Las mentiras del PP sobre el desempleo

El PP está instalado en la negación de los avances socioeconómicos de nuestro país, como una pieza más de su estrategia de confrontación permanente con el Gobierno de Pedro Sánchez

Según los datos oficiales del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) y de la afiliación a la Seguridad Social (SS) en noviembre el desempleo descendió y se crearon puestos de trabajo netos, lo que refleja la fortaleza del mercado laboral a pesar de la difícil coyuntura marcada por la guerra en Ucrania. El paro registrado se redujo en 33.512 personas en noviembre respecto a octubre, y se sitúa en 2.881.380 personas, el registro más bajo en un mes de noviembre desde el año 2007. En términos desestacionalizado el paro registrado decreció en 61.595 personas en noviembre, lo que confirma la favorable evolución del desempleo, que en los últimos doce meses ha caído en 301.307 personas (-9,5%).

El pasado mes la afiliación a la Seguridad Social disminuyó en 155 personas y se sitúa en 20.283.631 personas en media mensual. En términos desestacionalizados, las personas afiliadas a la SS se incrementan en 78.695 personas. La afiliación media tiene 531.273 afiliados más que hace un año, lo que supone un crecimiento del 2,7% interanual. En noviembre se han registrado total de 1,42 millones de contratos de trabajo, 615.236 son contratos indefinidos, el 43,2% del total de los contratos. De los contratos indefinidos registrados, cuatro de cada diez son indefinidos a jornada completa y los otros seis corresponden a fijos discontinuos y jornada parcial.

Esta evolución favorable del mercado laboral beneficia a muchas personas y se valora positivamente en las instancias de la Unión Europea y por los organismos internacionales. En cambio, en el Partido Popular (PP) a través de su secretaria general y portavoz en el Congreso de los Diputados, señora Cuca Gamarra, acusaba al Gobierno de “maquillar y ocultar los verdaderos datos del paro”. En términos parecidos se expresaba el presidente del PP, señor Núñez Feijóo, el pasado mes de mayo cuando España bajó de los tres millones de personas desempleadas después de trece años y cinco meses, este hito desencadenó que clamara contra las estadísticas del paro registrado y acusara al Gobierno de coalición de distorsionar los datos de paro, a través de la figura del fijo discontinuo.

Las anteriores afirmaciones de los dirigentes del PP son completamente falsas. En primer lugar, se debe tener en cuenta que la reforma laboral de 2021 tiene como objetivo principal reducir la precariedad y temporalidad en el empleo provocada por la reforma laboral que impuso el PP en 2013. En los once meses de vigencia de la reforma se ha producido un aumento general de la contratación indefinida y concretamente los contratos fijos discontinuos están teniendo un crecimiento muy importante, pues son los contratos que más se ajustan para los trabajos de carácter cíclico y estacional, en determinadas contratas o en las ETT, que anteriormente se cubrían con contratos temporales de duración determinada o con el suprimido contrato de obra o servicio. Esto explica la ampliación de los contratos fijos discontinuos y la reducción del número de contratos temporales.

Los fijos discontinuos nunca han sido considerados desempleados, tampoco cuando gobernó el PP

En segundo lugar, aunque los fijos discontinuos estén inactivos no computan como parados, según la Orden del 11 de marzo de 1985 por la que se establecen los criterios del Sistema Nacional de Empleo (SNE) para la medición del paro registrado. Es en la Ley 56/2003, de 16 de diciembre, de Empleo, actualmente en tramitación parlamentaria para su modificación, la que regula el Sistema de Información de los Servicios Públicos de Empleo (SISPE). Lo cierto es que los fijos discontinuos siempre se han excluido del paro registrado, pues son considerados demandantes ya ocupados, aunque temporalmente estén a la espera del llamamiento de la empresa. Por esa causa los fijos discontinuos nunca han sido considerados desempleados, tampoco durante años que ha gobernado el PP.

Pese a las anteriores evidencias el PP lanza sus andanadas contra el Gobierno de coalición acusándolo de “maquillar” los datos del paro. Cuando se debería respetar la importancia de las estadísticas para la construcción y consolidación de las democracias, por lo que parece fuera de la lógica democrática este comportamiento de un partido que ha gobernado España durante casi quince años y que durante los gobiernos de José María Aznar se realizó un apagón estadístico, utilizando de manera torticera las estadísticas públicas de paro y afiliación a la Seguridad Social sin ni siquiera fijar un calendario para su publicación.

No se puede ignorar que la fuente estadística principal para conocer la estructura y evolución de nuestro mercado de trabajo es la Encuesta de Población Activa (EPA), publicada trimestralmente el Instituto Nacional de Estadística (INE), con la metodología que establece la Oficina Europea de Estadística, EUROSTAT. Diferente función tiene la información del registro del desempleo y de los demandantes de empleo no ocupados (DENOS) elaborados por el SEPE con la participación de los servicios públicos de empleo autonómicos, y los datos de afiliación a la Seguridad Social que mensualmente nos facilitan saber qué está pasando en el mercado laboral.

Desde el inicio de la guerra en Ucrania las derechas y la ultraderecha vienen vaticinando que España entrará en recesión. Para su disgusto a la actual evolución favorable del empleo y del desempleo se suman a otros datos recientes como la disminución del índice de precios de consumo (IPC) , somos el país europeo con la inflación más baja, o el crecimiento de la demanda interna en el tercer trimestre de este año. A su vez la Comisión Europea prevé que la economía española evolucionará mejor de lo esperado en 2022, y crecerá menos de lo esperado el año que viene, pero se librara de la recesión que afectara a Europa.

El PP está instalado en la negación de los avances socioeconómicos de nuestro país, como una pieza más de su estrategia de confrontación permanente con el Gobierno de Pedro Sánchez. En cambio, el Gobierno está centrado en la defensa de los intereses de la gente en los Presupuestos de 2023, con el objetivo de reforzar el Estado de Bienestar e impulsar la recuperación económica y social. De hecho, los Presupuestos incluyen el mayor gasto de la historia en sanidad, dependencia, pensiones o becas. Junto a medidas para afrontar la crisis energética y la escalada de los precios , y se destinan importantes recursos a la lucha contra el desempleo, las desigualdades y al riesgo de pobreza que subsisten en nuestro país.

Fuente: Toni Ferrer en nuevatribuna.es
Foto: Núñez Feijóo y Cuca Gamarra

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