Casi siete de cada diez familias de ingresos bajos no tienen beca comedor

En una vuelta al cole marcada por la inflación, un 30% de niños y niñas en España se encuentran en una situación de riesgo de pobreza y solo el 11% del total de escolares tienen acceso a una beca comedor

Mayra tiene 37 años, tres hijos y una situación complicada. Con la pandemia perdió el empleo y su pareja fue a ERTE. Volvieron a la casilla de salida, esa que ya habían abandonado desde hace unos años tras aterrizar en España desde su Perú natal. Hoy, sin las comidas que sus hijos tienen aseguradas en el comedor del colegio gracias a una beca, no sabría muy bien cómo alimentarles. También Vivian, de 38 años, respira tranquila porque su hija Alma tiene un plato asegurado. Madre monomarental, y ex trabajadora del hogar interna, cuando se imagina a las familias en situación vulnerable que no tienen acceso a beca comedor, se estremece.  Y no, en España, no todas las familias que lo necesitan tienen al alcance estas ayudas económicas. Así, solo el 36% de los hogares con menos recursos llevan a sus hijos e hijas al comedor mientras que en el caso de las rentas altas asisten al comedor el 50% de los niños y niñas, tal y como denuncia la ONG Educo. Dicho con otras palabras, casi siete de cada diez de las familias que lo necesitan no tienen acceso a beca comedor.

Pero, ¿cómo se explica esta situación? Pongamos un ejemplo para ilustrarlo. En Aragón hay un 16% de alumnado en situación de pobreza. Sin embargo, las becas comedor alcanzan solo al 5%. Según los requisitos establecidos para acceder a estas subvenciones, las familias deben de percibir menos de 13.896 euros al año. Esto significa que familias cuyo único ingreso ronda los 1.000 euros al mes se quedan fuera.

Uno de cada tres niños y niñas está en riesgo de pobreza o exclusión. Sin embargo, solo el 11% tiene algún tipo de ayuda económica o beca para ir al comedor

El ejemplo de Aragón es extrapolable a la situación estatal. En una vuelta al cole salpicada por la inflación, Educo calcula que cada familia invertirá 400 euros en gastos escolares. “El 55% de este gasto corresponde al comedor. Si las familias no pueden acceder a él se crean grandes desigualdades en el modelo educativo”, explica a El Salto Pilar Orenes, directora general de Educo. Desde su entidad añaden más cifras: en España, uno de cada tres niños y niñas está en riesgo de pobreza o exclusión, esto es, un 30%. Sin embargo, solo el 11% tiene algún tipo de ayuda económica o beca para ir al comedor. Además, el coste del comedor representa todos los meses entre 70 y 130 euros por cada niño o niña.

Orenes entiende que el acceso al comedor debe de ser universal y gratuito para todos y todas. Y no sólo por cuestiones de salud y alimentación “también porque se crea un espacio de convivencia donde se desarrollan otras competencias, se reduce el abandono escolar y es un espacio seguro, protector que a veces al niño o la niña le falta”. Denuncia que el coste total del servicio de comedor asciende a 737 millones de euros. De este monto, las administraciones públicas solo ponen sobre la mesa 191 millones.

Desigualdad territorial

Álvaro Ferrer es especialista en Educación de Save The Children y ha coordinado un informe sobre la situación de las becas comedor a lo largo del Estado. Indica que los problemas en el acceso al comedor de las rentas más bajas suceden por dos grandes razones: de un lado, un sistema de ayudas insuficiente con muchas desigualdades territoriales y, del otro, la ausencia de comedores en algunos centros como los institutos públicos, dónde sólo uno de cada 10 da este servicio. “Sin embargo, nueve de cada diez centros de Secundaria concertados y privados tienen comedor”, compara.

“Cada comunidad autónoma establece los requisitos que quiere. Y así pasamos de un 2% de alumnos becados en Murcia a un 25% en Canarias”

En cuanto a las desigualdades territoriales  “esto ocurre porque no hay una regulación a nivel estatal, como si ocurre con el resto de becas. Cada comunidad autónoma establece los requisitos que quiere. Y así pasamos de un 2% de alumnos becados en Murcia a un 25% en Canarias”, describe para ilustrar el nivel de diferencia en la cobertura por comunidades.

Ferrer destaca que en la mayor parte de los casos los niveles de renta que se exigen están por debajo del umbral de la pobreza, fijado en 18.000 euros al año para una familia de cuatro miembros, unos 1.600 euros al mes. Solo Galicia, País Vasco, Ceuta y Melilla superan este umbral. Murcia es el caso más extremo: una familia de cuatro miembros que tenga como ganancia 700 euros al mes no recibe beca comedor. “Si esa misma familia viviera en Galicia o el País Vasco tendría asegurada la ayuda”.

Y añade más problemas: en algunas comunidades las ayudas se dan por concurrencia competitiva, esto es, familias que cumplen los requisitos se quedan fuera cuando se acaba el dinero. Además, en cuatro comunidades no se dan ayudas íntegras, sino que se subvenciona solo una parte del comedor. “Tenemos familias en situación de pobreza que reciben solo una ayuda parcial”.

¿La solución? El portavoz de Save The Children exige al Ministerio de Educación que regule estas becas para homogeneizar criterios, igual que lo hace con el resto. Además, pone el foco en Europa. “La Comisión Europea acaba de aprobar la Garantía Infantil Europea y en ella los estados miembros se han comprometido a garantizar el comedor escolar a todos los niños y niñas que viven en situación de pobreza. Por tanto, España tiene que cumplir con ese objetivo”, zanja.

Fuente: Sara Plaza Casares en elsaltodiario.com
Foto: Imagen de la vuelta al cole 2021/2022 | DAVID F. SABADELL

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