8 de diciembre de 1980

La huella y la influencia tanto del grupo como de la carrera en solitario del autor e intérprete de Imagine, permanece activa.

Era lunes y en Nueva York la noche era borrascosa; John y Yoko volvían a casa en limusina después de una sesión de tarde en el estudio Record Plant, y llegaron al edificio Dakota alrededor de las 22, 50. Les abordó un sintecho nacido en Texas con una pistola de calibre 38 de Charter Arms y una copia de El guardián entre el centeno de J.D.Salinger. Mark Chapman, de veinticinco años, que había estado esperándolos, disparó cinco balas a John sin inmutarse. Cuatro lo alcanzaron. La policía lo llevó al hospital Rooselvelt,…todos los esfuerzos de los galenos fueron inútiles, ya que allá finalizó la vida, coincidiendo casi con su cuarenta aniversario (había nacido el 9 de octubre), de una de las luminarias de la música popular del siglo pasado, que había sido uno de los componentes de la banda The Beatles, compositor de muchas de sus canciones y desde hacía diez años cantando en solitario, desde que en 1970 el grupo diese por finalizada su existencia. La huella y la influencia tanto del grupo como de la carrera en solitario del autor e intérprete de Imagine, permanece activa.

Su asesinato dio pie a diferentes interpretaciones conspiranoicas acerca de que la mano asesina no hacía sino obedecer al encargo del FBI o la CIA, que le tenía vigilado por sus antiguas actividades y solidaridades izquierdistas, señalándose igualmente que el portero del edificio donde habitaba, ya fallecido, era un refugiado cubano que había participado en el intento de invasión de Bahía Cochinos que podía haber aportado muchos datos sobre las andanzas de este creativo músico, activista social, etc.

Pues bien, coincidiendo con este aniversario y otros (50 de la disolución de los Beatles, 60 de la primera estancia del grupo en Hamburgo), Lesley-Ann Jones entrega su «¿Quién mató a John Lennon?El retrato del hombre detrás del misterio», publicado por Libros Cúpula, que ofrece una pormenorizada visión de la existencia del contradictorio personaje.

Desde sus primeros años de vida, su padre estaba en la mar y luego luchó en la segunda guerra mundial, huyendo luego con el fin de empezar una nueva vida, lo cual supuso que se desentendiera del embarazo y parto de su esposa, Julia, y ésta de carácter un tanto frívolo, dejó a su hijo en manos de su hermana Mimi y su marido George, que fueron de hecho los que criaron al niño. Niño que ya desde joven mostró ciertos aspectos discordantes y rebeldes frente a las normas que regían en los centros de enseñanza a los que asistió; destacaba demás de por su rebeldía, que se dejaba ver en su modo de vestir desaliñado, por las dotes de liderazgo en las que sobresalía, y por su gusto por la escritura y la lectura; en los ambientes universitarios de le conocía como un chico malo. Más tarde , en 1958, conoció a Paul MacCartney, al que le unieron fuertes lazos de amistad (resulta significativo que sus respectivas madres habían muerto un año antes), que hizo que Jonh invitase a Paul a participar en el grupo en el que ya participaba , que al poco tiempo se convertiría en The Beatles, nombre adoptado en claro guiño con el movimiento beat. Tal generación había influido en John, del mismo modo que lo habían hecho las grabaciones de Chuck Berry, Carl Perkins, Little Richard, Jerry Lee Lewis, etc. Acompañamos a los Beatles de entonces (John, Paul, George, Stu Sutcliffe y Pete Best) a Hamburgo para ofrecer una serie de conciertos…no se cumplieron las expectativas , ya que la sala cerró y tres de los miembros del grupo fueron deportados por ser menores de edad: George Harrison, Paul MacCartney y Pete Best. Ya de vuelta en Inglaterra se prodigan los conciertos en la zona de Liverpool, actuando con regularidad en el Cavern Club.

De vuelta en Hamburgo y de visita a París, John y Paul, copian el corte de pelo de Jürgen Vollmer, que se convertiría en marca de la casa. Para entonces John era la voz cantante del grupo. La apuesta del director de una importante tienda de música, Epstein, jugaría un papel esencial en el despegue del grupo que ampliará el abanico de conciertos por diferentes lares de dentro y de fuera de la isla. Y…

A través de la historia se va conociendo a ese ser herido, desde su infancia, que sabía moverse en el escenario, que resultaba ocurrente y gracioso, al tiempo que se mostraba receloso con el éxito que les llegaba, del mismo modo que en su contradictoriedad podía pasar del tono festivo más entregado a mostrar una concentración amarga…un verdadero nudo de contradicciones. Duro y blandengue, tosco y despiadado y llorón, paranoico, flemático, no mostrando sus sentimientos o haciéndolo al abrir el mundo de sus cuitas a sus compañeros. Si era, a veces, despiadado con los demás, lo era constantemente consigo mismo, reprochándose de continuo sus defectos, fallos, errores. Entregado a la vida, con sus extravagancias, que lucía sin preocuparse de lo que la gente pudiera pensar de él. Cobraron celebridad sus intempestivas salidas de tono en lo que se refiere a sus declaraciones a la prensa, que provocaban escándalo cosa que no le disgustaba, ya que siempre mostraba sus tendencia a ir más allá de lo permitido, a superar los límites establecidos e impuestos: ahí están ciertas transgresiones acompañadas de ingestas varias; posturas que ya estaban presentes en sus tiempos con los Beatles, aunque el resto de miembros le empujasen a ciertas formas de contención. No se debe pasar por alto su capacidad autocrítica con respecto al texto de algunas de sus canciones que derivaban por las sendas sexistas del rock. Esta manera de ser se truncó con su prematura muerte (el último clavo de su calvario), cuando todavía le quedaba mucha cuerda de la que tirar, como ya mostraba en su carrera en solitario, tras la disolución de los Beatles, y sus experimentos con Yoko Ono y compañía en sus campañas de Power To People, y sus muestras de solidaridad, en favor de la paz, en contra de la guerra de Vietnam y con otras causas que hacían que el FBI no le perdiera de vista…vigilando sus amistades peligrosas. En Nueva York se vio empujado a vivir un exilio interior, asqueado por la situación que le rodeaba lo que sumía en un hondo vacío, y una sentimiento de soledad que le conducía a pensar que tal vez la respuestas al caos le vendrían de poco menos que una iluminación divina, si bien consideraba al supuesto ser superior como una energía que vibraba continuamente en el universo…la búsqueda del sentido le condujo a viajar con el LSD, siendo su destino el amor: Yoko Ono, tan vilipendiada por los del grupo y otros como maniobrera intrusa asiática, supuso su tabla de salvación y la apertura hacia nuevos horizontes de expresión.

Todo ello le convirtieron en un mito, y símbolo, en el que condensaba la conciencia de una época, que queda retrato en esta biografía que muestra al ídolo desnudo, con sus amores, sus rupturas, sus filias y sus fobias, sin embellecer la figura ni ocultar sus aspectos más sombríos y oscuros, más también, obviamente, los luminosos que le llevaban a imaginar una mejora de la especie humana. La autora interpela al lector , salpicando algunas preguntas acerca de dónde estaba cada cual en el momento del asesinato del personaje, y los interrogantes acerca de qué postura adoptaría Lennon si siguiese vivo, con ochenta ños ya, en estos tiempos de crisis climática, y otros desastres presentes o amenazantes…concluyendo, en consonancia con la opinión del antiguo redactor y editor de Melody Maker, Michal Watts: « se hubiese librado de parecer devoto de cualquier cosa. Lo habría dicho de una forma divertida. Hubiese destruido a Trump…».

La autora de la biografía, que es también periodista, novelista y presentadora de programas de radico y televisión, Lesley-Ann Jones, ha elaborado su exhaustiva obra obteniendo las informaciones entrevistando a compañeros y amigos del biografiado, además de a muchos de los artistas más admirados del mundo del pop y otros registros, no privándose de hurgar en diferentes fuentes que le llevaron de Liverpool a Londres, a Nueva York, o a Tokyo.

Acompañan a la obra una cronología de los tiempos que vivió John Lennon, más allá de su sola figura, además de unas páginas que recogen las opiniones de muchos artistas y personajes que le conocieron directa o indirectamente ya que su sombra era muy alargada…Bob Dylan, David Bowie, Liam Gallagher, Bruce Springstein, Billy Joel, Frank Sinatra, Marianne Faithfull, Mick Jagger…sin obviar la presentación de sus discos en solitario y colectivos, con certeros análisis de algunas de sus canciones más emblemáticas. No está de más para concluir señalar que el libro contiene amplio material fotográfico.

Fuente: Iñaki Urdanibia en kaosenlared.net

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