95% de seguimiento de la huelga de los MIR en Madrid

  • Desde el comité de huelga aseguran que han asistido casi todos los convocados, menos los obligados a prestar el 100% de los servicios mínimos establecidos
  • La presión aumenta para los residentes. «No es un verano normal, estamos viendo una mayor afluencia y llegamos a hacer hasta siete u ocho guardias al mes”

La primera jornada de la huelga indefinida que han convocado los médicos residentes de la Comunidad de Madrid y otros profesionales en formación ha terminado este lunes con “un 95% de seguimiento”, según el comité de huelga. La Consejería de Sanidad, que había establecido hasta el 100% de los servicios mínimos, ha rebajado la participación a cerca del 44%. Desde el comité de huelga explican que han asistido casi todos los trabajadores convocados menos los que estaban obligados al servicio. “Puede haber un efecto llamada por la situación de parte de la profesión y del colectivo MIR. Hay un descontento a nivel nacional”, ha indicado a cuartopoder Sheila Justo Sánchez, presidenta de Médicos Jóvenes y MIR del sindicato médico AMYTS.

La huelga se produce por el fracaso de una negociación con la Consejería de Sanidad de Madrid para impulsar un convenio colectivo de los residentes del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS), actualmente unos 4.400. Estos profesionales de la medicina, la farmacia o la enfermería, que realizan su residencia durante cuatro o cinco años para obtener su especialización, denuncian asumir más responsabilidades de las les corresponden, sin la supervisión necesaria durante las guardias. En sus semanas laborales interminables de entre 70 y 80 horas realizan guardias de 24 horas, en ocasiones obligados a asumir cinco o seis al mes por falta de personal. Además, un 30,6% dice que no disfruta del descanso posterior obligatorio, según una encuesta del Colegio de Médicos de Madrid de 2017.

“A los hechos me remito. Si les han convocado un 100% de servicios mínimos es porque son plantilla estructural, no plantilla en formación», denuncia Sheila Justo. Eso te da una idea de lo que hacen los residentes en los hospitales”, explica esta médica adjunta. Estos servicios mínimos impuestos por la Comunidad de Madrid son considerados “abusivos” por parte del comité de huelga, conformado por 12 profesionales de los hospitales más grandes del SERMAS. Por ello han reclamado por la vía contencioso-administrativa en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, que según el comité de huelga, espera tomar una decisión el próximo jueves.

Este lunes a las 08.00 se han realizado concentraciones en los hospitales públicos de Madrid y una manifestación ha llevado a unos 2.500 asistentes a protestar ante las puertas de la Consejería de Sanidad. Entre las reivindicaciones más sencillas se encuentra el derecho a un descanso digno, ya que en las guardias durante la crisis de la covid-19 se han visto obligados a “compartir sábanas” con otros compañeros o dormir en “una misma habitación con cuatro o cinco literas” en plena epidemia, según explica Justo Sánchez. Otras reivindicaciones a abordar en el convenio colectivo serian las mejoras salariales del sueldo mileurista de los residentes. La Comunidad de Madrid cuenta con el sueldo más bajo por residente por detrás de Canarias, según AMYTS. Entre las consignas que se han escuchado este lunes: “Lo llaman formación y no lo es, explotación es lo que es”.

En un vídeo remitido a los medios el consejero de Sanidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero, se ha mostrado “abierto a negociar”, aunque considera que “el grueso de estas reivindicaciones” entran en el ámbito de un convenio colectivo de ámbito estatal, en el que la Comunidad de Madrid no tendría competencias. Desde el comité de huelga están en desacuerdo con estas afirmaciones. “Hemos visto escusa tras escusa en los medios, pero de momento no ha habido ni respuesta ni llamada a negociar”, explica Diego Boianelli Martín, residente de tercer año del Hospital Clínico San Carlos y presidente del comité de huelga.

Un verano bajo mínimos

El momento en el que ha estallado la huelga no es casual. Los sanitarios llevan meses bajo una enorme presión con motivo de la crisis del coronavirus. Si habitualmente en verano se cuenta con un tercio menos de la plantilla, unas 2.500 camas menos, según AMYTS, este año el déficit es mayor. La presión también aumenta para los residentes.

“Se han sumado las bajas por enfermedad, las vacaciones que se han ido acumulando. Los residentes funcionamos como sustitutos del personal adjunto. El mayor problema de ahora es que llegan enfermedades más descompensadas, de personas que no han acudido al médico estos meses. No es un verano normal, estamos viendo una mayor afluencia y llegamos a hacer hasta siete u ocho guardias al mes”, resume Diego Boianelli.

De hecho, la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid ha ofrecido contratos a los 1.190 residentes que finalizaron su formación el pasado mes de mayo. Pero “se han ofrecido contratos tan precarios que de solo han aceptado unos 500″, un dato que ha ofrecido «la directora general de Recursos Humanos de Sanidad, Raquel Sampedro”, según asegura Sheila Justo. Para la médica adjunta “este es un problema muy serio porque si hay un rebrote no se dispone de suficiente personal”.

El calor de la protesta de los profesionales residentes se extiende además por otras comunidades. Los MIR de la sanidad pública valenciana también han convocado huelga indefinida a partir del 21 de julio. Según asegura Boianelli, otros médicos residentes se están comenzando a organizar en otras comunidades como Cataluña, Canarias y Andalucía. En Murcia han conseguido sentarse a negociar el convenio con el gobierno regional sin tener que convocar una huelga. Para Sheila Justo, de AMYTS, los residentes son solo “los primeros que se han levantado”, pero tras estos meses de estrés profesional los sanitarios más perjudicados, de las urgencias o de la atención primaria, podrían también iniciar sus propias protestas y huelgas.

Fuente: María F. Sánchez en cuartopoder.es
Foto: comité huelga mir