causa propone el procesamiento de Alberto González Amador, de uno de sus testaferros y de los tres presuntos colaboradores en el caso del fraude a Hacienda

La jueza del tribunal 19 de Madrid, Inmaculada Iglesias, ha propuesto en su auto de instrucción el procesamiento de Alberto González Amador, pareja de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. En el mismo documento, la magistrada ve indicios de fraude a Hacienda de más de 300.000 euros y falsificación documental. Entiende que hubo una red para evitar impuestos compuesta por otras personas, a las que también ha pedido que sean procesadas.
Se trataría de una de las personas que se ha considerado un testaferro en la organización para defraudar a Hacienda y tres de los colaboradores de un pueblo de Sevilla. Se trata de un caso que se ha convertido en mediático después de que saltaran a la prensa una comunicación de su abogado, Carlos Neira, reconociendo los delitos y que ahora está siendo juzgada como una filtración.
“De común acuerdo con Alberto González, es voluntad firme de esta parte alcanzar una conformidad penal, reconociendo íntegramente los hechos (ciertamente se han cometido dos delitos contra la Hacienda pública), así como proceder a resarcir el daño causado pagando íntegramente la cuota e intereses de demora”, se podía leer en el correo.
Los hechos se remontan a cuando la Agencia Tributaria detectó una declaración sospechosa en la renta de González Amador y una de sus empresas, que pese a haber incrementado exponencialmente su facturación apenas variaba en su tributación. La inspección de Hacienda envió un informe a fiscalía donde daba a conocer que entendían que podría haber delito en lo encontrado.
La Sección de Delitos Económicos de la Fiscalía de Madrid recogió esa petición e interpuso una querella. Se admitió y ha sido investigada por la jueza de instrucción que ha determinado este martes que hay motivos para procesar a González Amador y sus colaboradores.
Comisionista en pandemia
El aparato de ingeniería fiscal diseñado por el novio de Ayuso se sirvió de una decena de empresas para desplegar un “entramado societario” destinado a eludir el pago de impuestos por el dinero ganado en la venta de mascarillas, según publica este jueves eldiario.es. El empresario, técnico sanitario, presentó facturas falsas de ocho compañías sin trabajadores, reflejó gastos por negocios que nunca se produjeron y usó sus dos sociedades para traspasar ingresos y pagar menos impuestos.
Tal y como publicaba este miércoles El Salto, Maxwell Cremona, una de las empresas con las que operaba González Amador, experimentó un incremento de su patrimonio neto del 2.454,08 % en 2022. Según su balance de cuentas, pasó de tener un patrimonio de 77.000 euros en 2021 a escalar a los 1,9 millones de euros en 2022.
Fuente: elsaltodiario.com (Título editado por @carabanchelnet)
Imagen de archivo de eldiario.es

¿Por qué Ayuso defiende a su pareja? ¿Porque le quiere?
— Pablo Iglesias {R} (@PabloIglesias) May 29, 2025
No es por eso (por mucho que le quiera), es por otra cosa que explico aquí #MalasLenguas pic.twitter.com/PtPeKLmbvx
El novio de Ayuso se sentará en el banquillo por defraudar a Hacienda, que es lo mismo que robarle a todos los españoles.
— Manuela Bergerot (@manuelabergerot) May 29, 2025
Estamos hablando de delitos que conllevan años de cárcel, y lo que todavía falta.
Madrid está harto de tanto sinvergüenza. pic.twitter.com/k6IgWGj5hC
