Memoria de la clandestinidad: lucha antifranquista

Un grupo de personas se jugaron la vida luchando en los años más duros de la dictadura franquista para que España se convirtiera en un país democrático, donde se respetaran los derechos humanos y de los trabajadores

Esa batalla hacia la libertad no solo puso en peligro su seguridad familiar y económica, sino que les llevó a sufrir torturas de manos de policías como Billy el Niño, soportar el encierro en la prisión de Carabanchel o asistir a consejos de guerra tras los que algunos de sus compañeros de partido fueron fusilados. Los protagonistas de este libro no lograron derrocar a Franco, pero su acción ayudó a que España, con sus errores y aciertos, sea actualmente una democracia europea, un Estado de derecho donde se respete la discrepancia.

::Pasa en Carabanchel::

Del prólogo de la autora

Memoria de la clandestinidad recoge las voces, los recuerdos, la experiencia y las vivencias de hombres y mujeres que se opusieron de manera activa, militante y valiente a la dictadura franquista. Son entrevistas realizadas entre finales de 2022 y el otoño de 2023, con las que se pretende recrear la cotidianidad de la lucha contra la dictadura a través de testimonios muy distintos. Me interesaba el día a día de los que se vieron obligados a llevar una doble vida para que su país fuera mejor. Me importaba el aspecto más doméstico de la lucha contra el régimen franquista. Quería que contaran cómo se normaliza el miedo, el peligro constante, la angustia de saber que alguien controla todos tus movimientos porque quiere dejarte fuera de juego.

Me detengo en cuestiones que pueden parecer menores, pero que, sin embargo, son la base de la rutina de la clandestinidad. Cómo comunicarse, cómo concertar citas, cómo financiarse; los protocolos de seguridad para burlar a la policía o los consejos para superar un interrogatorio en los que era habitual verse obligado a hacer el pato o pasar horas y horas quietos, de pie, no te muevas que te parto la rodilla. Me parecía importante que contaran qué era una caída, cómo se organizaban los saltos del primero de mayo, cómo se reclutaba a los militantes de un partido de extrema izquierda delante de las barbas de las fuerzas represivas en los años más duros de la dictadura.

De la mano de sus recuerdos, […] entramos varias veces en dependencias policiales en las que se llevaban a cabo las famosas ruedas, interrogatorios a golpes, puñetazos y patadas; ellos mismos detallan cómo les torturaban. No es morbo, sino necesidad de explicar todo lo que les cayó encima por ser rojos, progres, de izquierdas o, simplemente, demócratas. Que se conozcan las atrocidades de una dictadura, las artes de todo un aparato policial y judicial para enfrentarse a un puñado de jóvenes antifranquistas, armados con piedras y cócteles molotov. Que ellos expliquen cómo se las arreglaban para mantener esa lucha política en la calle, bajo una represión cruel, feroz y sin miramiento
He tratado de que las voces de este libro representen las diferentes caras de la lucha contra la dictadura. Así, van narrando sus vivencias representantes del movimiento estudiantil de los años setenta, líderes del movimiento vecinal, mujeres pioneras para el avance del feminismo, el líder sindical, el cantautor, el guerrillero o el maqui. Hablan abogados de los ejecutados por el franquismo, y también condenados en aquellos sórdidos consejos de guerra de los que salieron cinco sentencias de muerte aplicadas sin compasión. Resulta espeluznante el relato de uno de estos juicios o el de una ejecución —contada de manera descarnada— por la hermana del último ejecutado a garrote vil en España el 27 de septiembre de 1975, o el testimonio del hijo de una de las presas más famosas del franquismo.
[…] Me gustaría que este libro contribuyera a la verdad, la justicia y la reparación que reclaman las víctimas del franquismo. La historia de España permanece incompleta todavía, porque ahí se mantiene ese agujero al que hay que tapar con esa parte del relato todavía sin escribir, con la verdad.
[…] Espero que colabore a enterrar la idea de que nuestra democracia, con todas sus imperfecciones, defectos y tan mejorable, pero democracia al fin y al cabo, se la debemos a los franquistas que el 21 de noviembre de 1975 se levantaron demócratas con el manual de la transición debajo del brazo. A los que de verdad debemos que España sea una nación europea, un estado de derecho, un país y avanzado en el que se respetan los derechos humanos y la pluralidad, siempre todo mejorable, esa gente como Bernardo Fuster, Pedro Caba, Francisco Martínez (Quico), Luis Suárez Carreño, Alexis Mesón, Félix López Rey, Merçona Puig Antich, Matilde Muñoz, Pablo Mayoral, Rosa García Alcón, Julio Pacheco, Maribel Ferrándiz, Magda Oranich, Carlota Folguera, Carles Vallejo, Roser Rius, José Benito Batres, Pepe Molina, Isabel Alonso Dávila, Juan Aguirre, Soledad Luque, Socorro Robles y Jacinto Lara. Y a tantos otros más.

La autora

Ritama Muñoz-Roja es periodista y licenciada en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid. Después de cursar el Máster en Periodismo UAM/El País, trabajó en la Cadena Ser, en El País y en otros medios de comunicación o instituciones, relacionados casi siempre con la Educación y la Cultura. Fue responsable de comunicación de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) y también directora/representante permanente de este organismo en Costa Rica. En paralelo a su actividad profesional, ha trabajado siempre en cuestiones o proyectos relacionados con la memoria democrática. En 2010 publicó el libro Poco a poco os hablaré de todo. Historia del exilio en Nueva York de la familia De los Ríos, Giner, Urruti, editado por la Residencia de Estudiantes.

Es autora también de Los olvidados del exilio (2021) [ENSAYO DE CORDELIA, nº 23], Primeros Erasmus. ILE (2022), que forma parte de las «Guías Hacer Memoria» publicadas por el Ministerio de la Presidencia, Secretaría de Estado de Memoria Democrática, y de Y la Prospe se puso en movimiento, un libro sobre el movimiento vecinal editado por la FRAVM y el Ayuntamiento de Madrid. Es autora de artículos, entrevistas y reportajes relacionados con las víctimas de la dictadura; colabora en actividades con la Factoría Cultural Martínez, con la que ha creado la Ruta Madrid Edad de Plata, que va por segunda edición.

Fuente: reinodecordelia.es

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