Los sindicatos mandan un mensaje a la patronal: la huelga por la vivienda será legal y está justificada

Al igual que ocurrió con la huelga feminista o por Palestina, las agrupaciones empresariales intentan generar dudas sobre la legalidad de los paros generales

Mientras que los sindicatos se apresuraban a responder a las demandas que se han visto este fin de semana en todas las movilizaciones en favor del derecho a la vivienda, la patronal buscaba argumentos para impedir una posible huelga. “No son de naturaleza laboral”, “difícilmente justificable” o “claro componente político y electoral” son algunas de las reflexiones que han hecho las agrupaciones empresariales CEOE y CEPYME en un comunicado. Para la patronal mayoritaria, la demanda sobre el derecho a la vivienda “quedan al margen de la gestión de las empresas” y dejan entrever que podría ser hasta ilegal. 

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Lo cierto es que se trata de un discurso similar al que se escuchó con la primera huelga feminista o con los paros por Palestina. En ambas fue una huelga general legalizada, con argumentos laborales y sin ningún tipo de irregularidad en su proceso. “La de Palestina supuso mucho más complejidad, pero se indicó que el dinero público se estaba invirtiendo en armamento y esto afecta directamente a la clase trabajadora”, explica a El Salto Miguel Fadrique, secretario general de CGT, que asegura que la afectación en esta huelga es mucho más clara: “Sin salarios dignos no te puedes comprar una vivienda”. 

“El problema es mucho más grande que el precio de un alquiler o de compra, está directamente ligado a los salarios que son totalmente insuficientes”, explican desde CGT

“Diría incluso que vamos tarde, pero hasta el estallido social por el desahucio de Maricarmen no ha hecho que se produzca”, comenta Fadrique en respuesta a por qué llega ahora y no antes la convocatoria de una huelga general. “Es que el problema es mucho más grande que el precio de un alquiler o el precio para comprar una casa. Está directamente ligado a los salarios, que son totalmente insuficientes”, explica. En esta misma línea se muestran CCOO y UGT, que ya han expresado su intención de apoyar la huelga general por la vivienda. 

“La posibilidad de que las trabajadoras y los trabajadores tengan acceso a la vivienda es un aspecto central en la reivindicación de esta huelga, que ha sido impulsada por otras organizaciones como el Sindicato de Inquilinas”, explica a El Salto Carlos Gutiérrez, secretario de Estudios y Discurso de CCOO. “La accesibilidad a la vivienda está condicionada por la especulación, pero también por los salarios excesivamente bajos”, añade. Precisamente ahí ven la justificación laboral que hace que la huelga sea perfectamente legal: la cuestión salarial. “Los trabajadores no pueden pagar las consecuencias de un orden mundial caótico en el que vivimos, donde el precio de la energía se dispara y los precios de los productos básicos suben, muchas veces solo para garantizar los márgenes de beneficios de las empresas”. 

“Interpelamos al Gobierno actual, al Gobierno futuro, a las Comunidades Autónomas y a las empresas y a las organizaciones patronales”, indican desde CCOO

“Con esta huelga, los trabajadores y las trabajadoras dicen claro que queremos tener vivienda, un salario digno y que no queremos ser quienes paguemos las consecuencias de la guerra y la inflación”, explica e indica que no son unas reivindicaciones improvisadas, si no que el sindicato lleva muchos años advirtiendo sobre el coste de la vida y la pérdida de poder adquisitivo. 

Gutiérrez, preguntado por el interlocutor de esta huelga general, tiene claro que no es solo uno. “No se convoca por un ataque concreto sobre nuestros derechos, lo que hace es poner en el centro una plataforma reivindicativa para los y las trabajadoras: interpelamos al Gobierno actual, al posible Gobierno futuro, a todas las administraciones incluidas las Comunidades Autónomas y, por supuesto a las empresas y a las organizaciones patronales”. A este respecto, el miembro de CCOO recuerda que la patronal ha estado bloqueando el Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva. “No acceden a las subidas importantes de salarios que hay que hacer para compensar la inflación”, indica. Por eso manda un mensaje claro: “Que se sienten a negociar”. 

Ese mensaje se extiende al futuro Gobierno. Con el adelanto electoral, han quedado muchos temas en el aire que los partidos que ahora están en la oposición no garantizan. “¿Qué pasa con el registro horario, con el estatuto de los becarios, con las directivas europeas por transponer, con la revalorización de las pensiones?”, se pregunta. Gutiérrez también advierte que las Comunidades Autónomas tienen el deber de garantizar los servicios públicos, algo que afecta directamente al poder adquisitivo de la clase trabajadora. “Estamos viendo que muchas personas se están viendo obligadas a recurrir al mercado privado por el deterioro de los servicios públicos, sobre todo en educación, sanidad o temas sociales, lo que hace que pierdas poder adquisitivo”, explican desde CCOO. 

En este sentido, desde CGT también indican que la huelga general no va contra el Gobierno actual solo. “No miramos el color del gobierno porque este ni ha hecho lo que podría hacer ni esperamos nada del futuro Gobierno, del color que sea, dependemos de la calle, de las movilizaciones para lograr los objetivos”, explica Fadrique que, eso sí, refuerza la idea de unidad. “Queremos hacerlo de forma conjunta, lograr paralizar el país y que estemos a la altura de las circunstancias, sin protagonismos ni egos”, comenta a este medio. 

Lo cierto es que aunque la mayoría de sindicatos se han mostrado favorables a convocar o a apoyar la huelga, aún no se sabe quién dará el paso de liderar las gestiones de su legalización —es decir, ser el interlocutor con la mediación obligatoria en huelga— y cuándo se pondrá fecha. La mayoría de los sindicatos sitúan la fecha a principios de noviembre y antes de que empiece la campaña electoral, pero seguramente la fecha no se conozca hasta finales de la semana. Las conversaciones entre el Sindicato de Inquilinas y las centrales laborales empiezan este mismo miércoles. 

“Desde los sindicatos de inquilinas no vamos a dejar de trabajar para que haya una unidad popular para conseguir el derecho a una vivienda digna”, asegura Alicia del Río

“Estamos muy contentas de que los dos sindicatos con más afiliación del Estado se hayan puesto al lado de un movimiento que lleva diez días en la calle luchando por la vivienda digna”, explica Alicia del Río, portavoz del Sindicato de Inquilinas, en referencia al compromiso de UGT y CCOO a apoyar una huelga general, y asegura que “la huelga será de todo el pueblo”. “Desde los sindicatos de inquilinas no vamos a dejar de trabajar para que haya una unidad popular de todas las trabajadoras de este país para conseguir el derecho a una vivienda digna”, ha indicado a los medios y asegura que en breve se presentarán fecha y calendario de acciones para garantizar que la huelga general sea “masiva” y así lograr lo que se persigue. 

Apoyo mayoritario de otros sindicatos

De los primeros en apoyar una huelga general en Madrid han sido los sindicatos de clase CNT, Co.Bas, Solidaridad Obrera y la Plataforma Sindical de EMT que ya forman parte de la Mesa Sindical por la huelga general junto con CGT y el Sindicato de Inquilinas. “La vivienda y el trabajo no son luchas separadas”, han explicado en un comunicado conjunto que emitieron el mismo viernes 2 de octubre, justo después de que el Congreso tumbara los dos decretos por la vivienda. “La subida de los alquileres es una transferencia directa de la riqueza desde la clase trabajadora hacia el rentismo”, sentencian y añaden que, en el camino hacia la huelga general, el primer paso es el apoyo a la huelga de educación que se llevará a cabo en la Comunidad de Madrid el próximo 14 de octubre.

En Galicia, la CIG ha hecho público este martes que se suma a convocar la huelga general en Galicia ante la “insoportable” subida de precios en las viviendas, lo que genera “un empobrecimiento de la clase trabajadora” y ante la “falta de medidas de los gobiernos para garantizar” una vivienda digna. La central gallega llama al “conjunto del tejido social y sindical a la movilización y a que se haga efectiva una convocatoria de huelga general en la primera semana de noviembre”. Entre las reivindicaciones figura la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), un refuerzo de los servicios sociales y más medidas de protección social. A la Xunta le reclaman un Plan de Choque recogido en los presupuestos de 2027 para hacer frente a la inflación. “El aumento constante e imparable de los precios de la electricidad, el combustible, los productos de primera necesidad y la vivienda está llevando a la ruina a la población y a las clases trabajadoras”, ha advertido el secretario general de la CIG, Paulo Carril. 

LAB carga contra el PNV: “Los jeltzales han trabajado a favor de la patronal inmobiliaria y, en definitiva, de los especuladores”

Desde LAB se han apresurado a apoyar la convocatoria de una huelga general y se declaran dispuestos a hacerlo de forma conjunta con otros sindicatos. Además de reivindicar los alquileres indefinidos, recuperar las viviendas en manos de fondos buitres para expulsarlos o acabar con las ayudas fiscales que solo “alimentan al rentismo”, el sindicato manda un mensaje al PNV y al Gobierno vasco. “Los jeltzales han trabajado a favor de la patronal inmobiliaria y, en definitiva, de los especuladores”, explican en referencia al ‘no’ del PNV al segundo decreto que rechazaron en el Congreso de los Diputados. Por eso, LAB exige al partido nacionalista que “renuncie a aplicar políticas que den la espalda a las y los trabajadores tanto en Madrid como en Euskal Herria” y cree que es posible lograr en Euskadi y Navarra lo que no se ha logrado en la Cámara baja. 

El sindicato ELA también ha anunciado que apoyará la huelga general, aunque no ha dado más detalles. El discuto que argumente su respaldo podría encajar perfectamente con la reivindicación de subida de salarios que se pedía en su propuesta para no tener ningún convenio por debajo de los 1.500 euros mensuales. Un techo salarial que junto con la reivindicación de un SMI propio para Euskadi y Navarra podría hacer frente a la inflación provocado en parte por el precio de la vivienda. 

Fuente: Laura L. Ruiz – @lauralruiz.bsky.social – @lauralruiz@mastodon.world en elsaltodiario.com
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