CCOO y las asociaciones vecinales, comprometidas con la emergencia social y alimentaria

El sindicato CCOO, a través de su secretario general de Madrid, Jaime Cedrún, firmó ayer un acuerdo de colaboración con la FRAVM para apoyar económicamente las iniciativas de solidaridad que se están desarrollando desde el movimiento vecinal como consecuencia de la crisis social derivada del COVID-19. Quique Villalobos, presidente de la federación vecinal, participó en el acto de firma, agradeciendo el gesto solidario de la organización sindical.

CCOO y la FRAVM han dado un paso más en su ya dilatada trayectoria y estrecha colaboración en la defensa de los derechos sociales, la calidad de vida de la ciudadanía, la igualdad y la democracia. La alianza entre ambas organizaciones se refuerza en un momento especialmente sensible y extraordinario, a través de la aportación económica de CCOO a las iniciativas vecinales que se están activando para dar respuesta al incremento de las necesidades de las familias fuertemente golpeadas por la crisis económica y social derivada de la pandemia.

Según ambas organizaciones, nos encontramos ante un escenario sin precedentes con efecto en lo global pero con gravísimas consecuencias en lo cotidiano. Miles de personas y familias, menores y personas vulnerables están viviendo situaciones dramáticas, de carencia material severa, ante las que ni siquiera pueden cubrir sus necesidades más básicas y vitales, como la alimentación. La demanda de cobertura alimentaria y de ayudas de emergencia social se ha triplicado en estos tres meses de coronavirus, según datos de organizaciones sociales especializadas.

Esta situación se ve agravada por la escasa o nula respuesta de las administraciones que se ven desbordadas. Como ya ocurrió en 2008, las debilidades de nuestros Sistemas de Protección Social se han puesto en evidencia nuevamente. Aquel momento crítico no conllevó ninguna mejora sino todo lo contrario. La solución a la crisis del 2008 fueron recortes y más recortes de los que las políticas sociales y especialmente los servicios sociales públicos, fueron objetivo principal. Estos recortes no han sido revertidos y los servicios sociales afrontan profundamente debilitados, infradotados, esta nueva crisis de dimensiones devastadoras. No es de recibo que en la región más rica de España, más de 300.000 personas se encuentren en pobreza severa, sin tener en cuenta las personas que golpeadas por la crisis han traspasado la frontera de la vulnerabilidad.

Ante este déficit indecente, las redes vecinales con las que va a colaborar CCOO son respuestas solidarias que, organizadas desde la sociedad, se convierten en un instrumento necesario de contención inmediata y directa, algunas veces la única respuesta. Sin embargo, las dos organizaciones consideran que la atención de esta emergencia no puede recaer en estas iniciativas y que en todo caso, estas deben ser tratadas como complementarias de las políticas públicas. En este sentido, CCOO y la FRAVM manifiestan que el refuerzo de las políticas sociales y en especial, aquellas destinadas a la lucha contra la pobreza y la exclusión social, son reivindicaciones imprescindibles y urgentes para blindar los derechos sociales y la protección de la ciudadanía, con una aspiración de transformación profunda y reactivación de los servicios sociales públicos.
Fuente: FRAVM