Se aprueba la ordenanza de terrazas sin consenso entre gobierno municipal, oposición y movimiento vecinal

Luz verde a la ordenanza de terrazas en la primera sesión de pleno de Madrid de 2022. Partidos de la oposición y movimiento vecinal advierten de que no solucionará sino agravará los problemas de saturación de plazas y aceras, para el beneficio de unos pocos a costa de quienes padecen los excesos de estos emplazamientos.

Movida mañana en el primer pleno de la ciudad de este año. Entre los primeros puntos del orden del día entraba el trámite para votar la nueva ordenanza de terrazas. Una victoria anunciada desde la comisión de medioambiente de la semana pasada, y que la vicealcaldesa Begoña Villacís se ha apuntado como un tanto a su favor.

Carmen, vecina que vive en la esquina de Ponzano y Bretón de los Herreros, en Chamberí, padece los males de la proliferación sin control de las terrazas durante la desescalada del covid 19, abordó a la portavoz de Ciudadanos antes de entrar a la sesión en el edificio municipal de Cibeles. “Me dice que está orgullosísima de su ordenanza y que la terraza de Ponzano la van a levantar porque es una zona tensionada, ¿me lo va a decir a mí? le dije, ‘no me cuentes rollos’”, declaró a El Salto la vecina integrante de la asociación de vecinos El Organillo antes de entrar ella junto con otros de sus compañeros al pleno. Esta asociación ha sido una de las más activas en cuanto a denunciar las irregularidades que ven y sufren por culpa del terraceo, en su barrio.

Para la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos y Vecinas, la FRAVM, la nueva ordenanza de terrazas nace sin consenso y solo para beneficio del sector hostelero. “No solo no va a resolver los problemas actuales sino que, en muchos casos, los va a agravar” aseguran.

Tras analizar su contenido y con el fin de mejorar el texto de la ordenanza, la FRAVM envió un exhaustivo y documentado escrito de 66 sugerencias y alegaciones, “la mayoría de las cuales han caído en saco roto”. Admiten haber participado en las primeras reuniones del grupo intersectorial creado por el Ayuntamiento para abordar el proyecto de modificación de la ordenanza, y en ese espacio pudieron trasladar su parecer y propuestas. Sin embargo, no se han sentido escuchados ya que, afirman, “en este proceso no ha habido negociación en ningún momento”.

“No estamos en contra de las terrazas, pero sí de su concentración en zonas residenciales y de su descontrol, algo que, como bien saben los vecinos y vecinas de Chamberí, Centro, Retiro, Arganzuela, Salamanca, pero también de barrios de otros distritos periféricos, genera graves problemas de movilidad y convivencia”, afirman desde la FRAVM

“No estamos en contra de las terrazas, pero sí de su concentración en zonas residenciales y de su descontrol, algo que, como bien saben los vecinos y vecinas de Chamberí, Centro, Retiro, Arganzuela, Salamanca, pero también de barrios de otros distritos periféricos, genera graves problemas de movilidad y convivencia”, recalcan desde la FRAMV. Durante todo el año pasado habitantes de zonas como Ponzano, Argüelles, Trafalgar, Malasaña, Chueca, Embajadores, La Latina, Ibiza o Goya han sido protagonistas de protestas hartos del ruido, la suciedad, la cantidad de mobiliario (muchas veces elementos fijos o permanentes) que invade aceras y plazas, y donde la falta de seguridad y los altercados están al orden del día. Reiteran que así como se presenta el texto de la nueva ordenanza, su modificación no va a servir para resolver todos estos problemas.

La promesa del alcalde Martínez Almeida y la vicealcaldesa Villacís de que las terrazas covid desaparecerían el 31 de diciembre de 2021, se volvió traición para muchos vecinos y vecinas, ya que por la nueva legislación, gracias a las modificaciones de última hora, se prolongarán dos años, incluso en Zonas Ambientalmente Protegidas, apuntan las asociaciones vecinales. Lo mismo pasa con el horario que se permitirá hasta las 00:00 horas, y explican: “Tal y como expusimos en nuestras alegaciones, ninguna terraza en zona residencial debería poder operar más allá de las 23:00 si se quiere garantizar, como se pregona desde el Gobierno municipal, el descanso vecinal. Permitir su actividad en horario nocturno en distancias inferiores a 200 metros de las viviendas supone una decisión irresponsable que además choca frontalmente con la ley del ruido y su traducción municipal, la OPCAT”.

Por todo ello, consideran que lo que se ha aprobado en el pleno de esta mañana “es solo una pobre modificación de la ordenanza actual, un parche que no solo va a servir para resolver los problemas existentes sino que puede avivar el actual conflicto vecinal”. En todo caso las asociaciones vecinales están de acuerdo en que Madrid necesita una nueva ordenanza de terrazas pero una “de verdad, una nueva ley que nazca del consenso entre hosteleros, vecinos y la Administración que sea capaz de regular las nuevas formas de consumo respetando el derecho al descanso y a la ciudad de las personas residentes”.

En el mismo sentido se expresó el grupo municipal de Más Madrid desde la semana pasada en que anunció su voto en contra de la Ordenanza “ya que no garantiza un espacio público de calidad y accesible, no garantiza el descanso vecinal, no da seguridad jurídica a la hostelería y no equilibra los perjuicios a los comerciantes”. Desde hace días este grupo de la oposición informaba que, de las 54 enmiendas parciales que presentaron, además de la enmienda a la totalidad, “solo hemos recibido respuesta favorable a dos, la retirada de los food trucks del texto y la ordenación de terrazas en zonas de soportales, una muestra más de que no ha habido la más mínima intención de llegar a un consenso con la oposición” apuntan.

Otra cuestión que ha quedado en el aire es la definición de las zonas tensionadas o saturadas, como ahora ha bautizado la vice alcaldía a estas zonas en su nueva ordenanza. Más Madrid propone analizar “las diferentes zonas saturadas existentes en la ciudad, identificando sus causas, estableciendo indicadores que permitan su categorización y proponiendo medidas tanto preventivas como correctoras”.

Novedades de la ordenanza

En su turno de presentación la concejal Silvia Elena Saavedra, de Ciudadanos, delegada de Coordinación Territorial que depende de la vicealcaldía resumió las novedades de la ordenanza en cinco puntos. Se regulan nuevas formas de terrazas, las terrazas en banda de aparcamiento cerrarán a las 00:00 horas, y no estarán permitidas en zonas de protección acústica (23 terrazas en la zona de Gaztambide), ni en zonas saturadas. Este vendría a ser un “nuevo concepto que hace referencia a una alta ocupación de espacio público que se mide por la anchura de la acera acompañada de otros requisitos” en palabras de Saavedra. De acuerdo a este mecanismo la administración puede actuar de forma rápida cuando se necesite“, asegura, así un distrito podría decidir si pone una moratoria a la apertura de más terrazas en esa zona.

Saavedra anunció que se bajará el horario con respecto a los permitidos por la Comunidad de Madrid, es decir a las 23:00 horas, sin embargo los fines de semana y festivos se permitirá cerrar a la 1:30 horas, en vez de las 00:30 actual. ”El régimen de infracciones y sanciones será más severo, severo con quien incumple“ afirmó la concejala de Ciudadanos en su alocución, y puso como ejemplo el de un hostelero que cometa dos sanciones muy graves o tres graves, en un periodo de dos años, perderá su permiso de terraza y no podrá solicitar otra en un periodo de un año. Por último resaltó un quinto elemento, el del ”embellecimiento de las terrazas“ con el que el ayuntamiento pretende ”crear modelos homogéneos para garantiza esa armonía visual y equilibrio“.

El presidente del pleno Borja Fanjul ha echado a los vecinos sin los avisos previos que establece el reglamento del pleno y como le recriminaron varios concejales.

Este martes de pleno municipal las asociaciones vecinales de los barrios y distritos más afectados han estado tanto a las afueras del edificio de Cibeles así como dentro del recinto del pleno reclamando se escuche a la ciudadanía que ha visto en el último año cómo el exceso y la concentración de terrazas han deteriorado su calidad de vida. Sin embargo, durante la última parte de la intervención de Saavedra, el presidente del pleno Borja Fanjul ha echado a los vecinos sin los avisos previos que establece el reglamento del pleno y como le recriminaron varios concejales es sus intervenciones posteriores. Aún y con ello, Fanjul no rectificó su orden de desalojo.

En las diversas intervenciones de los grupos de oposición se pusieron en duda muchas cuestiones de la nueva ordenanza de terrazas y coinciden todos en todo lo contrario a lo afirmado por Saavedra en la tribuna con respecto a que la nueva propuesta legislativa se realizó con la participación de todas las partes, y que también la FRAVM ha puesto en duda. “Fueron una reuniones paripé donde anotaron todas las quejas y reivindicaciones de las partes implicadas pero no recogieron prácticamente nada en el proyecto de modificación de la ordenanza”, aseveró, en el mismo sentido desde la tribuna, el concejal socialista Álvaro Vidal.

Vidal ha reprochado a Saavedra el no haberles proporcionado el mapa de zontas saturadas solicitado en una de las ‘reuniones paripé’ y que el mapa interactivo es una chapuza ya que incluyen zonas en las que no hay ni una sola terraza, dejando fuera a otras muy saturadas como las aledañas a los bulevares de la calle Ibiza. Igualmente señala lo que omitió la delegada de Coordinación Territorial al respecto de que las terrazas en bandas de aparcamiento permanecerán abiertas en un 40% hasta 2023, incluso en zonas ambientalmente protegidas, una petición de última hora del Partido Popular que ha concedido Ciudadanos, cuando en su texto inicial desaparecían todas.

Ignacio Murgui, concejal de Más Madrid apuntaba las dudas de su grupo a lo que llamó ‘desordenanza’ durante su intervención en el pleno. “Las zonas saturadas crean una inseguridad jurídica ya que en la reducción de horarios y cantidad de mesas no está claro a quién se le aplicará, ”¿ a quien tiene cinco mesas o a quienes tienen 25? ¿a quien afecta los horarios, a toda la zona saturada? preguntó el concejal a la vicealcaldesa Villacís. Aduce que los cambios han sido realizado con prisa sin importar los intereses de los vecinos y vecinas que durante meses han venido tolerando una excepcionalidad en un momento extraordinario. “Una excepcionalidad que con esta ‘desordenanza’ ustedes quieren hacer permanente” y que no va a servir para mejorar el espacio público, zanjó.

En su turno, una exultante Begoña Villacís afirmó que no va a pedir perdón por haber salvado ‘seis mil puestos de trabajos’, cuestión que Mar Espinar, concejala del PSOE, le contradijo citando el informe económico de la propia ordenanza dice que mantendría o crearía entre 68 y 85 puestos de trabajo. Espinar le echo en cara a la vicealcaldesa no haberse leído esa parte del texto. Según la concejala socialista la ordenanza que hoy se aprueba “está llena de trampas y agujeros normativos e irregularidades. Esta ordenanza vuelve a regalar el espacio público a cambio de nada. A favor de un sector a costa de todo lo demás”, afirmó la socialista en el pleno.

La ordenanza salió adelante con los votos del Partido Popular más los votos de los exconcejales de Más Madrid     –hoy no adscritos pero agrupados en Recupera Madrid– quienes se conformaron con la concesión de un sí a sus enmiendas de “poner fin a las estufas de gas; preparar la prohibición de fumar, establecer criterios estéticos en todas las terrazas y con definir zonas saturadas con control de ruido y saturación”.

Fuente: Susana Albarrán Méndez en elsaltodiario.com

Foto: Elvira Megías

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