Sindicatos, Marea Blanca y personal sanitario presentan 19 medidas para salvar la sanidad pública en Madrid

Un frente de organizaciones sindicales, sanitarias y vecinales demandan más financiación para la sanidad pública, detener las privatizaciones y dejar de financiar a la sanidad privada.

Decenas de colectivos, sindicatos y organizaciones de profesionales sanitarios presentaron en la sede del Gobierno de la Comunidad Autónoma de Madrid un documento con 19 medidas para recuperar la sanidad pública.

Cinco días después de la movilización por la sanidad pública y un plan de choque social, estas organizaciones vuelven a poner el foco en “el momento crítico de la sanidad pública madrileña”. Tras años de deterioro, dice el manifiesto entregado este 25 de junio, la crisis del covid-19 ha supuesto una “enorme prueba de estrés que pone en evidencia las fallas profundas de un sistema sanitario público descapitalizado por un modelo mercantilista”.  

En la Comunidad de Madrid, los 25 años de Gobierno de una derecha que votó en contra, recuerdan, de la Ley General Sanitaria que puso las bases del actual sistema público sanitario, han significado “un proceso continuado de privatizaciones” sin ningún tipo de debate social previo. En este sentido, estos colectivos y sindicatos demandan la derogación de todas las normativas que legalizaron e hicieron posible las distintas fórmulas de mercantilización de la sanidad, desde la externalización de servicios a la privatización directa.

La presión popular, organizada especialmente en la Marea Blanca, consiguió en 2013 tumbar la privatización de 27 centros de salud, recuerdan, así como suspender la privatización de todos los laboratorios en los hospitales públicos. Estas movilizaciones, que contaron con un frente judicial determinante, también lograron detener el proceso de transformación de seis hospitales en modelos de gestión mixta y la reconversión de otros tres hospitales. 

La crisis del covid-19 ha supuesto una “enorme prueba de estrés que pone en evidencia las fallas profundas de un sistema sanitario público descapitalizado por un modelo mercantilista”

Muchos de los gestores políticos de aquellas privatizaciones, como es el caso de Javier Fernández-Lasquetty y Antonio Burgueño, han vuelto al Gobierno de la comunidad de la mano de Isabel Díaz Ayuso. “La opacidad, el despilfarro y ahora sabemos que también prácticas corruptas han sido habituales en esos procesos privatizadores», denuncian. Como ejemplo, las organizaciones firmantes señalan la puesta en marcha de call centers que “favorecieron la derivación de pacientes a los centros privados de manera indiscriminada”. Tanto Díaz Ayuso como Esperanza Aguirre, además de colaboradores, comparten una misma forma de entender la salud “como negocio y la asistencia sanitaria como un producto más de consumo”.  

Este proceso de privatización ha estado acompañado, denuncian, de una “descapitalización” de los centros públicos, tanto en personal como en recursos materiales, dejando a la atención primaria en una situación precaria, que le ha impedido “realizar las funciones encomendadas” en la arquitectura del sistema público. La descapitalización también han afectado a los hospitales de gestión directa, “con recortes en sus plantillas, con reducción de camas, con escasa inversión de mantenimiento”, una situación de precariedad permanente que impide a la sanidad madrileña afrontar “cualquier eventualidad de cierta magnitud”. Y no solo una crisis de las dimensiones del covid-19. También ocurre, dicen, con las oleadas de gripe que “cada año colapsan las urgencias”. 

En febrero de 2020, las listas de espera acumulaban 453.117 pacientes. “Tras el parón del covid-19, la situación es aún más insostenible”

Las cifras confirman este diagnóstico: la CAM es la región con menor gasto sanitario y es la tercera que menos porcentaje dedica a salarios del personal sanitario. Las cifras de temporalidad entre las plantillas sanitarias también están entre las más altas: el 20% es interino y el 14% es personal eventual. Una situación que se traduce en un “deterioro de la calidad asistencial y el crecimiento de unas intolerables listas de espera”. En febrero de 2020, indican, las listas de espera acumulaban 453.117 pacientes. “Tras el parón del covid-19, la situación es aún más insostenible”, dicen. 

Esta crisis “ha puesto en evidencia no solo las carencias del sistema sanitario público madrileño sino también la absoluta falta de un plan de actuación desde el Gobierno Regional”, señalan.  

Las medidas y el manifiesto han sido firmadas por diversas asociaciones de trabajadores de la sanidad, como AME, MATS Madrid, el Sindicato Estatal de Técnicos Superiores Sanitarios y Summat, así como plataformas de defensa de la sanidad pública vinculadas como la Marea Blanca, como ADSPM, MEDSAP-MB y la Plataforma de Centros de Salud. También han firmado la propuesta las ramas madrileñas de CGT, CC OO y UGT, así como la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid.

“Una Sanidad 100% Pública Universal que garantice la atención sanitaria de toda la población sin exclusión es un patrimonio común y derecho fundamental para asegurar una reconstrucción con criterios de igualdad”, concluyen.

LAS PRINCIPALES DEMANDAS

DEROGACIÓN DE LA LOSCAM, del Área Única Sanitaria y del mal llamado Plan de Garantía de Sostenibilidad del Sistema Público Sanitario de la Comunidad de Madrid, con un nuevo mapa delimitando las Áreas Sanitarias.


INCREMENTO DEL PRESUPUESTO SANITARIO para llegar a un coste sanitario por habitante y año al menos igual a la media nacional. Hoy la Comunidad de Madrid es la penúltima que tiene menor gasto sanitario por habitante y año. Y la última en porcentaje del PIB.


ELEVAR EL PORCENTAJE DE PRESUPUESTO DESTINADO A ATENCIÓN PRIMARIA que, tras el proceso de planificación a llevar a cabo, debe situarse al menos en torno al 25%.


GARANTIZAR PARTIDAS FINALISTAS SOLO PARA SANIDAD 100% PÚBLICA, ni un euro más para sanidad privada.


REORIENTAR EL SISTEMA SANITARIO PÚBLICO hacia una Estrategia de Promoción de la salud y de Salud Comunitaria, donde la AP recupere su papel vertebrador del proceso asistencial y sus características esenciales centradas en la persona y su entorno.


POTENCIACIÓN DE LOS SERVICIOS DE SALUD PÚBLICA dotándolos de recursos suficientes y personal cualificado (epidemiólogos, técnicos en salud pública, investigadores…) garantizando la coordinación con Atención Primaria.


MEJORA DE LOS SERVICIOS DE URGENCIAS DE ATENCIÓN PRIMARIA que tienen instalaciones obsoletas y falta de personal que ha impedido su reapertura tras la vuelta a la nueva normalidad.


INSTAURACIÓN DE UNA NUEVA POLÍTICA DE RECURSOS HUMANOS que garantice regularmente las OPE,s y los traslados.


CREACIÓN DE UN PLAN DE CENTROS SANITARIOS PÚBLICOS que contemple la construcción, el mantenimiento y la rehabilitación de todas sus instalaciones.


PUESTA EN MARCHA DE UNA GESTIÓN SANITARIA, CONTROLADA, ÚNICA Y PÚBLICA para toda la Red Sanitaria a través del sistema informático. Proponemos el paquete SAP que tenemos infrautilizado. El control no puede estar privatizado.


GARANTIZAR UNA GESTIÓN MÁXIMA TRANSPARENTE frente a la opacidad y la nula información.


MODIFICACIÓN DE LA GESTIÓN DE LAS LISTAS DE ESPERA, en las que los pacientes tengan una información real de las esperas en el momento de su inclusión. Ejecución eficiente del presupuesto destinado a su reducción, que se traduzca en un aumento de los recursos y capacidad de los hospitales públicos.


DISEÑAR UN NUEVO PLAN DE SALUD teniendo en cuenta los planes de salud medioambiental, con el objetivo de facilitar a la población madrileña un entorno saludable.


CREACIÓN DE UN FONDO DE RESERVAS DE MATERIAL SANITARIO que garantice el suministro; poner en marcha una industria sanitaria pública para no depender de los mercados.


GARANTIZAR LA ATENCIÓN SANITARIA PÚBLICA DE TODAS PERSONAS MAYORES Y DEPENDIENTES que se encuentren en residencias, potenciando una mejor coordinación entre los servicios sanitarios y los sociales.


PARALIZACIÓN INMEDIATA DE LOS NUEVOS PROCESOS DE PRIVATIZACIÓN EN EL SISTEMA SANITARIO, de los que ya conocemos su clientelismo y sobrecoste para el erario público.


PONER EN MARCHA UN PLAN PARA RECUPERAR PAULATINAMENTE LOS CENTROS PRIVATIZADOS.


DESARROLLAR UN PROGRAMA PARA EL CONTROL E INSPECCIÓN DEL CUMPLIMIENTO DE CONTRATOS DE HOSPITALES CONCESIONADOS Y CONSTRUIDOS por el procedimiento de financiación público–privada (PFI) mientras se produce la reversión.


RECUPERACIÓN DE LOS CONSEJOS DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA a nivel de las Áreas de Salud y Zonas Básicas.


CREACIÓN DE UN SISTEMA de cooperación social y profesional en el diseño de planes sanitarios. 

Fuente: elsaltodiario.com
Foto: Pablo ‘Pampa’ Sainz