La Ingobernable gana la primera batalla a Almeida, pero el Ayuntamiento recurrirá a la vía judicial

Cientos de personas acuden al llamamiento de la asamblea del centro social madrileño La Ingobernable para paralizar el primer intento de cerrarlo por parte del nuevo ayuntamiento.

La Ingobernable ha salvado la primera tentativa seria de desalojo con la que el nuevo ayuntamiento de Martínez-Almeida ha saludado al centro social instalado en la calle Gobernador de Madrid, junto al Paseo del Prado, desde 2017.

La gran cantidad de gente concentrada en apoyo a La Ingobernable, convocada para desayunar a partir de las 9 horas en la plaza que hay entre el edificio y Caixa Fórum, ha sido el motivo esgrimido por la delegación de técnicos del Consistorio que ha acudido al centro para no llevar a cabo el desalojo, como han asegurado los portavoces de La Ingobernable tras la visita.

Aun así, la amenaza persiste y desde el centro se asegura que puede haber desalojo “en cualquier momento”, añaden.

El portavoz de La Ingobernable, Álvaro Briales, ha explicado a El Salto que, según se publicó en el BOE, se iba a ejecutar el desalojo en la mañana de este miércoles “pero luego han dicho en medios de comunicación que no iba a haber un dispositivo policial sino que querían constatar que el edificio sigue ocupado y que hemos desobedecido la orden de desalojarlo”.

Lo que el centro social pide al Ayuntamiento es que “no intervenga por la vía policial sobre una reivindicación histórica, que es la de espacios públicos”, apunta Briales. En la carpeta de objetivos de La Ingobernable figura que el nuevo Gobierno municipal se abra a negociar la autogestión del edificio, ya que “es un modelo que se ha demostrado más democrático y con más capacidad de generar riqueza para toda la ciudad”, tal como indica el portavoz.

Briales ha añadido que desde el centro social siguen exigiendo “soluciones dialogadas frente a quienes solo nos han amenazado e insultado. Lo quieren resolver con policía y desde La Ingobernable decimos que el edificio es nuestro, no de cuatro colegas, sino de las miles de personas que lo hemos utilizado”.

La asamblea de La Ingobernable recuerda que el conflicto de este edificio no comenzó en 2017, cuando fue ocupado tras la manifestación del colectivo Madrid No Se Vende, “sino en 2015, que es cuando Ana Botella cierra el centro de salud y la universidad pública que había aquí, cuando regala el edificio a la fundación Ambasz, ligada al PP, y cuando rebaja el valor patrimonial del edificio para su demolición, un edificio de 1935, protegido”.

Para La Ingobernable, lo que ha ocurrido entre sus paredes en estos dos años y medio es un proceso de recuperación “de un bien común que nos robaron a toda la ciudad de Madrid” y consideran, tirando de metáfora, que no solo han plantado el árbol sino que lo han cuidado y lo han hecho crecer. Como prueba, citan las 200 actividades mensuales de media que llevan a cabo, en las que participan colectivos de todo tipo de la ciudad.

También califican como paradójico que “el nuevo ayuntamiento de la extrema derecha diga que va a abrir aquí una dotación pública cuando fueron ellos quienes cerraron las dotaciones públicas que ya había aquí”.

El próximo día en rojo en el calendario de La Ingobernable es el 2 de septiembre, fecha que el Ayuntamiento señaló como “límite” para el desalojo del céntrico centro social.

Fuente: elsaltodiario.com

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