Declaración: 43 Aniversario de la Constitución española

Un año más, una Constitución española será objeto de exaltación y defensa fanática por parte de quienes se resistan respondiendo a las demandas nacionales de nuestros pueblos. Han pasado 43 años desde un referéndum constitucional, condicionado por la transición impuesta por la estructura fáctica heredada del franquismo, con la Monarquía borbónica al frente.

Una constitución que ha cerrado los derechos de nuestros pueblos entre las líneas de su propio texto, negando la realidad multinacional y los consiguientes derechos nacionales de nuestras respectivas naciones. Una Constitución que ha sido motivo de enfrentamiento y sufrimiento en estas décadas.

Hubo un tiempo en que las constituciones tenían un objetivo fundamental, proteger los derechos civiles y políticos de la ciudadanía. España también por una excepción en esto. El famoso “todo atado y bien atado” habla por sí solo. Nuestros derechos como nación están atados de pies y manos.

En el marco de esta Constitución, ha surgido un modelo autónomo de descentralización. Este modelo no solo se ha agotado, sino que en muchos aspectos también ha sufrido numerosas laminaciones unilaterales por la acción legislativa del Congreso de los Diputados (LOAPA, acción de leyes orgánicas …) y la intervención invasiva permanente de un Tribunal Constitucional convertido en un instrumento de recentralización del estado.

Además de todo eso, estamos ante una Constitución con una evidente falta de legitimidad. La mayor parte de la población actual de nuestras naciones y del Estado español no ha tenido la oportunidad de opinar sobre temas capitales de su contenido, tales como: la monarquía, el modelo territorial, los derechos sociales…

Por tanto, estamos ante una Constitución agotada y deslegitimada que se ha convertido en un condicionante y determinante de nuestras aspiraciones democráticas. Creemos que es hora de hacer frente a los cambios estructurales. Además, a pesar de los discursos y posiciones inmovilistas, el propio Estado español es consciente del fin del ciclo constitucional y de la necesidad de reformas.

Asistimos a un claro enfrentamiento entre dos tendencias opuestas. Por un lado, el de quienes buscan cerrar este ciclo con una nueva aspiración de maquillaje, de mente abierta o progresista, pero sin tocar en absoluto los fundamentos de esta Constitución. Por otro lado, los que proponen una involución centralizadora y antidemocrática, al fin y al cabo, los que pretenden volver a la época anterior al 78, e incluso antes del 75.

Esas son sus intenciones, pero nuestras naciones deben alzar la voz. El debate sobre una cuestión territorial estará presente y debemos estar preparados para defender conjuntamente nuestra posición. A lo largo de estos más de 40 años, el mundo ha experimentado profundos cambios y es previsible que en las próximas décadas seamos testigos de transformaciones de ruptura. Estas transformaciones mostrarán aún más la necesidad de herramientas y capacidades de toma de decisiones para enfrentar los desafíos que se nos presentan como naciones y como ciudadanos.

Por todo esto los firmantes de esta Declaración quieren reafirmar que:

Esta Constitución se ha convertido en un instrumento para violar los derechos democráticos básicos. En nombre de la Constitución, es imposible encauzar el desarrollo de la voluntad democrática de nuestros pueblos y criminalizar y reprimir cualquier ejercicio democrático que persiga tal objetivo. En otras palabras, esta Constitución es un impedimento estructural para un futuro en democracia para nuestras naciones, y su reforma radical tanto del modelo de Estado como de los derechos sociales es indispensable.

Seguiremos exigiendo y luchando para exigir al Estado un modelo que, desde el reconocimiento de la plurinacionalidad del Estado y el derecho a la autodeterminación de los pueblos, permita a los ciudadanos de nuestros pueblos decidir democráticamente su modelo político y su relación con el estado. Somos naciones y queremos decidir nuestro futuro democráticamente.

Fuente: Artículo Original en Gallego publicado en contrainformación.es