La situación hoy y ahora es de emergencia democrática

Estamos viviendo una época en la que el avance reaccionario es cada vez más visible en todo el planeta. La hegemonía del “trumpismo” no sólo estimula a los sectores más reaccionarios de ultraderecha del planeta, sino que también provoca una radicalización de las derechas. Especialmente en aquellos países en que, como es el caso español, la derecha democrática ha sido casi inexistente en la reciente democracia española.
Estamos viviendo una época en la que el avance reaccionario es cada vez más visible en todo el planeta
Durante la transición la derecha con orígenes democráticos, como los de los democratacristianos, recaló en el seno de la UCD de Suárez, éste fue el caso de Oscar Alzaga y otros junto a algún socialdemócrata como Fernández Ordoñez. Fue un experimento que explosionó debido a la diversidad de posiciones y los conflictos personales.
Alianza Popular, no era ni es un partido democratacristiano al uso, fue el residuo de los postfranquistas con Fraga al frente, expresión de una derecha dura que después se reinventó como Partido Popular, pero siempre con una posición de derecha dura. Incluso con fuertes reticencias frente a la propia Constitución.
La descomposición de la UCD le dio la oportunidad de ocupar todo un amplio espacio del voto conservador, con posiciones siempre reaccionarias frente a cualquier avance social, fuese el caso del divorcio, del aborto o de la legalización del matrimonio homosexual, y también en el económico y laboral. Siempre que ha gobernado ha propuesto políticas regresivas tanto en derechos sociales como laborales, en clara connivencia con los poderes económicos, empresariales y los sectores más retrógrados eclesiásticos.
Podríamos decir que el único partido de centro derecha democrática existente es el PNV.
Pero actualmente se ha producido, de acuerdo con la dinámica internacional, la aparición de un espacio político que se presenta claramente como representante de la ultraderecha más rancia. Vox es el fiel exponente de una derecha ultra reaccionaria, que representa una clara regresión y añoranza del pasado franquista de “Una, Grande y Libre”, y que sin complejos defiende el retorno a un pasado nacional-autoritario.
El resurgir de una derecha autoritaria, reaccionaria, ultranacionalista y parafascista se está dando en el conjunto del mundo occidental, tanto en Europa como en Latinoamérica
Este no es un hecho únicamente de nuestro país. El resurgir de una derecha autoritaria, reaccionaria, ultranacionalista y parafascista se está dando en el conjunto del mundo occidental, tanto en Europa como en Latinoamérica. En el ámbito europeo el auge de la extrema derecha, xenófoba, y ultra reaccionaria es un hecho indiscutible. Junto a la derechización de las derechas tradicionales que con raras excepciones asumen gobernar con los ultras.
Mientras las ideas de progreso y los partidos socialistas retroceden y a su izquierda se aglutinan reducidas fuerzas de izquierda normalmente desunidas.
La situación en nuestro país es de extrema gravedad. El mapa político se va transformando hacia una prevista coalición de gobiernos de la derecha y la ultraderecha, PP y Vox, esta última en clara expansión en la gran mayoría de territorios.
Frente a ello las fuerzas de izquierda y democráticas tanto de partidos como sindicatos y asociaciones sociales de todo tipo tienen la obligación de conformar un núcleo de resistencia activa y coordinada, con planteamientos y propuestas claras y concretas que permitan difundir la idea entre el conjunto de la población de la gravedad de la situación. Y especialmente debe hacerse un esfuerzo hacia los sectores como la juventud y los sectores más desfavorecidos. Es preciso lanzar una campaña de concienciación con ejemplos claros de lo que representaría un futuro del país en manos de la derecha radicalizada y la ultraderecha. La regresión social sin precedentes que comportaría.
Lo estamos viendo de forma clara en los EEUU de Trump, regresión social, regresión democrática, pérdida de derechos sociales y laborales, una sociedad al servicio de los más ricos.
Es preciso conformar un “bloque democrático político y social” que agrupe a todos los sectores, políticos, sindicales y sociales
Para ello es preciso conformar un “BLOQUE DEMOCRÁTICO POLÍTICO Y SOCIAL” que agrupe a todos los sectores, políticos, sindicales, sociales de todo tipo que se conjuren en la defensa de los valores democráticos y en la defensa de los derechos sociales, laborales y democráticos, en la defensa de los servicios públicos basados en impuestos que hagan pagar más a quien más tiene, en la defensa de una transición ecológica justa y con derechos que garantice una lucha contra el cambio climático. En definitiva, un compromiso en defensa de una sociedad democrática de futuro, con voluntad no sólo de defender en nuestro estado plurinacional sino en defensa de una Europa más integrada, más social y por tanto más democrática que no esté sometida a las normas de una potencia dominante como son los Estados Unidos de Trump.
Es evidente que no proponemos un Frente Popular, creemos que puede convivir un partido como el PSOE, con una plataforma unida a su izquierda (con la posible excepción por exclusión propia de Podemos). Diversidad política con un Programa Común de propuestas en defensa de la Democracia, de una Libertad basada en la Igualdad y una Fraternidad ciudadana. Con compromisos de colaboración política y social de todos sus componentes con una base establecida a partir de la defensa de los derechos públicos básicos frente a las privatizaciones de las derechas, de afrontar las necesidades del conjunto de la sociedad con propuestas claras sobre por ejemplo la defensa de la prioridad de vivienda asequible, y la lucha contra la desigualdad. Lucha contra la exclusión y el racismo y defensa de los valores de una inmigración imprescindible para nuestro desarrollo económico y social.
La situación hoy y ahora es de emergencia democrática
Puede parecer una propuesta “idealista” hacer confluir todas las fuerzas de progreso sean moderadas o más radicales, pero la situación hoy y ahora es de “EMERGENCIA DEMOCRÁTICA”. Frente a la amenaza del “trumpismo” a nivel internacional y frente a la posibilidad de dos mandatos del PP y Vox, en las autonomías y en el Gobierno del Estado, la emergencia y la necesidad de un Bloque Democrático que sea capaz de movilizar a la sociedad es una responsabilidad para todas las fuerzas políticas, sindicales y sociales del conjunto del estado.
Para concluir solo recordar un reciente discurso de Unai Sordo, Secretario General de CCOO en la que reclamaba la “Construcción de un gran bloque en defensa de la democracia ante una situación de emergencia”, ante el riesgo de involución más grave en las últimas décadas. La emergencia democrática viene determinada por la “nueva ofensiva neoliberal de los dueños del mundo que son los que patrocinan el nuevo fascismo y ataca a la democracia porque construye relaciones igualitarias en la sociedad”, las derechas trabajan “para que la población acabe asumiendo políticas económicas, sociales y militares que en otras ocasiones no asumirían”.
El momento actual en nuestro país y a nivel global nos interpela a todos, ahora veremos la voluntad y la capacidad de todas las partes involucradas, partidos, sindicatos, movimientos sociales y ciudadanía a la hora de afrontar la gravedad del momento.
Fuente: Manel García Biel en nuevatribuna.es
