Tu médica o médico de familia (sí, el tuyo, no uno cualquiera) es tu mejor seguro de vida

Debemos tener más profesionales y medios materiales; de lo contrario la esperanza de vida de los madrileños y madrileñas disminuirá, y lo que es casi peor, disminuirá la esperanza de vida en buena salud

En la nueva web de Atención Primaria de la Comunidad de Madrid dice que: “El Centro de Salud es el primer nivel asistencial al que el ciudadano acude cuando tiene un problema de salud y en el que se llevan a cabo actuaciones para la prevención de enfermedades (vacunación, programas de detección precoz…), promoción de la salud, la atención curativa y de rehabilitación, gestiones de carácter social relacionadas con la salud, además de los trámites administrativos vinculados con la atención sanitaria”.

Echamos de menos en esta introducción la definición de los valores que caracterizan a la Atención Primaria para que realmente sea ese nivel asistencial en el que se aborda y resuelve el 90% de los problemas de salud de las personas y familias en su comunidad. Los explican muy bien aquí. Como sugerencia a nuestros gestores proponemos añadir estos párrafos para que quien entre en esa web pueda realmente saber lo que le ofrece la Atención Primaria.

La Atención Primaria es:

–Integral: con una atención centrada en la persona y no solo en la enfermedad.

–Longitudinal: mantenida a lo largo del tiempo por el mismo profesional. El pronombre que acompaña al médico o la médica no es posesivo, recoge sentimiento de pertenencia: Mi médica, mi centro de salud, mi enfermero, mi salud, etc.  

–Continuada: prestada a un mismo paciente por diferentes profesionales en distintos niveles.

–Accesible para el conjunto de la población: no es inmediatez en la cita, sino capacidad de análisis y adaptación a las personas y comunidades para lograr que puedan acceder los colectivos y poblaciones vulnerables.

Coordinada entre los profesionales del primer nivel asistencial y otros especialistas tanto del hospital como del ámbito sociosanitario y la escuela. 

Sugerimos también que se recoja que en Atención Primaria se pone especial importancia en la prevención en sus cuatro niveles: 

–Primaria: para tratar de evitar que aparezca la enfermedad, o si aparece sea con la menor afectación de la persona. Por ejemplo, las vacunas o las recomendaciones de hábitos saludables. 

–Secundaria: para que la detectemos pronto y tratemos la enfermedad, muchas veces antes de que presenten los síntomas. Hablamos de los cribados: de hipertensión, de diabetes, de obesidad, de cáncer de mama, de cuello de útero o de colon. Y también detección precoz de VIH, de maltrato en menores, mujeres o ancianos, de síndrome de desgaste de la persona cuidadora. Que tienen que estar sustentados por una evidencia científica muy alta y periódicamente revisada que nos diga cuándo, cada cuánto, cómo y a quién ofrecer que se los haga para realmente encontrar beneficios en la salud de las personas. 

–Terciaria: para evitar daños potencialmente evitables, limitaciones o complicaciones de una enfermedad ya existente. A todos nos suena eso del seguimiento de los pacientes crónicos desde Atención Primaria. Pues de esto se trata, de seguirles para acompañar en las medidas preventivas eficaces, y detectar lo antes posible las complicaciones para tratarlas o abordarlas en el mejor manejo dentro de los posibles. 

–Cuaternaria: esta es la joya de la Atención Primaria: ser garante de evitar los daños del propio sistema por diagnósticos, exploraciones o tratamientos que generan más daños de los que se supone tratan de prevenir. Cuando tu médico de familia no te hace una derivación al hospital, o no te pide una prueba o te retira una medicación, no lo hace por motivos económicos, es porque la evidencia le dice que es más adecuado para tu salud. Si es TU MÉDICO quien te lo dice, no te costará confiar, y entender las palabras con las que te explique su opinión técnica y puedas dialogar sobre ella. Si es “un médico” es mucho más difícil que así sea. 

Volviendo a la web, nos muestra cuatro apartados: 

– Tarjeta sanitaria. Nos muestra qué es y cómo se tramita la tarjeta que da acceso al servicio madrileño de salud. A quien le corresponda, y la cruda realidad es que no es para todas las personas que viven en Madrid. Ya sabemos que “le llaman sanidad universal y no lo es”.

– Trámites administrativos. Este apartado nos presenta los numerosos trámites que se hacen en Atención Primaria (fundamentalmente en las unidades administrativas). En su primera plana nos dice que “Atención Primaria cuenta con un Centro de Atención Telefónica Sanitarizada para resolver distintas dudas sobre trámites administrativos así como atender consultas telefónicas sobre problemas leves de salud o dudas sobre medicamentos, sin necesidad de acudir presencialmente al Centro de Salud”. En realidad es el Servicio Madrileño de Salud quien cuenta con ese centro, dado que lo que hace no es función de Atención Primaria, por lo que su presupuesto y plantilla tampoco deberían serlo. 

– Servicios asistenciales de Atención Primaria. Dice este apartado: “En los Equipos de Atención Primaria trabajan diversos profesionales sanitarios de forma coordinada. En la Unidad de Atención al Usuario trabajan profesionales con conocimiento para orientarle sobre qué profesional puede ser el  más adecuado para solucionar su problema de salud. En muchas ocasiones podrán resolver directamente su problema cuando esté relacionado con trámites y certificados. En función del problema de salud o gestiones que precise, le atenderá el profesional del Equipo de Atención Primaria más adecuado”.  Luego explica las funciones de cada uno de los profesionales, pero no nos entretendremos en esto, queremos quedarnos con que la gerencia de Atención Primaria da mucha importancia a que la unidad de Atención al Usuario oriente al paciente para determinar qué profesional es el más adecuado para solucionar su problema de salud.

– Atención Primaria y los documentos sanitarios. Explica que: “Es habitual que los usuarios de los centros de salud precisen en algún momento documentos sanitarios relacionados con su atención en el Centro de Salud, como justificantes, certificados, informes u otros relacionados con su salud. Otro tipo de documentos, no directamente relacionados con la asistencia deben solicitarse en otras instancias”. Y luego explica dónde y qué se puede gestionar en el centro de salud con la intención de liberar las consultas de las citas que los pacientes piden para trámites administrativos que se deben hacer fuera de ellas. Ojalá lo explicasen en la tele o en una serie de una plataforma de gran audiencia, y a las empresas y a los centros escolares que siguen pidiendo los partes de baja laboral impresos en papel o los justificantes de ausencia escolar. 

La gerencia de Atención Primaria tiene nueva web, y en ella publicita las acciones de sus profesionales, lo cual es muy loable, pero sigue sin lograr tener para cada madrileña y madrileño un médico de referencia. Seguimos teniendo aproximadamente 130 plazas vacantes, unas 250.000 personas sin médico. Es tanto así que la propia gerencia de Atención Primaria publicó en mayo un “documento de centro sin médico”, que luego ha guardado en un cajón para no ser señalada, pese a ser un documento necesario, ya que en algún sitio deben estar escritas las instrucciones a seguir ante tal situación. 

Seguimos teniendo aproximadamente 130 plazas vacantes, unas 250.000 personas sin médico

Pero hoy queremos hablar de que la gerencia de atención primaria de la comunidad de Madrid ha tenido una nueva idea brillante en su afán por gestionar el flujo de pacientes en los centros de salud sin médico, que son tan del agrado del consejero de sanidad y de la presidenta Ayuso.

Se trata ahora de abrir una agenda abierta a los sistemas alternativos de cita (web, app, central telefónica automatizada) para aquellos pacientes en los que su médico tenga una demora de más de siete días. Esto quiere decir que aquellos centros sin médico tendrán ahora nuevas agendas sin médico en las que los pacientes puedan citarse para no ser vistos por nadie, eso sí, en un plazo máximo de siete días. Pero, ¿no decían en su web que era muy importante que “la unidad de Atención al Usuario oriente al paciente para determinar qué profesional es el más adecuado para solucionar su problema de salud”? Salvo si el médico tiene siete días de demora, que ahí ya decide el ciudadano con quién debe citarse, no sea que el administrativo le explique el origen de la demora que no es otro que la falta de profesionales (ausencias de verano no cubiertas por falta de presupuesto, plazas en las que no hay contratado ningún médico y consultas en las que la demora es de más de siete días porque el profesional tiene todos los huecos de la agenda llenos). 

Sin duda se trata de una medida de gestión audaz e incluso brillante. La lucha contra las listas de espera es una de las cuestiones que más quebraderos de cabeza han provocado en buen número de gestores a lo largo de los años, por lo que una medida tan genial como necesaria, va a encumbrar a sus promotores en las más altas instancias del parnaso de los gestores sanitarios. La cuestión es que estas agendas, una vez abiertas a la población, se llenarán de pacientes deseosos de ver resuelto su problema de salud, pero hete aquí que aparece un problema muy gordo: ¿qué profesional médico va a atender a estos pacientes si estamos en centros de salud sin médico?, ¿no han caído nuestros gestores en este pequeño detalle? Seguro que sí, un error tan grosero no puede ocurrir en nuestros centros. Nuestros gestores representan la excelencia en su desempeño y sería un error imperdonable en tan brillante equipo de gestión. Pero claro, la realidad es dura y se impone, y nos dicta que si no hay médicos difícilmente estos pacientes no pueden ser atendidos ni en tres, ni en siete ni en catorce días. Sencillamente, no les va a atender nadie. 

Es imperativo que contribuyamos entre todos y todas a que los valores que ponemos al inicio de este texto se cumplan en cada centro de salud y que no nos creamos ni una sola más de sus invenciones gestoras basadas en esta máxima: “Hacemos lo que podemos con lo que tenemos”. Debemos tener más (profesionales y medios materiales), de lo contrario la esperanza de vida de los madrileños y madrileñas disminuirá, y lo que es casi peor, disminuirá la esperanza de vida en buena salud. 

Madrileños y madrileñas, exijan a sus políticos que les asignen a SU médico o médica de Atención Primaria: es el mejor seguro de vida. 

Fuente: Jesús Redondo y Concha Herranz son médicos de familia y comunidades en ctxt.es
Imagen: PEDRIPOL

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