‘Men in Blackstone’

Toda una industria de empresas durmientes trabaja para agilizar el aterrizaje suave y certero del mayor fondo del país y sus congéneres

Casi seguro que Elisabeth Taylor dijo eso de que “el dinero es el mejor desodorante”. Lo que tuvo que oler en aquella espuma solo lo supo ella. Desodorante para la clá de apestosos que detectaba con su mágico lunar de quitaipón. El efecto, el de la gracia, te abandona cuando se oye la misma frase hoy manida en la boca casi de cualquiera, o al leerla en la portada de la edición impresa de la revista Forbes, donde el desodorante no engaña, compañera.

Dinero y olor. Intento imaginar a Liz Taylor metiendo la nariz por aquí y ahora, delante de esta nave enrejada, donde Madrid casi pierde su nombre, más allá del polígono industrial Las Mercedes, caminito de Barajas y de Torrejón. Pero nada, la neurona solo me trae a Antonio Resines descargando tragaperras en bucle. El edificio galopa en sentido opuesto a lo vaporoso. Salpicado de radiadores, una luz amarilla escapa de casi todas sus ventanas, quizá repleto de slots en desuso o de mineros maquineros picando crypto. El cartel de la entrada sí luce nuevo, pero la nave lleva lustros al servicio de Cirsa, la mayor empresa española del sector del juego, que Blackstone compró en 2018 por 2.000 millones.

Porque parece que Blackstone ha venido aquí a vender pisos, pero no. También quiere empresas. Este mes de noviembre, pagó 550 millones por STI Norland

El edificio hace las veces de domicilio fiscal de Cirsa Enterprises SA, la empresa madre del imperio de casinos, salas de juego y bingos erigido en Terrassa por el polémico empresario Manuel Lao, hoy digievolucionado en exquisito inversor. Tan bien le ha ido que su hermano Juan, otro magnate del juego, siguió sus pasos y, un año después, también le vendió sus casinos y recreativos (Giga Games) por otros 200.

Porque parece que Blackstone ha venido aquí a vender pisos, pero no. También quiere empresas. Este mes de noviembre, pagó 550 millones por STI Norland. La operación convirtió a Xabier Blanco Platero, que tenía un 58%, en el navarro más rico. No había fortunas navarras en las listas de ricos. STI —casi nadie lo sabía— se dedica a diseñar, fabricar y vender seguidores para plantas solares de gran tamaño, muchas de ellas en Brasil, algunas en medio de lo que un día fue selva. Manuel, Juan, Xabier… Blackstoneva sembrando millonarios donde antes había empresarios.

Y es curioso porque parece que va todo solo. Pero no. Y me voy a explicar valiéndome del Registro Mercantil, que es como el algodón. Blackstone reina en él, pues se maneja con miles de empresas. Alguien las crea y luego el fondo las usa al gusto, les cambia el nombre y redirige sus ganancias a Luxemburgo. Busquen y comparen. En el historial de los cientos de sociedades que tiene España hay nombres que se repiten una y otra vez. Los de Carmen Rozpide Orbegozo y Guadalupe Astarloa Echevarrieta, por ejemplo, ejecutivas de Intertrust SA, la gran pasarela legal de los fondos de inversión desde paraísos fiscales a tierra fértil. Desde el inframundo al plano de los vivos.

Cirsa Enterprises SA nació el 11 de noviembre de 2017 en la sede de Intertrust Management Spain SL (Serrano, 41) con el nombre de Howth Ims SL. A los cinco meses cambió su denominación por la de LHMC Bidco SL. Luego cambió su socio único y sus administradores y después su domicilio social, y a las semanas ya exhibía su nombre definitivo. No hablamos de un apaño, sino de la industria de abrir puertas. El mercado de las empresas durmientes. Rozpide, que admira a Malala Youzafzai, lidera un negocio cada vez más poblado, en el que brillan con luz propia los hermanos Lorena y Víctor Salamanca Cuevas, dueños de Afiens y de Auxadi Servicios de Mediación, dos grandes plantaciones de empresas. “Durante sus últimos 15 años de carrera profesional, Lorena ha ayudado a establecerse en España a más de 600 sociedades. En la actualidad es secretaria del consejo de administración de 29 compañías multinacionales y consejera de la Universidad Oberta de Cataluña”, dice su CV. En Madrid operan también Ambar, Legal Army, Samaniego Law y Lawyers for Projects. Y, en Catalunya, los fondos conocen bien a Francisco Javier Nuet Blanch, de Vista Holdings SL, y a Belén Garrigues Calderón, socia de TMF Management Spain SL. 

Todos ellos se hacen llamar “proveedores de servicios jurídicos alternativos” (ALSP, por sus siglas en inglés). Todas ellas se definen despachos de bajo coste, flexibles, con estructuras horizontales de abogados que “mantienen buenas relaciones”, que realizan lo que un gran bufete cobraría a un ojo de la cara. Crean empresas, las custodian y luego las venden al mejor postor. Como Alejandro Latorre Atance y su socio Luis Vegas Ramos, dueños de Latorre & Asociados Consultoría SL, que tienen a su nombre cientos de empresas activadas pero inactivas y, a sus espaldas, otras miles ya vendidas y en otras manos. En 2006, Latorre & Asociados creó la sociedad Global Taunt SL en su sede del barrio de Prosperidad (c/ Pradillo, 5) y esta pasó a manos de Félix Pancorbo, abogado miembro de la red del mafioso Marcial Dorado, condenado a prisión por blanqueo. Una de tantas.

Tiene que haber agua no lejos de la superficie en esta zona porque en la esquina de la sede de Cirsa Enterprises hay dos higueras. Seguro que Blackstone ya lo sabía cuando puso el cartel. Me vuelvo, que son 23 km.

Cómo llegar ▶ Avenida Fermina Sevillano 5-7 23,4 km desde Matilde Hernández, 31 (redacción de El Salto), por el anillo verde ciclista.

Fuente: Felicia Barrio en elsaltodiairo.com

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