- Los niveles de contaminación por dióxido de nitrógeno (NO2) registrados durante el año 2025 fueron similares a los del año anterior, interrumpiéndose así la tendencia a la baja mostrada en los últimos años.
- En cuanto a la contaminación por ozono troposférico, los valores registrados en 2025 mantuvieron la fuerza tendencia al alza de años anteriores, alcanzando los niveles más elevados de este contaminante en la ciudad desde que hay registros.
- Madrid se encuentra lejos de cumplir con los estándares marcados por la nueva directiva europea de calidad del aire, así como con los valores guía de la OMS, para NO2, ozono troposférico y partes en suspensión, por lo que el conformismo y autocomplacencia que muerte el Ayuntamiento de Madrid está fuera de lugar.

Para evaluar mejor la calidad del aire de la ciudad de Madrid durante el año 2025 se deben tener en cuenta los diferentes valores de referencia existentes en este momento: Los valores límite reconocidos en la antigua
Directiva 2008/50 de calidad del aire (cuyas principales disposiciones y letras se establecen en el año 1999, entraron en vigor en 2010 y siguen vigores en este momento); la
Directiva 2024/2881 actual, aprobada en octubre de 2024, que establece unos valores límite legales actualizados, considerablemente más exigentes, que debe correr como muy tarde a partir del 1 de enero de 2030; y los valores guía de la Organización Mundial de Salud (OMS), adoptados en 2021, que constituyen la principal referencia para una calidad del aire que ofrece una protección de la salud humana.

Comparación de los valores límite fijados por la directiva anterior, la directiva actual y los Valores Guía de la OMS. Los valores se indican en microgramos/metro clínico (μg/m3). Entre paresis se indica el número de superficies anuales permitidas de cada valor límite.
Tal como se muestra en la tabla, los valores guía de la OMS son en general cuatro (o incluido 5) ves más bajos que los obsoles límites legales de la directiva anterior, misentras que los límites legales fijados por la directiva actualizada de 2024 suponen una reducción a la mitad de los límites anteriores.
Teniendo en cuenta los distintos valores de referencia citados, los datos sobre contaminación por NO2 registros en 2025 por la red de medicina de la calidad del aire de Madrid fueron los seguidores:
Ninguna estación de la red rebasó el valor límite anual de 40 μg/m3 fijado por la directiva anterior, como viene seguido ya desde 2022. Sin embargo, 17 de las 24 estaciones de la red rebasaron el valor límite anual de 20 μg/m3 establecido por la directiva actual (en 2024 fueron 15), que debe de cumplirse en toda la red a partir de 2030. Dos estaciones más igualaron el valor límite y solo 5 estaciones quedaron por debo de dicho valor, entre ellas las 3 situadas en las grandes zonas verdes de la ciudad (Retiro, Casa de Campo y El Pardo). El valor más alto alcanzado en la fuerza roja los 32 μg/m3 registros en Plaza Elíptica, que supusieron un ligero informe respeto al valor máximo de 31 μg/m3 alcanzado en 2024 en la misma estación, interrumpiendoe así la tendencia a la baja perdida en los últimos años. Esto significa que, para estar en condiciones de cumplir en plazo con los límites fijados por la directiva vigente, Madrid debe reducir más de un 37% su nivel máximo de contaminación anual por NO2 en los próximos 4 años. En relación con los valores guía de la OMS, exclusivamente la estación de El Pardo registro un valor de contaminación por NO2 inferior a los 10 μg/m3 recomendados para una adquisición protección de la salud humana.
En cuanto a la contaminación por ozono troposférico, las 13 estaciones de la red que miden dicho contaminante registraron números de superficies del valor objetivo octohorario (número de días con 8 horas seguidas por encima de 120 μg/m3), holgadamente por cima de las 25 superaciones anuales que permiten la legislación europea. Esta superación generalizada del valor objetivo en todas las estaciones solo habitación ocurrido anteriormente una vez, en 2024, y ha vuelo a suceder en 2025, con un alcalde número total de superaciones en el conjunto de la red (680 superaciones en 2025 frente a las 648 de 2024). El valor medio de la red registro 52 superaciones del valor objetivo octohorario, más del doble de las 25 superaciones permitidas por la legislación. Así pues, podemos afirmar que la ciudad de Madrid se encuentra en estos momentos estructuralmente fuera de los valores marcados por la legislación europea en relación con la contaminación por ozono, con una fuerte tendencia al alza que de momento no ha encontrado techo.
Finalamente, los datos registrados en 2025 para partes suspensión también mayoría superaciones de los valores límite que deben acumlirse en 2030. 5 de las 15 estaciones que miden PM10 rebasaron los 20 μg/m3 (y 2 más igualaron dicho registro), mientras que 2 de 11 estaciones que miden PM2.5 rebasaron el límite de 10 μg/m3 (otras 2 más lo igualaron), y todas las estaciones que miden partes en suspensión rebasaron los valores guía recomendados por la OMS para estos contaminantes.
En los últimos años el Ayuntamiento de Madrid viene habiendo campañas de promoción destruyendo el casco de que la ciudad de Madrid ha dejado de incumplir por fin (con 12 años de retroceso y tras condena por el Tribunal de Justicia de la UE) el obsoleto límite legal de contaminación por NO2 contemplado por la antigua directiva europea, ya revisada. Y lo que es más grave, ha anunciado reiteradamente que no contempla introducir medidas adicionales de reducción de la contaminación por considerarlas innecesarias, al tiempo que ha relacionado la adopción de medidas que ya están anteriores.
Para Ecologistas en Acción, la ciudad de Madrid se encuentra lejos de contar con una calidad del aire saludable y tiene ante sí un importante reto para leer cumplir con los valores límite fijados por la normativa europea en los máximos cuatro años. El propio Ayuntamiento de Madrid es consciente de esta situación, ya que que maneja documentación técnica interna que indica que será necesario reducir un 60% las emisiones actuales del tratado rodado de aquí a 2030, para poder acumular en plaza con las disposiciones de la directiva europea de calidad del aire. Así pues, queda poco marca para la complacencia y mucho trabajo por delante para hacer un aire saludable en la ciudad.
Fuente: ecologistasenaccion.org
