Verónica Fumanal sobre las mujeres que llegan al poder: «Somos muy hijas de puta o somos muy blandas» | Vídeo

Esta analista, Javier Aroca y Carlos Navarro Antolín han analizado la dimisión por sorpresa de la primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern en “El Abierto” de “Hoy por Hoy”

Este jueves uno de los temas tratados en el espacio de tertulia política «El Abierto» de «Hoy por Hoy», en la cadena SER, ha sido el machismo que sufren las mujeres cuando acceden a puestos de poder como la primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern.

Arden anunciaba inesperadamente este jueves que dejará su cargo el próximo febrero por falta de «energía»: «He dado todo de mí para ser primera ministra, pero también me ha costado mucho. No puedo ni debo hacer el trabajo a menos que tenga el depósito lleno más un poco de reserva para esos desafíos no planificados e inesperados que inevitablemente se presentan».

La primera ministra de Nueva Zelanda ha querido dejar claro que no deja el cargo «porque sea duro», sino porque «conlleva una gran responsabilidad: «No tengo suficiente energía para hacerle justicia».

La prensa conservadora de Nueva Zelanda, tras conocer el anuncio de la dimisión de Arden, la ha calificado de «llorona».

La periodista Verónica Fumanal, una de las analistas habituales de «El Abierto», se ha mostrado contundente respecto a este hecho: «En política, y sobre todo a nivel de opinión pública y de personajes públicos, las mujeres sufren un doble rasero espectacular. Y está muy estudiado. Si una mujer es determinada, valiente, osada, se le dice que es, bueno más o menos, como una mala, demoniaca, que está allí, que es todo por el poder».

«Si una mujer sale con una visión más empática de la política, de los cuidados, se dice que no está hecha para los mimbres del poder y que, por supuesto, se tiene que ir para casa».

«Las mujeres nunca tenemos el nivel perfecto para estar en los lugares de responsabilidad porque somos muy hijas de puta o porque somos muy blandas. Y ese es el problema, porque los hombres siempre tienen el liderazgo adecuado y especial».

«Si uno es con un liderazgo testosterónico, más estilo Aznar, es que tiene un par de narices. Y si resulta que es un señor más bien empático, trasversal, más rollo Zapatero, es que es un señor empático y tiene un liderazgo muy humano».

«Este es el machismo estructural que sufren las mujeres en política en particular, y luego pues en el periodismo y en todos los lugares de responsabilidad. A las directivas les pasa. A las directivas también les pasa».

«Es un fenómeno liderazgo que está tremendamente aparejado y condicionado por si eres hombre o mujer. Se te juzga con las mismas atribuciones personales de forma completamente diferente», ha zanjado.

Fuente: Luna Izquierdo en contrainformacion.es

spcbnet
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