¡Logística en lucha!: Descargamos, preparamos, repartimos… Si paramos, Madrid se para

Distintos sindicatos de barrio de Madrid lanzamos una campaña para denunciar las condiciones de trabajo en el sector de la logística. Un sector en constante crecimiento que demanda cada vez una mayor mano de obra.

¿Qué es la logistica?

::Pasa en Carabanchel::

El sector de la logística engloba a toda aquella actividad económica encargada del transporte, almacenamiento y distribución de mercancías. Un sector que a nivel estatal ya supone el 7% de PIB, involucrando entre 900.000 y 1.200.000 de trabajadores según la época del año, que a su vez se distribuyen en un 47% en la actividad de transporte, el 35% al almacenamiento y el 18% a las actividades de postales y correos.

Abastecer de comida, ropa, medicinas, cosméticos, componentes electrónicos, combustible y todo tipo de producto necesario para el correcto funcionamiento de una ciudad de 7 millones de habitantes como Madrid requiere una logística cada vez mayor, así vemos que en la Comunidad de Madrid el sector supone un 7% del PIB regional, contando con alrededor de 200.000 trabajadores que se encargan de transportar, almacenar y distribuir el 60% de mercancías que entran internacionalmente en el país. Madrid es un enclave logístico internacional debido a su ubicación geográfica y por toda una red de infraestructuras que sirven como eslabón en la cadena de suministro entre el Latinoamérica, el continente africano y asiático con Europa.

Como ejemplos de infraestructuras tenemos el Puerto Seco en Coslada, conectado directamente por vía ferroviaria y carretera con los 3 puertos marítimos principales de la península (Puerto de Valencia, Algeciras y Barcelona) y que cuenta más de 6000 trabajadores repartidos en 104 empresas logísticas. El Aeropuerto de Barajas que asume el 60% de la carga aérea total a nivel estatal. Mercamadrid, la mayor plataforma de distribución, comercialización, transformación y logística de alimentos frescos de España, que al año mueve 3,6 millones de toneladas de alimentos, una cantidad que puede abastecer a 8 millones de personas diariamente gracias a los 9000 trabajadores que allí operan. También, entorno a la autovía A-2 se han levantado cientos de grandes almacenes en lo que se conoce como el Corredor del Henares. De Coslada a Guadalajara las vistas desde la carretera son una sucesión de almacenes logísticos, con otro importante puerto seco, el de Azuqueca de Henares. También el Sur de Madrid experimenta un rápido desarrollo de la logística alrededor de la autovía A-4 con Getafe e Illescas con importantes plataformas logísticas.

Uno de los conceptos que ha adquirido especial importancia en el sector es la última milla, que es el tramo final de entrega del paquete al cliente final y puede suponer hasta el 75% del coste de todo el proceso logístico.

La logística ha experimentado un crecimiento exponencial con empresas como Amazon que vinieron a revolucionar el comercio digital. La logística se adapta a los ciclos de consumo que suelen ser estacionales, con fechas señaladas como el Black Friday, el Blue Monday, la campaña navideña y las rebajas. Por poner cifras, en el Black Friday se suelen contratar en torno a 20.000 trabajadores solo en Madrid para cubrir la campaña, en diciembre 1 de cada 4 contrataciones son en logística.

¿Quien conforma la patronal?

La patronal del sector logístico se agrupa entorno a la organización UNO, constituida en 2011, desde entonces ha crecido hasta los 350 socios con empresas nacionales e internacionales entre las que podemos contar con AMAZON, DHL, FEDEX, GLS, IKEA, MRW, SEUR, GXO, CTT, CORREOS Express, UPS, entre otras.

Con el objetivo que toda patronal tiene de maximizar beneficios, el mercado de la logística, llegado a cierto nivel de desarrollo y concentración de capital, necesita cierta cooperación para repartirse de una manera “civilizada” el pastel, así como presionar a instituciones públicas acorde a intereses comunes de su sector, cesión de suelo, contratos públicos, asesoramiento y regulación de los costes laborales.

En este último punto, la opinión del presidente actual de UNO, Francisco Aranda, refleja el sentir de todo empresario dispuesto a exprimir hasta el último euro a la clase trabajadora:

  • Imponer esta reducción por decreto (37,5 horas semanales), sin incorporar paralelamente medidas que impulsen la productividad, sólo generará desajustes organizativos y un aumento de los costes laborales, afectando directamente al empleo y a la competitividad de nuestras empresas” . “Es fundamental evaluar cuidadosamente el impacto de esta medida en sectores intensivos en mano de obra, donde la productividad está estrechamente ligada al tiempo de trabajo”.
  • la jornada efectiva en España debería estar en torno a 41,2 horas semanales”
  • reducir las abultadas cotizaciones sociales, e impulsar políticas que rebajen nuestras escandalosas cifras de absentismo, que son superiores a las de una pandemia”
  • La patronal UNO Logística ha propuesto eliminar durante dos años las cotizaciones sociales de jóvenes y desempleados de larga duración para recuperar la contratación en estos colectivos”
  • avanzar, a través del diálogo social, hacia un marco laboral más flexible” “Todas estas circunstancias van a provocar que cada vez haya menos contratos indefinidos a tiempo completo, porque los costes no han hecho más que agravarse en un marco de máxima rigidez”

Fiel al programa que nos lleva imponiendo la patronal desde los Pactos de la Moncloa en 1977, flexibilidad laboral, despido libre, aumento del tiempo de trabajo, reducir costes laborales, que los salarios que no se ajusten al IPC, etc. Podemos intuir lo que la patronal discute en privado en sus despachos sobre esta materia. Lo que nos lleva al siguiente punto.

¿Cuáles son las condiciones laborales?

El sector de la logística es amplio y hay distintos puestos de trabajo: transportista, mozo de almacén, repartidor, reponedor, carretillero, preparador, etc.

Lo que es común es que se tratan de unos trabajos que exigen un gran esfuerzo físico y mental, lo que produce muchas bajas por estrés y por enfermedades/lesiones derivadas del esfuerzo físico que supone. Así, la abstención laboral del sector, entorno al 8%, supera la media del 6,7% en otros sectores. Mas en detalle, las actividades de transporte se encuentran entorno al 6% de abstención, las de almacenaje entorno al 8,1% y las de correos y postales 12%. La prevención y salud laboral es una de las principales problemáticas del sector. Muchas empresas, como Amazon, tienen por política negar los accidentes laborales, achacando las lesiones a accidentes ocurridos fuera de la jornada, obligando al trabajador accidentado a presentar un cambio de contingencia ante el INSS y pelear mientras se encuentra mal de salud. Mientras que por enfermedad/accidente laboral cobras el 75% de tu sueldo el primer día, por una baja común la empresa se ahorra el pagarte los tres primeros días.

El trabajo temporal también es otra problemática, fechas señaladas como el Black Friday y la campaña navideña son picos de trabajo que exigen ser cubiertos, así, podemos ver en todos los portales de búsqueda de empleo como desde octubre se inundan de Empresas de Trabajo Temporal (ETT) tipo RANSTAD, ADECCO, NOAWORK ofreciendo puestos de trabajo en logística. Quien haya trabajado para este tipo de empresas saben lo que es la sobreexplotación y chantaje a la que se es uno sometido con tal de acceder a un trabajo, intentando colártela para ganar lo máximo posible.

Pero este modelo de contratación cada vez tiene menor relevancia debido a que las empresas han encontrado un nuevo método para sobreexplotar, gracias al gobierno mas “progresista” de la historia, los contratos fijos-discontinuos, te contratan durante todo el año, pero la empresa te manda a casa cuando considera, así puedes tener un contrato anual habiendo trabajado solo tres meses al año. Mientras que, con un contrato fijo, un trabajador en logística con jornada completa trabaja unas 1768 horas al año, recibiendo un salario acorde al convenio, con un contrato fijo-discontinuo la empresa no está obligada y puede contratarte para que realices 800 horas. Podemos ver como trabajadores fijos-discontinuos cobran mensualmente 1000€ realizando jornadas de 40 horas en los meses de mayor carga de trabajo, teniendo que buscar otro trabajo aparte para llegar a un salario que permita subsistir.

En los trabajos de reparto, los conocidos como de última milla, las empresas de reparto experimentan un proceso conocido como la uberización, a través de las aplicaciones digitales, los repartidores deben pujar a la baja para conseguir paquetes en los almacenes y repartirlos en franjas de tiempo cada vez mas cortas a riesgo de ser penalizados y no poder optar a más pujas. Una competición en la que los repartidores se juegan la vida constantemente en la carretera pendientes del móvil, del tiempo y de estacionar la furgoneta en cualquier sitio para entregar rápidamente el paquete.

A estas cuestiones le sumamos unos salarios bajos, muchas veces no reconociendo la categoría profesional, turnos rotativos que dificultan la conciliación, inquietud ante la automatización de los procesos, externalización de servicios, falsos autónomos, trabajo en B y muchos más factores que indican que la precariedad laboral es la reinante en el sector.

¿Qué proponemos los sindicatos de barrio?

Al lanzar esta campaña, los sindicatos de barrio nos proponemos informar sobre la situación del sector al conjunto de la población, así como empezar a organizar a los trabajadores de logística entorno a sus demandas, ofreciendo nuestras asambleas para que tomen fuerza sabiendo que en los barrios donde convivimos existen sindicatos que están dispuestos a luchar.

Porque la logística es un sector con mucha relevancia en nuestra ciudad, los trabajadores tenemos la capacidad de paralizarla completamente si decidimos no trabajar, tenemos que auto concienciarnos de la verdadera fuerza que poseemos si actuamos colectivamente. Porque los grandes almacenes han vuelto a juntar en su interior a cientos de trabajadores, que conviven diariamente, volviendo a facilitar la organización de la clase obrera en los centros de trabajo, que se refuerce en los barrios juntando a trabajadores de distintos centros y empesas, expandiendo la conciencia y lucha.

Queremos recuperar lo que ha sido la esencia del movimiento obrero y que nunca se debió encerrar en despachos y pactos con la patronal como nos tienen acostumbrados los sindicatos mayoritarios. Volvemos a los polígonos, a los barrios, a escuchar a las trabajadoras y buscar colectivamente soluciones, llamamos a la autoorganización, al apoyo mutuo, a un sindicalismo combativo que no se conforme con migajas ni pacte acuerdos a la espalda de los compañeros de trabajo.

Un sindicalismo que no solo se organice en los centros de trabajo, si no que teja redes de apoyo en los barrios donde habitamos, que rompa con las barreras de las empresas y extienda la llama.

Más información: pincha aqui

Fuente: asambleadecarabanchel.org

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