‘Carl el Mazmorrero’: fenómeno de redes

No podemos perder de vista que Carl el Mazmorrero nació como novela. El cómic intenta resolverlo inteligentemente sustituyendo descripciones por imágenes y reduciendo buena parte del texto original

Hay ocasiones en las que uno termina un cómic, cierra el libro y piensa que probablemente se le ha escapado algo. Me ha ocurrido con Carl el Mazmorrero. No porque sea malo. Tampoco porque resulte aburrido.

::Pasa en Carabanchel::

Tiene acción, humor, monstruos, una gata bastante interesante como personaje y una premisa suficientemente disparatada como para mantener la curiosidad durante sus más de trescientas páginas.

Pero después empiezas a leer alrededor: fenómeno mundial, millones de ejemplares vendidos, una de las grandes revelaciones recientes de la fantasía, adaptación televisiva…. Pues vale.

Quizá el problema esté precisamente en eso: no estoy descubriendo a Carl el Mazmorrero, si no que llego cuando la fiesta lleva varias horas empezada.

Sus 304 páginas pasan sorprendentemente rápido y, al mismo tiempo, cuando terminan no dejan mucho poso

Matt Dinniman comenzó publicando sus historias en internet antes de autopublicarse y terminar convirtiendo Dungeon Crawler Carl en uno de los grandes fenómenos recientes de ese extraño territorio literario conocido como LitRPG, donde las estructuras y mecánicas propias de los videojuegos entran directamente dentro de la narrativa, pero sin permitir jugar al lector como pasa en las mecánicas de los famosos “libro juegos”, como la saga de Lobo Solitario de Joe Dever. La nota de prensa de Norma habla ya de seis millones de ejemplares vendidos y de una expansión hacia televisión, juegos y, por supuesto, cómic.

Ahora Norma Editorial publica en España esta adaptación desarrollada originalmente como webtoon bajo supervisión del propio Dinniman, con guion adaptado por Tevagah y apartado gráfico del estudio estadounidense Laurel Pursuit.

Y la idea de partida funciona: una invasión alienígena destruye prácticamente la civilización y quienes consiguen sobrevivir terminan introducidos en una gigantesca mazmorra convertida en espectáculo televisivo para una audiencia intergaláctica. Hay monstruos, trampas, niveles, estadísticas, cajas de recompensas y mucho gore. Lo acompaña Princesa Dónut, la gata de exposición de su exnovia, y a partir de ahí tenemos una especie de mezcla entre Los juegos del hambre / Fallout

Quizá las novelas desarrollen mucho más toda esa dimensión —de hecho, buena parte de quienes conocen ambas versiones destacan precisamente la mayor profundidad del original—, pero un cómic debe juzgarse por lo que hace el cómic.

Y aquí entiendo por qué no termino de compartir el entusiasmo: visualmente Carl el Mazmorrero funciona, pero pocas veces sorprende al sentirlo como un refrito de muchas cosas. Tal vez con 16 años toda la sangre y el rollo manga cartoon me hubiera atrapado. ¿Quién sabe? 

Laurel Pursuit utiliza una estética muy reconocible para cualquiera acostumbrado al webtoon y al manhwa contemporáneo: personajes estilizados, colores digitales brillantes, expresividad exagerada, acción rápida y composiciones pensadas para que todo entre por los ojos inmediatamente. Incluso Matt Dinniman ha reconocido que parte de sus propios lectores considera que Carl parece demasiado joven en esta versión. El personaje debería transmitir cierto cansancio vital, esa sensación de hombre corriente al que han metido en una situación absolutamente extraordinaria. Aquí, en ocasiones, parece simplemente otro protagonista con cierto estilo al Rubius para captar al gran público. 

No podemos perder de vista que Carl el Mazmorrero nació como novela. El cómic intenta resolverlo inteligentemente sustituyendo descripciones por imágenes y reduciendo buena parte del texto original. Hay momentos donde funciona realmente bien. Pero durante la transformación también desaparece parte de Carl. Su pensamiento interior tiene bastante más peso en las novelas y aquí necesariamente queda reducido. Quizá por eso sus 304 páginas pasan sorprendentemente rápido y, al mismo tiempo, cuando terminan no dejan mucho poso. Veremos que hacen en futuros tomos. 

Fuente: Pablo D. Santonja | @datosantonja en nuevatribuna.es

separacb

youtube.com/carabanchelnet | tiktok.com/@carabanchelnet

youtube.com/carabanchelnet | tiktok.com/@carabanchelnet
También podría interesarte