Sanitarios de residencias de ancianos se sienten “abandonados” por parte del Gobierno de Díaz-Ayuso

Reclaman que las residencias públicas pasen a depender de Sanidad.

Profesionales sanitarios de residencias públicas de mayores y centros de discapacitados de Madrid dicen sentirse “abandonados” por parte del Gobierno de Isabel Díaz-Ayuso en medio de la epidemia de la COVID-19 que está azotando la comunidad y que ha causado la muerte a miles de ancianos en las últimas semanas.

Desde el sindicato de Enfermería de Madrid (SATSE) se denuncia la falta de profesionales sanitarios y la “discriminación evidente que han sufrido y siguen padeciendo” respecto al resto se sanitarios que dependen de la Consejería de Sanidad, en lugar de la de Asuntos Sociales.

Reclaman que las residencias públicas dejen de depender “definitivamente” de Asuntos Sociales y lo hagan de Sanidad

Consideran que “apenas ha hecho algo por ellos” durante esta pandemia del coronavirus y esperan que los responsables de la Comunidad de Madrid “recapaciten tras lo acaecido» y que las residencias de mayores y centros de discapacitados se medicalicen y que cuenten con un mayor peso sanitario dentro de sus organigramas de funcionamiento.

“No entendemos, explican desde SATSE Madrid, el motivo por el que se han abandonado las residencias de mayores y los centros de discapacitados dependientes de la Agencia Madrileña de Atención Social. Las profesionales nos hemos sentido desamparadas y discriminadas respecto a compañeras que, con dependencia idéntica a la nuestra, trabajan para otra Consejería como puede ser la de Sanidad”, señalan en un comunicado.

“Hemos sido los últimos en disponer de EPIs, que siguen siendo aún hoy muy insuficientes, la falta de personal sanitario es acuciante y hemos tenido que soportar amenazas veladas cuando, por ejemplo, se nos recriminaba por el hecho de protegernos con mascarillas ya que decían que creábamos alarma entre los residentes”, añaden.

«No es normal -explican desde SATSE Madrid, que mientras el Gobierno regional ha hecho un esfuerzo importante por promover la llegada de enfermeras a los centros dependientes de la Consejería de Salud (Sermas), en los del AMAS hayamos comprobado cómo cada vez había menos enfermeras.

Los contratos en el Sermas tienen además retribuciones superiores y las condiciones laborales y profesionales son mucho mejores por lo que se han dado casos de enfermeras con contrato que han renunciado a sus contratos en AMAS para incorporarse a un hospital o centro de salud, explican.

«No es lógico que en las residencias de mayores tenga mayor presencia la parte social que la sanitaria cuando un porcentaje muy alto de residentes tienen problemas de salud”, denuncian

Según denuncian, “nadie ha hecho nada por fidelizar a estas enfermeras que han sido y son necesarias para el correcto funcionamiento de una residencia de mayores o un centro de discapacitados”.

En el Sermas se facilitó que aquellos profesionales sanitarios, también a enfermeras, que no quisieran o pudieran dormir en sus casos, lo hicieran en hoteles. En el AMAS, a pesar de ser también trabajadores de la CAM, han tenido que volver todos los días a sus casas con el miedo a contagiar a sus familiares.

Desde el AMAS el clamor entre los profesionales sanitarios es unánime. “No es lógico que en las residencias de mayores tenga mayor presencia la parte social que la sanitaria cuando un porcentaje muy alto de residentes tienen problemas de salud, la gran mayoría crónicos, que hacen que el papel de las enfermeras y del resto de profesionales sanitarios sea prioritario”, afirman y advierten de que «si se quiere un sistema de residencias públicas moderno» tendrán que modificar gran parte de lo actual para que la parte sanitaria prevalezca sobre la social y los centros dependen de la Consejería de Sanidad en vez de hacerlo de la de Asuntos Sociales, concluyen.
Fuente: nuevatribuna.es