Carta de una vecina de Carabanchel contando sus peripecias para intentar conseguir una cita en el centro de salud de Puerta Bonita

«Seguí llamando a lo largo de la semana»

«Soy vecina de Carabanchel y quería comentar en primera persona lo que me pasó como usuaria del centro de salud de Puerta Bonita».

[Esta es una carta que una vecina nos ha hecho llegar sobre sus peripecias para intentar conseguir una cita en un centro de salud del barrio]

Hace un mes tenía que ir al médico. Traté de pedir cita online y pusiera la fecha que pusiera me decía que no había cita en los próximos 14 días. Dejé de probar fechas cuando llegué a enero de 2022. Así que intenté llamar por teléfono pero hay tan poco personal que es más fácil que te lo cojan en la tele que en un centro de salud. 

Seguí llamando a lo largo de la semana, con cada llamada tienes que estar un rato perdiendo el tiempo con un contestador automático que te pide marcar para saber si es COVID-19, decir si quieres cita presencial o telefónica, introducir tu fecha de nacimiento, tu número de teléfono, tu DNI, etc. Todo esto para que pasen la llamada al centro de salud y allí no te lo puedan coger y tengas que volver a llamar y volver a introducir todos tus datos. Que, ojo, menos mal que teletrabajo, porque en cualquier otro puesto no podría haber insistido tanto. 

El viernes de esa semana a las 8 de la mañana ya por fin me cogieron el teléfono tras 3 días de intentos. Y la respuesta fue que la agenda no estaba abierta así que que llamara a partir del martes de la semana siguiente ya que no aceptaban citas. 

Así que me vestí y fui de urgencia al centro de salud, donde ya había cola a las 8.30 de la mañana. Allí, desde la carretera, porque el acceso al centro de salud de Puerta Bonita es de todo menos accesible, tuve que decir lo que me ocurría para que valoraran si me dejaban pasar, delante de viandantes y demás gente que esperaba, con un nivel de intimidad nulo y preguntas personales sobre mi estado de salud. 

De ahí me pasaron de urgencia con la médica.

Cartel en zona del C.S. Puerta Bonita en Carabanchel

Expliqué lo que me pasaba y que había intentado pedir cita y me dijo superamable que había 3 médicos nada más, que la semana que siguiente eran ya 4 y entonces podrían empezar a dar citas. Le dije que sabía que no era culpa suya y que lo que les estaban haciendo no tenía nombre, a lo que me respondió, si lo tiene: maltrato, y me dio las gracias porque no todo el mundo lo entendía. Ahí yo ya no sabía si seguir contándole mi historial o ponerle la mano en el hombro a la médica para que se desahogase. Aluciné, porque yo soy maja, sí, pero que alguien me de las gracias de forma tan sincera por ello es de hacérnoslo mirar. 

Con la atención estoy realmente satisfecha, la de las pocas personas que estaban allí, porque la mayoría estaban agobiadísimas, pero no por ello dejaban de escuchar. Donde más frío era todo era en la entrada y al tener que pasar por ventanilla. Y es que si las médicas y enfermeras estaban saturadas, las personas de administración me parece hasta normal que no sepan ya ni hablar pausado. 

Evidentemente puse una reclamación a la Consejería de Sanidad por estar el sistema de citas caído, diciendo que hay tan poco personal que es imposible que te atiendan. Porque a la burocracia les importan los números para sus informes tanto como tener que parar las calles para que estemos aquí. Son cuantificables, no pueden negar el problema por estar registrado y a más reclamaciones que atender mayor gasto administrativo, que es justo donde les duele. Así que creo que es importante que les quede claro por escrito que hay un problema y que tenemos claro que no es culpa del personal sanitario para que no puedan lanzarles la pelota a su tejado.

Por ello, animo a venir a las manifestaciones que salen del centro de salud de Abrantes a presionar todos los jueves y a seguir poniendo reclamaciones. Porque nuestra salud no puede depender de poder hacer tiempo en una cola a la intemperie, de tener un trabajo que permita no separarse del teléfono en toda la mañana o de que el personal aún mantenga su escucha pese a lo mal que lo están pasando. Porque cuanto más estrés, más errores humanos, y eso nos perjudica de forma directa tanto al personal sanitario, que no son ni más ni menos que personas trabajadoras bajo mucha presión, como al resto a la hora de recibir la atención digna y eficaz que nos merecemos».

Fuente: asambleadecarabanchel.org
Foto Portada y Mapa gracias a GoogleMaps

Ampliación @carabanchelnet

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