Vecinos y responsables de distintos establecimientos de la Calle Claudio Sánchez Albornoz han trasladado su preocupación por el estado de las escaleras y la rampa situadas junto al número 2, frente al número 21, cuya utilización supone actualmente un riesgo para la seguridad y la accesibilidad de los peatones

Las escaleras, que fueron reparadas hace aproximadamente dos meses mediante la colocación de placas metálicas, presentan deficiencias notables. Las chapas instaladas resultan resbaladizas y varios escalones se encuentran sueltos. A ello se suma la situación de la barandilla, que presenta un avanzado estado de oxidación y algunos anclajes deteriorados, lo que incrementa el riesgo de accidentes.

Por su parte, la rampa anexa es objeto de reiteradas quejas por parte de la ciudadanía. La excesiva pendiente impide su utilización con carritos de bebés o de la compra, y constituye una barrera prácticamente insalvable para las personas en silla de ruedas, ya que la inclinación provoca que estas se desplacen hacia atrás al intentar subir. Asimismo, el material de su pavimentación agrava el problema en días de lluvia, aumentando significativamente la probabilidad de resbalones.
Esta situación se ve agravada por la presencia habitual de vehículos estacionados a ambos lados de la rampa y las escaleras, lo que dificulta la circulación peatonal y el acceso al mercado, así como la realización de tareas cotidianas por parte de los residentes.

Por todo lo expuesto, los vecinos y comerciantes de la zona solicitan al Ayuntamiento la adopción de medidas urgentes que contemplen:
- La reparación integral de las escaleras y la sustitución de la barandilla.
- La reconstrucción de la rampa, garantizando su accesibilidad y seguridad.
- La prohibición de estacionamiento en la zona señalada, con el fin de facilitar el tránsito peatonal y el acceso a los servicios de proximidad.
Los afectados confían en que estas actuaciones puedan llevarse a cabo con la mayor celeridad posible, en beneficio de la seguridad y la accesibilidad de todos los ciudadanos.
Fuente: David Fernández Rey
