Artículo 47: quince años de lucha por la vivienda

El fotoperiodista Olmo Calvo retrata quince años de vidas y barrios marcados por la crisis de vivienda

13 de mayo de 2015. Policías antidisturbios revientan la puerta del piso donde vivían Rebeca, Santos y sus tres hijos. Rebeca y su familia ocupaban un piso propiedad de Bankia porque no tenían trabajo y no podían pagar una vivienda / Olmo Calvo 

La confirmación de que buena parte de las hipotecas comercializadas en Estados Unidos era incobrable produjo un tsunami global cuyas olas impactaron en España en 2008. Al igual que ocurrió en EEUU, los bancos y cajas de ahorro españolas habían popularizado créditos inmobiliarios accesibles y con grandes ventajas para amplios sectores sociales precarios que acariciaron la posibilidad de tener una vivienda en propiedad. Y pasó lo imposible: el precio de la vivienda cayó en picado, quebraron los bancos y las cajas, y más de 700.000 familias fueron desahuciadas en los siguientes años. En miles y miles de casos, los hogares tuvieron que seguir pagando al banco a pesar de perder su vivienda. “Dación en pago” fue uno de los tecnicismos de esos años. El Gobierno actuó rápido: rescató a la banca y abandonó a su suerte a la población afectada.

::Pasa en Carabanchel::

La creación de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) en 2009 y la paralización del primer desahucio en noviembre de 2010 se convirtieron en símbolos de una nueva época. Desde entonces, la PAH y centenares de asambleas de vivienda que crecieron por todo el territorio han conseguido paralizar decenas de miles de lanzamientos.

2011. Loli se tapa la cara delante de la comisión judicial después de que le notificasen que su madre, Antonia, su hermano y ella iban a ser desahuciados en ese mismo momento de su casa de Getafe / Olmo Calvo

A partir de 2015, cuando los de­sahucios por impago de alquiler pasaron a ser mayoritarios, empezó a quedar claro que la crisis de vivienda no había terminado sino que había mutado. En 2017 hicieron su aparición los sindicatos de inquilinos, un nuevo agente que se sumaba a las PAH y los colectivos barriales en su lucha por el derecho a la vivienda, recogido en el artículo 47 de la Constitución española. Decenas de bloques en lucha y juicios contra los grandes tenedores inmobiliarios han demostrado que la mejor forma de enfrentar los intereses especulativos es a través de la organización colectiva.

15 de diciembre de 2014. Mercedes y Arístides sacan sus pertenencias por el balcón a un patio comunitario momentos antes de ser desahuciados del piso donde vivían junto con sus dos hijos / Olmo Calvo

La falta de eficacia de las medidas adoptadas por los distintos gobiernos y la impunidad de propietarios, bancos e inmobiliarias para saltarse las regulaciones provocaron a partir de 2023 gigantescas movilizaciones en Barcelona, Madrid, Canarias, Baleares y otras zonas castigadas por la especulación, la gentrificación y el turismo.

21 de enero de 2023. Guardias civiles cargan contra decenas de personas que intentaban ocupar un edificio en Villalba para albergar a personas sin recursos / Olmo Calvo

Esta es la historia que cuenta “Artículo 47”, este fotorreportaje dedicado a las víctimas de la especulación inmobiliaria, aquellas personas que han sido desahuciadas de sus casas y de sus vidas, que han decidido no sufrir en soledad y desarrollar una lucha colectiva en los barrios y en calles de las ciudades por conservar un sitio digno donde vivir. Desde el primer desahucio en Madrid que paró la PAH, en 2011, hasta las últimas manifestaciones multitudinarias por el derecho a la vivienda en 2025.

22 de diciembre de 2022. Charo, de 76 años, es consolada por sus compañeras de la PAH momentos después de haber sido desahuciada de su casa en la avenida de la Albufera (Madrid) / Olmo Calvo

Fuente: Olmo Calvo en elsaltodiario.com

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