La OMS y Unicef denuncian las prácticas abusivas de la comercialización de la leche artificial

Distintas organizaciones advierten de que las formas abusivas de comercialización de la leche artificial influyen negativamente en la lactancia materna

En 1981, la Organización Mundial de la Salud y Unicef aprobaban el Código de comercialización de sucedáneos de leche materna para proteger a las familias y al personal sanitario de las prácticas comerciales abusivas y poco éticas de la industria de estos productos. Entre otras prohíbe la publicidad, los mensajes engañosos en cuanto a lactancia, la distribución de muestras gratuitas, las ofertas en los puntos de venta y la promoción a través de internet. Sin embargo, durante estas cuatro décadas se ha incumplido sistemáticamente el Código en la mayoría de países. De hecho, en la última década internet y las redes sociales han sido un escaparate de esta constante vulneración a través de influencers con un elevado poder prescriptor. Una vulneración que trata de influir en las decisiones de las madres y que tiene una repercusión en su salud y en la de los niños y niñas, como denuncia el informe Cómo influye la mercadotecnia de los sucedáneos de la leche materna en nuestras decisiones sobre la alimentación infantil, elaborado por la OMS y Unicef. Según el documento, más de la mitad de las embarazadas afirman haber recibido publicidad de leche artificial de una industria que obtiene 55.000 millones de dólares en ventas al año.

Este primer estudio se ha realizado en ocho países (Bangladesh, Marruecos, México, Nigeria, Reino Unido, Sudáfrica y Vietnam y China), pero los resultados apuntan a una tendencia mundial. “El estudio ha incluido países que representan una variedad de niveles de desarrollo y nivel socioeconómico, organización de sistemas de salud y mecanismos de regulación, así como diversidad de culturas. Los resultados muestran que las practicas poco éticas de la comercialización de la leche de fórmula están presentes en todos los países del estudio. El estudio no busca generalizar, pero sería razonable pensar qué situaciones similares existen en otros países”, explica a El País Leendert Nederveen, jefe de la Unidad Factores de Riesgo y Nutrición de la Organización Panamericana de la Salud de la OMS. Además, según Nederveen, todos los países que han llevado a cabo evaluaciones periódicas del cumplimiento del Código usando la herramienta NetCode han encontrado violaciones masivas. 

Todos los países que han llevado a cabo evaluaciones periódicas del cumplimiento del Código usando la herramienta NetCode han encontrado violaciones masivas

Un producto rentable

Nada más revelador que tener hijos para ser conscientes de nuestra fragilidad. La vulnerabilidad y el miedo caen sobre las madres y los padres recientes como una lluvia torrencial. Recuerda Paula Lalaguna, pediatra del Hospital de Barbastro y coordinadora nacional de la IHAN, que las empresas que fabrican leches artificiales son grandes multinacionales que tienen su mercado a nivel mundial, y que las madres y las familias son sus compradores potenciales, por lo tanto lanzan sus estrategias publicitarias en todos los países del mundo y les resultan muy eficaces para captar nuevos clientes, prueba de ello es el crecimiento exponencial de sus ventas como recoge el informe.

Entre las estrategias que se sostienen en la vulnerabilidad de esta etapa se sitúan que “la sociedad actual ha perdido la cultura de la lactancia. Las madres no cuentan con soporte familiar, ni social, para el amamantamiento y la crianza, además, en muchas ocasiones los profesionales que les atienden, no tienen formación sobre lactancia ni sensibilidad hacia el cumplimiento del Código de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna. En esta situación, las madres se sienten vulnerables e inseguras. La crianza y la lactancia no se ajustan a las expectativas que la sociedad les impone y eso se ve reforzado por la publicidad de las leches artificiales donde todo son facilidades con la promesa de que sus hijos crecerán felices, sanos y bien nutridos sin problemas ni dificultades”, señala Lalaguna. 

Lo mismo indica Anaís Ferrández Rodríguez, presidenta de la Federación Española de la Asociaciones pro Lactancia Materna (FEDALMA), para quien está claro que el marketing busca posicionar este producto por encima del resto ante un público objetivo casualmente muy sensible por distintas circunstancias: los padres y madres de un bebé que en ocasiones son primerizos, con las inseguridades que ello conlleva. Precisamente son las asociaciones y agrupaciones de lactancia las que tratan de dotar de seguridad a las familias. Lo hacen a través de campañas informativas y a través de documentación, vídeos, estudios y testimonios, pero también con el acompañamiento “madre a madre” y con la formación de sanitarios y personas que acompañan a familias. “No podemos suplir la valiosa transmisión que antiguamente hacían nuestras madres, tías, vecinas, abuelas de la práctica de la lactancia, y que lamentablemente se ha perdido, pero al menos estamos acompañadas en estos momentos por madres expertas o profesionalizadas”, dice la presidenta de FEDALMA. 

Según los datos de la OMS y Unicef, la leche artificial reporta 55.000 millones de dólares en ventas

Según los datos de la OMS y Unicef, la leche artificial reporta 55.000 millones de dólares en ventas. Otro asunto es el de la inversión que se hace para promover la lactancia materna frente al dinero que invierte la industria en la promoción de leche artificial. “Realmente es frustrante. Desde la federación no tenemos presupuesto para renovar la formación en lactancia anual, mientras que las empresas que fabrican sucedáneos de la leche materna, que afectan a la nutrición infantil y violan compromisos internacionales, invierten millones en promover sus productos. Necesitamos más apoyos del sector empresarial y la administración pública si tenemos que formar e informar sobre la lactancia materna”, lamenta Anaís Ferrández. 

La necesidad de un mayor compromiso

Para apoyar a las madres a tomar una decisión informada, Paula Lalaguna cree que es importante cambiar el discurso y no seguir demostrando los beneficios de la leche materna, ya de sobra conocidos, sino hacer énfasis en los riesgos de no amamantar. “La leche artificial conlleva riesgos económicos, ecológicos, afectivos y en salud de las madres y de los niños. Hay que hacer hincapié en esto”. Admite también que queda mucho trabajo por hacer en otros aspectos más allá del informativo. Por ejemplo, entre los profesionales sanitarios: “La difusión y formación sobre el Código de Comercialización de Sucedáneos de la leche materna es uno de nuestros grandes retos. Los profesionales tienen un papel fundamental a la hora de lanzar mensajes firmes de protección y promoción de la lactancia y de proteger a las madres de la publicidad. Sin embargo muy pocos son conocedores y conscientes de la importancia de cumplir el Código y del conflicto de intereses que supone recibir financiación para su formación por parte de casas comerciales de leches artificiales o repartir muestras de leche gratuitas en las consultas. Estas son prácticas habituales, totalmente normalizadas, en nuestros centros de salud y hospitales sobre las que no existe ningún tipo de sanción”. La IHAN garantiza que en los centros acreditados, el Código se cumple y en los que están en alguna de las fases de acreditación se trabaja para lograrlo. “Poco a poco la situación va mejorando, pero es imprescindible un compromiso político y una legislación contundente como promueve la OMS para que la situación cambie”. 

Paula Lalaguna cree que es importante cambiar el discurso y no seguir demostrando los beneficios de la leche materna, ya de sobra conocidos, sino hacer énfasis en los riesgos de no amamantar

Y es que, muchas veces genera frustración querer pero no poder; bien, por no tener apoyo real (ni en los centros de salud, ni en el propio hospital, ni en el entorno familiar…), bien por encontrarse desprotegidas sin políticas que lo apoyen. ¿Qué supone promover la lactancia si no se acompaña de medidas valientes? Responde Lalaguna que la promoción de la lactancia supone mucho trabajo de colectivos comprometidos, profesionales y grupos de madres que poco a poco y trabajando contracorriente van consiguiendo que la situación mejore. Pero todo este trabajo consigue cambios pequeños y lentos, por lo que considera que “es absolutamente necesario el compromiso de los gobiernos, la adopción de políticas de protección de la lactancia y de cumplimiento del código y la inversión en estrategias de promoción”.  

Leendert Nederveen recuerda que para hacer frente a la comercialización poco ética de la leche de fórmula, la OMS, Unicef y sus socios hacen un llamado a los gobiernos, los trabajadores de la salud y la industria de alimentos para bebés para que implementen y cumplan plenamente los requisitos del Código: “El reporte recomienda aprobar, monitorear y hacer cumplir leyes para prevenir la promoción de la leche de fórmula. Esto incluye: hacer a las empresas responsables por sus prácticas; invertir en políticas y programas para apoyar la lactancia materna; lograr que la industria se comprometa públicamente con el pleno cumplimiento del Código; y rechazar la influencia comercial de la industria de fórmulas a profesionales de la salud, entre otros. La forma en que estas recomendaciones se aplican en cada país son decisiones que compete a cada gobierno”. Un reto enorme que exige un cambio de mirada hacia la maternidad y la infancia.

El informe lanzado por la OMS y Unicef encuentra que la comercialización de la leche de fórmula, no el producto en sí mismo, interrumpe la toma de decisiones informada y socava la lactancia materna y la salud infantil

Las familias tienen un poder limitado

El informe lanzado por la OMS y Unicef encuentra que la comercialización de la leche de fórmula, no el producto en sí mismo, interrumpe la toma de decisiones informada y socava la lactancia materna y la salud infantil. ¿Qué podrían hacer las familias para protegerse de ello ante el desamparo institucional que se sufre en muchos países sin unas políticas de promoción y protección real de la lactancia? Según Leendert Nederveen los padres tienen un poder limitado para responder a estas tácticas de marketing poco éticas y generalizadas. “Los padres pueden rechazar obsequios como cupones gratuitos para obtener leche de fórmula, biberones gratuitos, o muestras gratuitas de leche en fórmula de la industria, familiares, o amigos. Esto es difícil de cumplir si el acceso a información confiable sobre la lactancia materna es limitado, y las medidas para proteger los derechos de los padres no están completamente implementadas”.

Paula Lalaguna también cree que es difícil escapar a esta publicidad, pero estima que la clave es poder manejar estos mensajes de forma crítica, buscar recursos fiables para poder tomar la decisión informada sobre como alimentar a sus bebés, conociendo los riesgos de no amamantar. “Para poder disfrutar de su lactancia y abordarla con seguridad en sí mismas y en su capacidad para amamantar es fundamental buscar instituciones que ofrezcan información y apoyo, talleres de lactancia, grupos de apoyo donde reforzarán sus deseos. En estos espacios les apoyarán en sus decisiones y les ayudarán en las dificultades”.

Anaís Ferrández sugiere a las madres que durante el embarazo lean lo que puedan sobre la lactancia materna para valorar qué desean hacer realmente y, si tienen oportunidad, participar en los talleres y reuniones que se organizan desde los grupos de apoyo. “El hecho de ir y conocer a otras madres, poder preguntarles dudas, participar en los talleres, puede ser una forma de escapar de este marketing salvaje”. 

Fuente: Diana Oliver en elsaltodiario
Foto: Olmo Calvo