Más personal, espacios municipales y enfermera en la escuela: propuestas para una vuelta al cole 100% presencial

Colaboración con ayuntamientos para la cesión de espacios o grupos mixtos son algunas de las propuestas que las asociaciones de madres y padres han hecho llegar a las autoridades educativas. Piden también reforzar los equipos de orientación y recursos para reducir las brechas que el coronavirus ha hecho más profundas. La enseñanza online, argumentan, no es suficiente para garantizar el derecho fundamental a la educación.

El 11 de mayo, 200 alumnos de Copenhague cambiaron sus pupitres por unas gradas: las del estadio Telia Parken de la capital danesa, que aloja en sus 38.000 localidades de manera temporal a alumnos de primaria, una forma creativa de hacer posible el distanciamiento social que requiere la nueva normalidad en un país que a finales de abril volvió a abrir los colegios tras varias semanas de cierre por la crisis sanitaria.

La Federación de Asociaciones de Padres (FAPA) Giner de los Ríos, que agrupa a asociaciones de madres y padres de la Comunidad de Madrid, no ha propuesto dar clase de lengua en el Bernabéu, de momento, pero sí ha enviado a la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) su lista de propuestas para la vuelta al cole en septiembre. En ella pide la colaboración de las entidades locales para buscar nuevos espacios educativos que permitan bajar la ratio de alumnado por cada profesor. La premisa de la FAPA Giner de los Ríos es clara: la educación telemática impuesta por la crisis del covid-19 no garantiza el derecho fundamental a la educación, por lo que las propuestas de vuelta al cole deben estar pensadas para que todo el alumnado vuelva al cole todo el tiempo de manera 100% presencial.

“Hay que intentar por todos los medios que la vuelta al cole sea presencial porque las clases telemáticas han sido un fracaso”, defiende Camilo Jené, presidente de esta federación, que cree que a las dificultades tecnológicas que supone la educación online hay que sumarle una consecuencia aun más grave, la de la brecha que abre entre alumnos. Y esta brecha, argumenta, no puede abordarse con más educación telemática.

“El sistema educativo tiene que adaptarse al alumnado, y no al contrario”, dice Mª Carmen Morillas, portavoz de CEAPA

“Se están barajando diferentes escenarios, pero lo que hay que tener claro en cualquiera de ellos es que el sistema educativo tiene que adaptarse al alumnado, y no al contrario”, dice en la misma línea Mª Carmen Morillas, portavoz de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA). Morillas cree que toca pensar desde esta perspectiva tras varios meses en los que familias, profesorado y alumnado han hecho todos los esfuerzos posibles para enfrentarse a una crisis sin precedentes. Con varios meses por delante para buscar soluciones a la vuelta al cole la CEAPA señala que ha quedado en evidencia que “hay muchísimas cosas que no puede resolver una pantalla”. Una vez puestas las medidas higiénicas necesarias en coordinación con expertos sanitarios, por supuesto, esta organización defiende que la escuela presencial es insustituible.

Entre las medidas que las asociaciones de padres y madres han puesto sobre la mesa en diferentes comunidades hay algunas que contemplan la vuelta semipresencial, bien en días alternos o bien en dos turnos diferentes. En caso de que este sea el mandato, la Confederación Andaluza de Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado por la Educación Pública (CODAPA) pide planes de conciliación para que no sean solo los centros y las familias quienes soporten el peso, explica Leticia Vázquez, presidenta de la organización. Sin embargo, la apuesta de la confederación es también una vuelta presencial para todo el alumnado. La educación telemática, argumenta la presidenta de la CODAPA, Leticia Vázquez, no sirve para la educación en una cultura de paz que debe promover la escuela pública.

En el mismo sentido se manifiesta la Federació d’Associacions de Mares i Pares d’Alumnes de Catalunya. Su directora, Lidón Gasull, es tajante: “Aceptar educación telemática o seguir como hemos hecho este trimestre sería aceptar que los poderes públicos no hagan todo lo que está en sus manos para garantizar este derecho fundamental”. Para Gasull es una cuestión de voluntad y coordinación.

ESPACIOS MUNICIPALES Y GRUPOS MIXTOS

La coordinación será fundamental para buscar espacios municipales que puedan aligerar el aforo de los colegios. La cesión de instalaciones como bibliotecas, polideportivos o centros culturales, siempre y cuando los espacios de los propios centros no sean suficientes —algunos colegios podrán adaptarse habilitando espacios propios, y muchos centros, sobre todo de núcleos rurales, no tendrán este problema—, es una de las propuestas de las asociaciones. 

La necesidad de buscar nuevos espacios tiene otras vertientes. Aprovechar ubicaciones rurales y al aire libre cuando las condiciones lo permitan es otra de las propuestas de la lista de la Giner de los Ríos que, en última instancia y cuando no existan alternativas, propone también instalar módulos prefabricados. 

Desde la FAPAC, Lidón Gasull advierte de que la cooperación de los colegios con las administraciones locales se hará imprescindible en la etapa pospandemia, etapa en la que Gasull ve una ventana para pensar en una educación más allá del modelo de un profesor dentro de una aula con sus alumnos.

De hecho, Gasull ve una oportunidad de introducir conceptos del modelo de las “comunidades de aprendizaje”, una metodología que se basa en la relación con el entorno, por la que apuesta la FAPAC. Así, una apuesta de la FAPAC es una reorganización de grupos con alumnado de diferentes edades. Un modelo organizativo, advierte, más complejo pero en su opinión mucho más rico, y que permitiría reducir el número de alumnos en los grupos. Un ejemplo: si en un colegio de línea 1 hay 75 alumnos por ciclo (25 en cada curso), podrían convertirse en 5 grupos de 15 alumnos, mientras, en lugar de en seis grupos de 12 o 13 alumnos.

“Creemos que es posible, y podemos aprovechar esta crisis para hacer lo que llevamos pidiendo mucho tiempo que es habilitar más plaza pública, bajar la ratio  y pensar en una escuela diferente y no como compartimentos estanco de un aula con un profesor. Es momento de romper eso”. 

MÁS PROFESORADO Y ENFERMERAS EN LOS COLEGIOS

La bajada de ratio a la que obliga la situación sanitaria lleva a una medida imprescindible: la contratación de más profesorado, una necesidad que contrasta con los recortes que se están produciendo en algunas comunidades, como la de Madrid, donde el Gobierno regional recortará 14.000 plazas,  o Extremadura, donde la consejería de Educación ha planteado un recorte de 541 docentes para el próximo curso.

Lidón Gasull pide cautela con los titulares fáciles que afirman que la bajada de ratio supondría doblar el número de profesores. Para empezar, advierte, en algunos territorios, al igual que ocurre en Catalunya, hay muchos núcleos rurales donde no se llega a la ratio máxima. “Evidentemente, hay que incorporar más profesorado al sistema educativo, pero no el doble”, dice.

Pero la necesidad de más profesorado no es la única que detectan las asociaciones de madres y padres con respecto al personal que hará falta en la nueva normalidad educativa. La CODAPA propone introducir otro tipo de profesionales en los centros educativos, para empezar, enfermeras. Entre las propuestas recogidas en un informe remitido al Consejo Escolar de Andalucía está la de incorporar personal de enfermería para que haya, como mínimo, una persona con dicha función en cada centro “desde el mismo momento en el que algún alumnado vuelva a las aulas, y que establezcan una coordinación efectiva con personal médico y epidemiológico“.

SALUD EMOCIONAL Y MÁS LIMPIEZA

Además la CODAPA ve necesario incluir la figura del educador social en los centros escolares, un figura que tendría el papel de “ayudar a romper la brecha social existente que se prevé incremente mucho su tamaño entre unas familias y otras”. Una brecha entre el alumnado de distintos orígenes socioeconómicos que la crisis ha hecho más profunda, según un informe de Save The Children.

En ese sentido, Leticia Vázquez advierte de que, junto a la salud física, ha de cuidarse la salud emocional. “Existen ya estudios sobre cómo el confinamiento ha afectado a los niños y niñas, hay que pensar en cómo entrarán después de haber pasado por esto y tenerlo en cuenta”, explica para argumentar por qué serán clave los equipos de orientación que la CODAPA pide reforzar.

“Existen ya estudios sobre cómo el confinamiento ha afectado a los niños y niñas, hay que pensar en cómo entrarán y tenerlo en cuenta”, dice Leticia Vázquez, de la CODAPA, que pide atender a la salud emocional del alumnado

El personal de la limpieza se ha mostrado como esencial en esta crisis y lo será para una vuelta al cole segura. Su refuerzo está también entre las propuestas de las asociaciones.  “El personal de limpieza ya era poco, pero en el nuevo escenario va a ser esencial, sobre todo si lo que se plantea es hacer turnos;  higienizar será imprescindible”, dice Leticia Vázquez.

La  confederación andaluza insta además a dotar los centros del material higiénico necesario —mascarillas, geles hidroalcohólicos, jabón, papel higiénico y toallas de un solo uso o secamanos— y preparar una dotación presupuestaria extra, de modo que las medidas extraordinarias necesarias para garantizar la seguridad de toda la comunidad educativa “no dependan del ya ajustado presupuesto” de cada centro.

Sobre si es posible una vuelta 100% presencial, como piden las AMPA, las organizaciones coinciden en señalar que depende de la voluntad política. Lidón Gasull insiste en que, pese a las dificultades, es la línea a seguir, porque “no se trata de ofrecer un servicio sino de garantizar un derecho fundamental”. Los meses que quedan hasta el inicio del próximo curso es tiempo suficiente para ofrecer un plan que destine todos los recursos disponibles a hacer posible la presencialidad de todo el alumnado, mantiene la FAPAC. 

Las consecuencias de no impartir educación presencial, advierte Gasull, pueden ser enormes, sobre todo para el alumnado más vulnerable. La directora de FAPA cree que la infancia y la adolescencia ha sido un colectivo muy castigado, con consecuencias aun desconocidas, una situación que toca reparar: “Bajo ningún concepto nos podemos esconder tras la epidemia para no garantizar el derecho a la educación y no poner todos los recursos de los que disponga el Estado y las Comunidades Autónomas”.

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Fuente: Patricia Reguero en elsaltodiario.com