Sira Rego reivindica la presión popular para que la izquierda transforme desde las instituciones

Rego defiende combinar la acción institucional con la movilización social, mientras Pablo Bustinduy reivindica las transformaciones del Gobierno y reclama avanzar sobre vivienda y desigualdad

La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, ha reivindicado este sábado la combinación entre la presencia de la izquierda en las instituciones y la movilización social como vía para impulsar transformaciones políticas. «Estar en los espacios institucionales es útil en la medida en que puede servir de palanca», ha defendido durante el debate ‘Gobernar para transformar y avanzar en derechos’, celebrado ante una sala abarrotada en la Fiesta del PCE.

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La mesa, en la que también han participado el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, y la miembro del Secretariado del PCE Clara Alonso, ha abordado los límites de la acción de gobierno y la necesidad de mantener el vínculo entre las instituciones y los movimientos sociales.

Rego ha señalado que la izquierda debe ocupar los espacios institucionales «no de manera testimonial», sino para «empujar los marcos e impulsar movimientos de transformación». En este sentido, ha reivindicado la presión de la ciudadanía sobre quienes ocupan responsabilidades públicas. «Tenemos presión y está bien que la tengamos, de la gente que nos pide que empujemos más», ha afirmado.

La ministra ha puesto como ejemplo la situación de Ceuta y la respuesta del Gobierno ante la crisis humanitaria y migratoria. A su juicio, el problema no puede reducirse a una emergencia puntual, sino que afecta a «estructuras de poder, de fronteras, de sentido común». Rego ha asegurado que no está dispuesta a rendirse ante «el discurso del odio» y ha reivindicado el trabajo desarrollado durante el verano para afrontar la situación pese a las dificultades y a la falta de entendimiento con el socio de Gobierno.

También ha situado la vivienda como uno de los principales terrenos de disputa política. «Vamos a sacar ese decreto que evite que la gente sea expulsada de sus casas», ha asegurado, al tiempo que ha reclamado un «pulso popular» que empuje a las instituciones a avanzar.

«Somos profesionales de la frustración»

Bustinduy ha reivindicado por su parte las transformaciones impulsadas desde el Gobierno, aunque ha reconocido la dificultad de hacer política desde posiciones de izquierda sin perder de vista todo lo que queda por cambiar. «Somos profesionales de la frustración porque tenemos principios, deseos reales de cambiar las cosas», ha señalado.

El ministro ha defendido que medidas como la subida del salario mínimo, la mejora de las pensiones o el desarrollo de la dependencia han supuesto «transformaciones sustantivas» en las condiciones de vida de la clase trabajadora. También ha destacado avances como el sistema de cuidados y la regularización de personas migrantes, en un contexto internacional que ha descrito como marcado por una «deriva reaccionaria» que recorre los cinco continentes.

Aun así, ha advertido de que estos avances resultan insuficientes ante la persistencia de las desigualdades. Bustinduy ha señalado que una parte importante del crecimiento económico está siendo capturada por las empresas mediante beneficios y dividendos, mientras la vivienda actúa como «el sumidero de todas las mejoras relativas» obtenidas por las familias trabajadoras.

En este contexto, ha situado el decreto de vivienda como una cuestión prioritaria y ha defendido que la izquierda debe utilizar «todos los resquicios» para actuar frente a las grandes inmobiliarias y plataformas de alquiler, incluso cuando las competencias no correspondan directamente a sus ministerios. «Si no lo hacemos nosotros, ¿quién lo va a hacer?», ha planteado.

Bustinduy ha recordado además la presión social existente en torno a los desahucios y ha reivindicado la movilización popular como un factor capaz de modificar las posiciones políticas. En este sentido, ha ironizado sobre el rechazo inicial del PSOE a determinadas medidas y ha señalado que la movilización acabó provocando un «ataque de conciencia social» para defender que las viviendas pudieran recuperarse para quienes estaban en riesgo de perderlas.

Del Gobierno a las bases materiales

Preguntada por los logros que considera vinculados directamente a la presencia de la izquierda en el Gobierno y por las transformaciones pendientes, Rego ha destacado la ley contra la violencia vicaria y la próxima regulación de los entornos digitales. A su juicio, la presencia institucional ha permitido abrir espacio a las reivindicaciones del movimiento feminista y actuar como «fuerza catalizadora».

Sin embargo, ha advertido de que quedan pendientes transformaciones de mayor profundidad. Entre ellas ha situado la vivienda y, como horizonte para futuros gobiernos progresistas, cambios sobre las «bases materiales del capitalismo». Rego ha planteado la necesidad de transformar radicalmente la matriz energética, nacionalizar el sector energético y estatalizar la gestión de los cuidados.

El debate había comenzado con la intervención de Clara Alonso, que situó como cuestiones de actualidad la situación de Ceuta y los desahucios y planteó precisamente la relación entre los límites de la acción gubernamental y el papel de la organización política. La dirigente del PCE defendió la necesidad de combinar la presencia en las instituciones con la capacidad de organización y movilización social.

En el tramo final, Rego ha llamado a la izquierda a recuperar la iniciativa política y militante. Ha reclamado «generosidad y empatía», ha defendido no renunciar a la emoción y ha reivindicado unas coordenadas feministas junto con la reactivación de la militancia en los barrios.

Fuente: mundoobrero.es

Imagen portada montaje con fondo mundoobrero y fotos de rrss

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