El necesario cambio de modelo de las residencias de mayores

La pandemia demostró algunas cosas. Que las personas mayores de 70 años que vivían en centros residenciales tenían mayor riesgo de morir en caso de infección. El objetivo debiera de haber sido proteger la vida de esas personas. El virus circuló y se propagó sin dificultades por la residencias. Los trabajadores en aquellas terribles circunstancias fueron importantes vectores de transmisión del virus.

El tamaño medio de los centros residenciales en España está cercano a los 70 plazas, si bien la mitad de la residencias suele superar las 100 plazas. A mayor tamaño más necesidad de personal y también más dificultades para controlar los contagios.

Existe también un elevado número de habitaciones de uso compartido que en casi todas las normativas autonómicas está recogido. Se han llegado, en algunas residencias a admitir hasta seis camas por habitación, aunque también existen habitaciones de uso individual con baño compartido.

El tamaño medio de los centros residenciales en España está cercano a los 70 plazas, si bien la mitad de la residencias suele superar las 100 plazas

Crisis de los cuidados que viene de atrás

Se arrastra en el espacio español una crisis de personal de cuidados en los centros residenciales que afecta al personal de enfermería, gerocultores y auxiliares. Es un reto que debe de abordarse de una manera pragmática en el corto plazo.

Urge mejorar la formación y la situación laboral de las y los trabajadores del sector. Las ratios medias de personal de cuidados directos en los centros esenciales se sitúan actualmente en 0,3 por persona residente.

Con estas cifras, cualquier eventual brote entre las plantillas dificulta el abordaje y pone en crisis la continuidad de la atención. Seguimos con una vieja asignatura pendiente la formación, el entrenamiento, la estabilidad laboral y el reconocimiento y titulación de los trabajadores y trabajadoras de la residencias de cara, pero no solo, a futuras posibles pandemias es urgente.

En los momentos de la pandemia no se supo transmitir a la sociedad los impresionantes esfuerzos realizados por los servicios sociales y los servicios residenciales. La desinformación generó pánico y de ello es imprescindible tomar nota, las situaciones de gran ansiedad y sufrimiento en las familias de los residentes no se deben de olvidar.

Urge recordar que el cuidado integral de las personas mayores y las personas con discapacidad es una obligación ética, sanitaria y social.

Las ratios medias de personal de cuidados directos en los centros esenciales se sitúan actualmente en 0,3 por persona residente

En algún momento se cuestionó la adopción por parte del Gobierno de medidas generales respecto a la posible restricción en la hospitalización de personas mayores y de personas con discapacidad. Es necesario señalar que el Ministerio de Sanidad publicó rápidamente el 2 de abril, un informe con recomendaciones éticas elaborado por un grupo de trabajo.

El Comité de Bioética de España se pronunció también en la misma dirección tras reuniones y consultas con la Secretaría de Estado de Derechos Sociales a través de la Dirección General de Políticas de Discapacidad. Es importante recoger con honestidad las enseñanzas que una tragedia, como la que ha supuesto el COVID y las tensiones que ha generado sobre el sistema de cuidados de larga duración. También es necesario asumir de manera generalizada que los cuidados han de ser abordados de una manera interdisciplinar, y que ello no es una opción, sino una obligación que surge de la experiencia y del conocimiento científico.

La autonomía y la defensa de la dignidad de las personas debe estar en el eje central de los cuidados. En la pandemia algunas de las medidas tomadas no tuvieron en cuenta la situación de las personas en los centros residenciales, las medidas de horarios de paseos para personas mayores se hicieron casi imposibles para quienes vivían en una residencia. Se adoptaron en aquellos momentos medidas de contención poco éticas. Ello genero sin duda una inseguridad jurídica entre los propios sectores sobre estas medidas.

También se resintió el derecho a la información de las personas en los centros residenciales. Los problema de desconexión entre residencia y sistema de salud fueron más habituales en esos momentos.

Se adoptaron en aquellos momentos medidas de contención poco éticas. Ello genero sin duda una inseguridad jurídica

Algunas medidas urgentes que es necesario tomar

Hemos de dotarnos de un sistema de información que facilite la vigilancia de la salud con indicadores de resultados relativos a la calidad de los cuidados de los mayores. Son necesarios planes claros de contingencia de cada residencia., también inspecciones sanitarias realizadas por los servicios de salud pública.

Para ello la recién creada Agencia Estatal de Salud Pública tiene un buen margen a la hora de desarrollar competencias en vigilancia de salud (hoy transferidas a las comunidades autónomas). La conexión de los centros residenciales con el sistema sanitario, especialmente con la atención primaria es fundamental.

¿Cómo hacer el cambio del modelo residencial?

Son relevantes las palabras de Mariano Turégano, de 82 año residente del centro de Día de San Sebastián de los Reyes cuando relata la lamentable situación de las condiciones en las que vivieron este verano con el calor. Me quedo con una de sus frases “vamos a asegurarnos de que esto no pase más”.

Existe un consenso de la necesidad de cambios en el modelo residencial. Pero los “matices” de por dónde debe de ir el cambio son importantes y divergentes.

¿Podemos creernos al gobierno de Ayuso cuando aprobó un protocolo que impedía trasladar a los hospitales a residentes vulnerables y cuando 7.291 mueren sin recibir atención?

¿Nos podemos fiar del Gobierno catalán cuando muestran en un documental en Netflix “Broken Health”, una imagen favorable y embellecida de su gestión de la pandemia mientras familiares, trabajadores y residentes relatan lo contrario?

Detrás de la residencias hay importantes sectores económicos que mueven sus hilos desde el año 2017

¿Acaso podemos fiarnos de voces como la de la Presidenta del Círculo de Atención a personas cuando nos dice que el “tamaño de los centros no es importante”? Estamos ante otras voces que son las mismas.

Detrás de la residencias hay importantes sectores económicos que mueven sus hilos desde el año 2017. Infolibre ha analizado en varios artículos las principales operaciones de adquisición de residencias desde el 2017. Manuel Rico, acreditado periodista de Infolibre tiene una excelente obra de investigación sobre ello.

Estos grandes grupos del sector: Healthcare, Activos, Lagune, Caboel, AdrianoCare, Primordial REIM, Threestones Capital controlan al menos 66 geriátricos. A estos nombres hay que añadir algunos más que están montando una alianza con la empresa española Thor Private Equity.

El sector de los geriátricos en España estaba muy atomizado antes de la crisis del 2008. Pero en la última década se ha iniciado un fuerte proceso de concentración especialmente en los últimos siete años. Detrás de la compra están fondos de inversión y también grandes multinacionales como BlacRock.

¿Quiénes están comprando?

Las tres familias catalanes que crean un Caprabo: Carbó, Botet y Elías, han adquirido inmuebles a través de un holding. Multimillonarios españoles y también franceses están apostando por el ladrillo geriátrico. Varias de las empresas que se están moviendo en el terreno de los geriátricos son empresas controladas por sociedades creadas en Luxemburgo, un paraíso fiscal de la Unión Europea. Algunas otras operan directamente desde allí como es el caso de Laguna, Primordial Reim y Theestones Capital Management. Manuel Lao, quien se hizo rico con la empresa de juego CIRSA, ha invertido en la sociedad que más edificios de residencias acumula ( Healthcare Activos).

Alguna referencia a Madrid y Cataluña

La residencias públicas de Madrid con gestión privada tuvieron, una mortalidad dos y tres veces mayor que la residencias de titularidad y gestión pública. También la residencias privadas totalmente, tuvieron una mortalidad casi el doble que la residencias de titularidad y gestión públicas.

Respecto a Cataluña en las residencias más grandes la mortalidad alcanzó el 18 %.

La contundencia de los datos indica, que cara al futuro las residencias deben de ser de titularidad y gestión pública y de un tamaño entre 30 y 70 plazas.

¿La reforma por dónde va?

El 11 de agosto de 2022 se publicó un nuevo acuerdo donde se fijan los criterios para la acreditación de los centros y planes de dependencia. Las normas establecen un calendario para adecuar los centros y acreditarlos con fechas y plazos. En la base de la reforma está asegurar la dignidad de trato a los usuarios así como plantear la no discriminación en cuanto a requisitos de acceso. También se especifica un claro protocolo de no sujeciones así como exigencias de documentos mínimos.

Se establecen normas sobre equipamiento, se fijan en 75 las plazas máximas residenciales si bien se hace una excepción para las áreas urbanas en las que se podrá llegar a 120 plazas. Se priorizan las habitaciones individuales al menos en los centros públicos y concertados y se enumeran las titulaciones y las ratios del personal. En el fondo hay un cambio fundamental entre la ley de dependencia del 2006 y está Nueva ley estamos hablando de la humanización de los cuidados. Estaremos de acuerdo en que la residencias son hogares que han de permitir, en una etapa final de la vida unos cuidados dignos y seguros. Somos muchas las personas que así pensamos y que ha hacerse de una forma transparente y democrática y con el consenso de trabajadores residentes profesionales y gestores.

Mientras aún hay asignaturas y heridas abiertas que la administración, la justicia, la sociedad en definitiva ha de abordar. Me refiero a lo que hace unos días Amnistía Internacional señalaba a España por la falta de justicia ante las 35.000 muertes en geriátricos durante la pandemia. Esto es intolerable en una sociedad democrática.

Fuente: Marcos Gutiérrez Sebastián | Trabajador Social. Miembro de la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Cantabria | en nuevatribuna.es

Fotos: @MareaResidencia

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