Cómo el calor nocturno perjudica nuestra salud y afecta más a las personas con menos ingresos

  • El calor nocturno impide al cuerpo descansar y agrava patologías previas

  • El número de noches tropicales ha aumentado en las últimas décadas

  • Los expertos son claros: el calor afecta más a las personas con menos renta por falta de recursos como el aire acondicionado

Con el verano llegan las olas de calor. Y el calor puede matar. Y con la crisis climática cada vez más: más de un tercio de todas las muertes en las que influyó el calor fueron atribuibles al calentamiento global, según un estudio que analizó datos de 732 ciudades de todo el mundo entre 1991 y 2018. ¿Hasta qué punto estas muertes y otros efectos negativos en la salud se deben, no sólo a las temperaturas máximas, sino también a las temperaturas mínimas elevadas? Porque la crisis climática no está calentando por igual las noches y los días: las temperaturas nocturnas han subido más rápido que las diurnas.

Según explica la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), cuando la temperatura mínima nocturna no baja de los 20 ºC, estamos ante una noche tropical, si la temperatura mínima no baja de los 25 ºC, estamos ante un noche tórrida o ecuatorial y, por encima de los 30 ºC, se trataría de una noche infernal. *

El calor nocturno constante perjudica más la salud que las temperaturas máximas diurnas, según la Organización Meteorológica Mundial *

El 18 de julio de 2023, en una rueda de prensa para informar sobre la sucesión de récords de temperaturas en todo el mundo, el asesor de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) sobre calor extremo, John Nairn, ha dicho que “mientras la mayoría de la atención se centra en las temperaturas máximas diurnas, son las temperaturas nocturnas las que conllevan mayor riesgo para la salud, especialmente en personas vulnerables“.

“En muchos lugares donde la temperatura máxima diaria excede con mucho los 40 ºC, la temperatura nocturna puede seguir rondando los 40 ºC a medianoche. En estas circunstancias, las temperaturas mínimas son más importantes para la salud y para que fallen las infraestructuras críticas que sirven de apoyo a estas personas durante las olas de calor extremo. Así que la exposición continua a altas temperaturas nocturnas es particularmente peligrosa para la salud humana porque el cuerpo es incapaz de recuperarse del calor permanente. Esto lleva a más casos de infarto y muerte, y no son las únicas enfermedades que hemos observado, pero sí las más destacables”, ha continuado Nairn.

A mayor calor nocturno, mayor mortalidad

El efecto del calor nocturno ha sido estudiado numerosas veces por la comunidad científica. Antes de que la Organización Meteorológica Mundial se pronunciase en los términos mencionados antes, en Maldita.es recogimos estudios científicos y hablamos con expertos obre el efecto del calor nocturno en la salud.

Un estudio publicado en la revista Environmental Epidemiology en 2021 analizó los efectos de las noches calurosas en la mortalidad en el sur de Europa. Los investigadores midieron la mortalidad en verano en 11 ciudades de Portugal, España, Francia e Italia y la compararon con la duración de las noches calurosas y el exceso de la temperatura media diaria. Sus resultados encontraron una fuerte asociación entre la duración y el exceso de noches calurosas con una mayor mortalidad, especialmente en Portugal.

Dominic Royé, climatólogo, investigador posdoctoral en el grupo Epidemiología y Salud Pública en la Universidade de Santiago de Compostela y autor principal del estudio, explicó a Maldita.es que “estadísticamente, el efecto de la noche cálida es independiente del calor diurno. Da igual qué máximas haya, porque el exceso de temperatura nocturno causa mortalidad”. La mortalidad está asociada a temperaturas nocturnas superiores a los 20 ºC y aumenta a mayor calor nocturno. Esto, en palabras de Royé, se debe a que el estrés nocturno agrava el impacto del calor al impedir al cuerpo humano descansar.

El también coautor del estudio e investigador científico del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Aurelio Tobías, aclaró a Maldita.es que el calor nocturno produce una disfunción en la termorregulación del cuerpo que hace que no se pueda descansar bien. “Afecta a todo el cuerpo y aumenta el riesgo de fallecimiento”, señaló.

Tras un día caluroso, “es muy importante que las personas tengan la oportunidad de bajar la temperatura corporal. Cuando hace mucho calor de noche, no tienes ese alivio y añade estrés fisiológico en nuestro cuerpo”, contaba a The New York Times Kristie Ebi, científica de la salud ambiental de la Universidad de Washington.

Por su parte, Julio Díaz, director de la Unidad de referencia en Cambio Climático, Salud y Medio Ambiente Urbano, que forma parte de la Escuela Nacional de Sanidad del Instituto de Salud Carlos III, indicó a Maldita.es que muy pocas personas mueren de forma directa por un golpe de calor. Lo que consigue este es agravar las patologías previas. Así, las temperaturas mínimas elevadas no sólo consiguen que no se pueda descansar, sino que también pueden “contribuir a que una persona que tenga una determinada patología muera”.

Ya contamos que la temperatura máxima ideal para dormir es de 22 ºC y que hidratarse, cenar ligero y una habitación fresca son algunos trucos para intentar descansar mejor en verano. Royé recordó que “no es lo mismo tener siete horas de la noche por encima de los 20 ºC que tres” y que tampoco es igual que la temperatura a la medianoche sea de 30 en vez de 22 ºC, por ejemplo.

El climatólogo añadía entonces que aún no estaba claro si el calor nocturno afecta más a la salud que el diurno porque no siempre la hora registrada de la muerte era fiable, lo que dificultaba el poder diferenciar las muertes por altas temperaturas diurnas o nocturnas. Julio Díaz aclaraba que “hay una alta correlación entre la temperatura máxima y mínima” y que por eso, había habido “problemas para saber cuál es el mejor indicador para la salud”. Como decimos, son declaraciones emitidas antes del pronunciamiento de la OMM al respecto. *

Están aumentando las noches tropicales…

Los 20 ºC (o más) de temperatura mínima definen una noche tropical, como indica Royé, pero se trata de “un concepto rígido porque no se adapta a los distintos lugares”. Por ejemplo, es normal alcanzar ese umbral en Barcelona, pero es raro en Galicia. De hecho, las noches tropicales no tienen necesariamente que estar relacionadas con las olas de calor, como ocurre con frecuencia en el Mediterráneo. Eso sí: cada vez son más frecuentes.

En la península ibérica se ha duplicado el número de noches tropicales desde el período 1961-1990 hasta 1991-2020. En la zona mediterránea se ha triplicado y hasta cuadruplicado la cifra entre un período y otro, como aclara el climatólogo. Una proyección climática en la que también ha participado Dominic Royé prevé que la intensidad de las olas de calor también se duplicará en la península ibérica en 2050

Precisamente el Mediterráneo va a ser una de las zonas más afectadas por el cambio climático y que más se van a calentar, según incide Tobías. “El riesgo de mortalidad por calor en el peor de los escenarios en el Mediterráneo se incrementará entre un tres y seis puntos porcentuales”, aclara.

… pero no afecta a todos por igual

La crisis climática está detrás de este aumento de las temperaturas mínimas con efectos nocivos en la salud. No obstante, su huella en las personas depende de muchos factores, entre ellos la renta. Aurelio Tobías es claro al respecto: “Las clases más pobres son a las que más les afectan las temperaturas altas. En Barcelona se ha estudiado que los problemas ambientales atañen sobre todo a barrios de menor renta: los edificios no están adaptados para estas temperaturas y no hay estructura urbana que permita que se refresque el aire”. El científico del CSIC destaca que, a nivel global, hay muchos estudios que ven que el mayor impacto del calor lo sufren las poblaciones más desfavorecidas “debido a la falta de recursos para adecuarse al calor”.

“En Madrid se ve mayor impacto del calor en zonas con menor renta y donde hay más mayores de 65 años. El nivel de renta es decisivo. Al comparar distintos municipios de Madrid se ve que también es clave la rehabilitación y aislamiento de los edificios. El código postal es más importante que el código genético”, explica Julio Díaz, quien ha investigado el efecto de los factores sociodemográficos en el impacto que tienen las olas de calor en la mortalidad de los diferentes distritos de Madrid, así como en las áreas urbanas y rurales de esta comunidad autónoma.

Fuera de Madrid, Díaz también ha analizado qué provincias se están adaptando mejor al calor. Su estudio encontró que los factores socioeconómicos son muy importantes, como el nivel de renta, la existencia o no de infraestructuras acondicionadas, el número de sanitarios y el carácter rural o urbano de la provincia a la hora de ver si se adaptan al calor o no, ya que el impacto del calor es mayor en las zonas urbanas que en las rurales. Pero Díaz es claro: “el factor que explica más el impacto del calor es el nivel de renta”.

Al análisis de cómo las características urbanas afectan a la vulnerabilidad al calor también se ha dedicado Royé. Su trabajo ha encontrado una relación entre una mayor mortalidad por calor y mayor densidad de población, mayor desigualdad de ingresos mientras que más espacios verdes se relacionan con un menor efecto del calor. “La cercanía a zonas verdes es importante porque tiene un efecto en el clima urbano”, aclara el experto

La falta de costumbre a las noches tropicales es otro factor de riesgo. Lo explica Royé: “En Portugal encontramos los mayores riesgos porque la población no está tan acostumbrada a noches tan calurosas. Oporto tiene más riesgo de mortalidad por calor que Lisboa por no estar acostumbrada a noches tropicales y porque el uso de aire acondicionado no es tan habitual como en España”.

Precisamente el tener aire acondicionado se asocia con un menor riesgo de mortalidad relacionado con el calor. Para Royé, es en este aparato eléctrico donde se conectan todos los factores socioeconómicos: “Habitualmente los barrios más pobres tienen menos capacidad de usar aire acondicionado o no tienen aire. También los edificios más antiguos se calientan más que los modernos”.

*Actualización el 18 de julio de 2023 para aclarar los diferentes grados de calor nocturno que pueden alcanzarse y el pronunciamiento de la Organización Meteorológica Mundial.


Primera fecha de publicación de este artículo: 11/08/2021

Fuente: maldita.es

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