Claves del Pacto por los Cuidados propuesto por la ministra de Igualdad

  • Para Igualdad el ejemplo más cercano sería el Pacto de Estado contra la Violencia de género, en el que trabajaron las diversas fuerzas políticas del arco parlamentario
  • También se ha referido refiere al Convenio 189 de la OIT y ha anunciado una Ley del Tiempo Corresponsable y una regulación del teletrabajo con perspectiva de género

Este jueves en la Comisión para la Reconstrucción, Irene Montero ha llamado al conjunto de las fuerzas políticas y a la sociedad a impulsar un Pacto de Estado  por los Cuidados durante esta legislatura. La ministra de Igualdad ha venido a señalar que la reconstrucción del país tras la pandemia, asunto que se dirime en el Congreso de los Diputados, necesitará de la atención y el reconocimiento al trabajo invisible que vienen realizando las mujeres y que se visibiliza en las situaciones de crisis.

“Sostener la vida en todas sus etapas es algo que ningún gobierno ha tenido en cuenta de una forma que garantice plenamente los derechos de su población”, ha manifestado la ministra, quien ha mencionado la falta de reconocimiento y valor que se les da a estas tareas ni siquiera se consideran trabajo. “Debemos reconstruir un sistema público de cuidados que garantice que todos y todas, independientemente de nuestro nivel social, económico o cultural, recibimos los cuidados que necesitamos a lo largo de toda nuestra vida y que podemos ejercer el derecho a cuidar en dignidad”, ha añadido.

La ministra ha tratado de plasmar en cifras cómo los cuidados, que asumen mayoritariamente las mujeres , revierten en desigualdad en la economía y empleo: “Si tenemos una brecha retributiva de casi el 22% y la de las pensiones supera el 30%, si las tasas de parcialidad en el empleo femenino son del 70%, si pasa del 90% el porcentaje de mujeres que adapta su jornada laboral para cuidar es porque todas las mujeres han salido a la calle llevando su casa y los cuerpos de los suyos a cuestas”.

Al margen de este Pacto de Estado por los Cuidados que el Ministerio de Igualdad quiere impulsar, pero en sintonía con el mismo, Montero ha anunciado el compromiso de ratificación del Convenio 189 de la OIT, una vieja reivindicación de las trabajadoras del hogar. También ha anunciado una Ley del Tiempo Corresponsable y una regulación del teletrabajo con perspectiva de género, medidas que serán promovidas conjuntamente por Igualdad y el Ministerio de Trabajo con Yolanda Díaz al frente.

¿En qué consistirá el Pacto por los Cuidados?

1. El Pacto de Estado contra la violencia de género como ejemplo. Para Igualdad el ejemplo más cercano sería el Pacto de Estado contra la Violencia de género, en el que trabajaron las diversas fuerzas políticas del arco parlamentario.  El Pacto por los Cuidados blindaría “el bienestar” que  garantiza la Constitución a los ciudadanos en la tercera etapa de su vida y sería un acuerdo social y político entre gobiernos, instituciones, partidos, administraciones, CCAA y Ayuntamientos, y la propia sociedad.

2. Atención a la dependencia: residencias públicas y más atención domiciliaria. Según Montero el sistema de cuidados debe abordar la atención a la dependencia, de manera que los poderes públicos puedan garantizarlos a todos los ciudadanos. Mueren 30.000 personas al año, sin haber podido acceder a la prestación de ayuda a la dependencia a la que tenían derecho, según la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales. La ministra apuesta por “la dignificación, fortalecimiento y extensión de nuestro sistema de atención a la dependencia, de la red pública de residencias y de un modelo de cuidado de nuestros mayores que avance cada vez más hacia la atención domiciliaria, así como las condiciones de vida y trabajo de las trabajadoras del hogar”.

Inversión en Sanidad. Los cuidados se entrecruzan con la sanidad, por eso Montero ha hecho hincapié en la necesidad de aumentar la financiación a la sanidad pública, especialmente en “Atención Primara, salud comunitaria y salud mental”.

Educación infantil 0-3. En este punto, la ministra se ha referido a la función que cumplen las escuelas infantiles, además del derecho a la educación de los niños y niñas, en el ámbito de los cuidados. Según ella, este pacto debería también «dignificar y reconocer esta labor y extender hasta el último rincón de país una red pública de escuelas infantiles”.

Creación de empleo. Hay varios estudios que apuntan que el impulso de un sistema de cuidados crearía también miles de puestos de trabajo. Montero ha indicado que “según las expertas” podrían crearse “unos 300.000 empleos de calidad en el ámbito de lo público”.

Las medidas que ya baraja Igualdad

En sintonía con la idea del pacto, el Ministerio de Igualdad predicaría con el ejemplo, comenzando por impulsar algunas medidas en el ámbito de los cuidados.

1. Compromiso de ratificar el convenio 189 de la OIT. Montero ha mencionado esta medida que las trabajadoras del hogar llevan años reivindicando en España. En 2018 ya manifestó esa misma voluntad el Ministerio de Trabajo socialista con Magdalena Valerio al frente. Las empleadas domésticas, la gran mayoría mujeres migrantes, siguen esperando este convenio que blindaría sus derechos sindicales y las protegería frente a la explotación y el abuso.

2. Ley del Tiempo Corresponsable. Montero ha anunciado que el Ministerio de Igualdad y el de Trabajo impulsarán esta norma, que garantice el derecho a la conciliación para asegurar el derecho al trabajo en condiciones de igualdad.

3. Regulación del teletrabajo con perspectiva de género. Durante la crisis del coronavirus ha tomado un gran impulso el teletrabajo, pero la ausencia de regulación puede provocar situaciones en las que se ponen en riesgo los derechos de las mujeres. Los hogares monoparentales, la inmensa mayoría conformados por madres, se están viendo obligados a intentar compatibilizar el cuidado de los más pequeños, sin colegio, con las tareas laborables, una tarea casi imposible, extenuante y estresante. La ministra ha prometido tener esta “trampa” del teletrabajo en cuenta para evitarla en su nueva regulación.
Fuente: María F. Sánchez en cuartopoder.es