Dos compuestos del cannabis podrían bloquear al virus del covid

El ácido cannabidiólico (CBDA) y el ácido cannabigelórico (CBGA) podrían inhibir la entrada de la proteína de la espícula del SAR-Cov-2 dentro de nuestras células, según un estudio de la Universidad de Oregón

Impedir la entrada del SAR-Cov-2 es el principal frente de lucha de la ciencia desde que se desatara la pandemia. Para ello los esfuerzos se centran en bloquear a la proteína de la espícula, situada en la cubierta del virus, que es la llave que utiliza para entrar en las células. Dos compuestos del cáñamo (Cannabis sativa), el ácido cannabidiólico (CBDA) y el ácido cannabigelórico (CBGA), podrían inhibir la entrada de esta proteína dentro de las células.

Según un estudio, elaborado por científicos de la Universidad de Oregón (EE UU) y publicado en enero de este año, ambos compuestos orgánicos presentan afinidad con la proteína de la espícula, uniéndose a ella e impidiendo la entrada del virus en las células. En el ensayo de neutralización del virus comprobaron que ambos ácidos previnieron la infección de células humanas de la epidermis. Para ello utilizaron un pseudovirus que expresaba la proteína de la espícula del SARS-Cov-2.

“Biodisponibles por vía oral y con una larga historia de uso humano seguro, estos cannabinoides, aislados o en extractos de cáñamo, tienen el potencial de prevenir y tratar la infección por SARS-CoV-2”

En este estudio se comprobó que tanto el ácido cannabigerólico y el ácido cannabidiólico fueron igualmente efectivos contra la variante alfa del SARS-CoV-2, conocida como variante británica, y la variante beta, conocida como variante sudafricana. Por ello consideran que pueden ser unos buenos complementos a las vacunas. “Biodisponibles por vía oral y con una larga historia de uso humano seguro, estos cannabinoides, aislados o en extractos de cáñamo, tienen el potencial de prevenir y tratar la infección por SARS-CoV-2”, afirman.

No obstante, la inmunóloga África González Fernández, ex presidenta de la Sociedad Española de Inmunología (SEI), hace una llamada a la precaución para analizar estas conclusiones. “Hay que tomar estos datos con mucha cautela. Tendrían que hacer un ensayo clínico para demostrarlo. Los estudios in vitro son la fase preclínica y de cientos de cosas que parecen funcionar, luego no lo hacen in vivo”, asegura González. “Estaría bien compararlo con otros antivirales ya en clínica aprobados para ver si su efecto es superior o no in vitro. Como esto se están probando cientos de productos”, añade.

Cannabis y uso medicinal

El uso medicinal de los cannabinoides tiene un amplio recorrido, tal y como demuestran diversos estudios. Tanto el ácido cannabidiólico, que procede del cannabidiol (CBD), como el ácido cannabigelórico, que procede del cannabigerol (CBG), no producen efectos psicotrópicos, como el conocido THC, y suponen una clara apuesta para la industria de la salud.

Según la web especializada, ‘The Cannabis Web’, el aceite de cannabis rico en CBD se usa como tratamiento farmacológico para el alivio del dolor crónico, la inflamación en enfermedades intestinales o cutáneas, la ansiedad, la depresión o la gravedad y frecuencia de las convulsiones en epilepsias refractarias. “Se emplea asimismo para tratar síntomas de enfermedades neurológicas o neuropsiquiátricas como la esclerosis múltiple, el alzhéimer, el párkinson o la esquizofrenia”, además de inducir la muerte de células cancerosas “in vitro e in vivo” en modelos animales.

Por su parte, las propiedades del CBG están menos estudiadas pero ya hay indicios que apuntan a su poder inhibidor frente a diferentes procesos patológicos. Según la web Cibdol, gracias a los estudios preclínicos de esta sustancia, que es una de las primeras producidas por la planta, el CBG parece influir en los receptores CB1 y CB2. “Dado que estos receptores están repartidos por todo el cuerpo, el efecto potencial en nuestra fisiología es significativo”, aseguran, mientras añaden que los estudios se centran en la eliminación del glaucoma, la inflamación o la enfermedad de Huntington.

Fuente: Sara Plaza Casares en elsaltodiario.com
Foto: David F. Sabadell

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