Razones que impedirán a Feijóo mantener la puerta azul de su chalé a la playa. Vecinos del chalé: “Tienen privilegios que nosotros nunca tuvimos”

La propiedad nunca tuvo el permiso de ocupación sobre el arenal para el que Eva Cárdenas, pareja del líder del Partido Popular, pide ahora una prórroga

Alberto Núñez Feijóo y Eva Cárdenas sobre el mapa del lugar en donde tienen su chalé en Moaña (Pontevedra) Fotomontaje de David Velasco y Fotos del chalet a la Izda. de Amador Lorenzo / Montaje de @carabanchelnet

El chalé que disfruta el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, en la localidad pontevedresa de Moaña está cerca de conocer la visita de las palas excavadoras. Eva Cárdenas, pareja del político, ha pedido esta semana que el Gobierno le conceda un permiso para que la finca, que tiene a su nombre, mantenga una salida directa a la playa, a través de una puerta azul que cae sobre las rocas que limitan con el arenal de O Con, en Moaña (Pontevedra). La pareja compró la propiedad en 2019 y sobre la misma pesaba un aviso de deslinde desde 2007. Dicho en otras palabras, compraron la casa y su finca sabiendo que los mejores 210 metros cuadrados de su jardín no eran suyos. Esos por los que ahora pugnan frente al Estado.

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La historia de la casa de la familia Feijóo se remonta a 1941, cuando el primer propietario juntó cinco fincas y las llevó hasta el mar. La Ley de Costas (1988) puso el foco en ese tipo de edificaciones y en 2007 planteó un deslinde sobre esa propiedad. Los dueños de entonces no plantearon resistencia, pero nadie apareció para tirar el muro. Pasó el tiempo y los Cárdenas-Feijóo compraron la casa y el terreno. En 2024, Costas les advirtió de que debían devolver lo que no era suyo. Al contrario que los propietarios anteriores los Feijóo han decidido dar la batalla por mantener una salida privada a la playa. Aquí las claves que explican que su pretensión tiene pocos visos de prosperar:

Historia de un jardín frente al mar

Eva Cárdenas, pareja del líder del PP, pide al Gobierno una concesión de 30 años a contar desde 2007. Un permiso que le permitiría, al menos, seguir saliendo en chancletas al arenal hasta 2037, sin cruzarse con ciudadanos que transiten el paseo marítimo que acaba en la finca. La alegación de Cárdenas hace entender que sobre la finca hubo algún tipo de concesión, como publicaron todos los medios esta semana (incluido este). Pero no es así: nunca hubo un permiso como el que los Feijóo quieren ejercer ahora, según la información a la que ha podido tener acceso esta redacción.

Los propietarios originales de la casa adquirieron en 1941 cinco fincas que agruparon frente al mar de Moaña y levantaron un muro de contención, que supuso la ampliación de algo más de 200 metros cuadrados sobre el terreno original. En 1969 la propiedad fue vendida, sin vislumbrar problema alguno de lindes. Y así siguió durante años, hasta que Alberto Núñez Feijóo empezó a preguntar por la finca a los vecinos. El líder del PP consiguió su objetivo en 2019 y la casa, su finca y la parte de terreno público que ahora reclaman, fue suya en 2019.

Esa compra, según la información registral, nunca incluyó la parte de dominio público que ahora reclama el político conservador.

20 días

La pareja Feijóo-Cárdenas podría haber aceptado que parte de su jardín no es suyo, pero no lo han hecho. Contrariamente a lo que hicieron los propietarios anteriores, Eva Cárdenas ha decidido pleitear con el Gobierno y pedir una concesión para mantener su finca como la imaginó el día de la compra, con su puerta azul privada a la playa.

El procedimiento administrativo prevé veinte días de plazo para que quien lo considere presente sus alegaciones. Las primeras han llegado desde el grupo municipal del PSOE en Moaña. En un escrito, al que ha tenido acceso elDiario.es, esta formación plantea: “El mirador de A Masandía, ya existente, es un elemento esencial para la conexión de nuestros espacios públicos y para el disfrute de la costa”.

Quien ocupa paga

El encargado de resolver el expediente es el departamento de Costas, que depende del ministerio para la Transición Ecológica. Si, como todo indica, el dictamen es desfavorable para los Feijóo lo siguiente será la demolición del muro de la finca. Las fuentes consultadas señalan que la familia del político conservador deberá asumir el coste de la demolición del muro de su finca y restaurarlo “a la situación primigenia”.

En caso de que Alberto Núñez Feijóo y Eva Cárdenas no encarguen ese trabajo será el Estado quien lo asuma y pasará la factura correspondiente a los propietarios de la finca. Por el momento, ni Feijóo ni su pareja parecen tendentes a aceptar que parte de su jardín no les pertenece.

Fuente: Gonzalo Cortizo en eldiario.es | 15Feb2025

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Fuente: Luís Pardo en eldiario.es | 13Feb2025

Feijóo y su pareja, vistos por los vecinos del chalé que todos querían: “Tienen privilegios que nosotros nunca tuvimos”

La parcela que reclama Costas a Eva Cárdenas es la continuación natural de un mirador en peligro de desplome sobre la playa de O Con, en el municipio pontevedrés de Moaña. El Gobierno local y el PSOE esperan que se recupere para el espacio público y permita una intervención integral de las dos partes

Chalé de Eva Cárdenas sobre la playa de O Con (Moaña) Amador Lorenzo

“A mí no me tocó la lotería, que desde pequeniña siempre quise tener esa casa. Y, como yo, todos los de aquí”. Conchi señala la vivienda de lo alto de la colina, el chalé de Eva Cárdenas, actual pareja de Feijóo, y su enclave privilegiado sobre la ría de Vigo. “Me encantaba. Estuve dentro de niña y todo eso ya estaba igual. Lo que no sé es si era ilegal o no”. La mujer indica ahora el muro de piedra que cierra una parcela de 210 metros cuadrados sobre la playa de O Con, en Moaña. Un terreno de dominio público, continuación natural del deteriorado mirador que finaliza de forma abrupta contra el tabique de bloques que delimita la finca, ese espacio que la pareja de Alberto Núñez Feijóo reclama poder disfrutar de forma privada hasta 2037.

O Con es una tira de arena de 300 metros de largo en el límite urbano de este municipio de O Morrazo, una península en las Rías Baixas, de casi 20.000 habitantes. Comienza en el puerto y finaliza en la llamada Punta Cortés, sobre la que está la casa de Eva Cárdenas. Esta zona de la parroquia de Tirán —conocida por su club de remo, tres veces campeón de España de traineras— posee un topónimo que ya nadie recuerda porque todos se refieren a ella como O Fiunchal. Ése era el nombre de la casa y llegó a serlo, también, del equipo de fútbol del barrio. No era, por tanto, una construcción cualquiera en un lugar acostumbrado a acoger veraneos de alcaldes, diputados, contraalmirantes como Méndez Núñez o los descendientes de Concepción Arenal.

Parece un entorno adecuado de descanso para un expresidente de la Xunta, hoy líder de la oposición en España, y su pareja. Pero no todo es de color de rosa. “Ellos tienen privilegios que nosotros no tuvimos”, se queja María, la vecina más próxima al chalé. “Aunque quiso taparlo, se ve que le dio un alto más a la casa, tiene piscina… tiene todo lo que los que estamos alrededor no podemos”. Esa altura, según cuenta, se ganó en la reforma del tejado. “Antes era plano y cuadrado por arriba y tenía una figura de una paloma en cada esquina, ¿no te acuerdas?”. El interlocutor de María, Xesús, trata de hacer memoria, sin conseguirlo. Él cree que tanto la compra como las reformas del inmueble están rodeadas de “oscurantismo”.

Muro que separa el mirador público (a la izquierda) de la zona en litigio de la propiedad de Eva Cárdenas / Amador Lorenzo

La puerta que nunca se abre

Xesús rememora al propietario histórico de la casa, al que todos se refieren por su apellido: Porto. “Era muy discreto. Cuando había pleamar, sacaba por la puerta una embarcación que tenía y salía a remar, él solo”. Conchi recuerda con especial cariño a su sobrina, a la que veía con frecuencia en la finca o en la playa con sus amigas. “Todos disfrutaron de la parte baja [la zona del arenal a la que se accede directamente desde de la zona en litigio de la finca], pero estos no. No usaron nunca el portal”. Son varios los vecinos que respaldan la afirmación de Conchi: nunca han visto a Feijóo ni a Cárdenas utilizar ese acceso privilegiado en sus días de verano.

“Durante mucho tiempo”, añade Xesús, “los herederos de Porto se negaron a vender”. Asegura que Feijóo ya había intentado antes hacerse con la casa, sin éxito. “Siempre le gustó mucho Moaña”. En esa época, era habitual verlo en la terraza del restaurante Marusía, una espectacular plataforma levantada sobre la playa encima de pilotes. Se convirtió en un icono de la costa y el escritor Domingo Villar la aprovechó como uno de los escenarios de su novela O último barco. En enero de 2023, tras dos años de litigios, Costas obligó a su propietario a desmontarla.

“Sí, sí: todo el empeño era de él”. María no tiene dudas. Aunque la propiedad figure a nombre de Cárdenas, era Feijóo el que quería esa casa. No habla de oídas, o no exactamente. “Un sábado, yo estaba fregando el portal de casa con mi prima y ya paró y me preguntó si sabía si vendían. Como le dije que no, me contestó: ‘pues cuando lo sepas avísame’. Sí, aviso, ¿pero dónde?”, se ríe.

Corchera de la baliza que marca la zona vedada de la playa de O Con. Al fondo, la puerta de acceso a la finca de Eva Cárdenas / Amador Lorenzo

A María fue su hija quien le contó este miércoles el tira y afloja de sus vecinos con el Servicio Provincial de Costas de Pontevedra. En noviembre, este departamento inició un expediente para recuperar el terreno, ya que la concesión había expirado en 2007. La pareja de Feijóo alegó pidiendo que se prorrogase por 30 años a partir de esa fecha. María pone los ojos en el mirador da Masandía, que así se llama ese paseo que llega hasta el tabique de O Fiunchal. En Google Maps lo identifican como “temporalmente cerrado”. Unas vallas de obra oxidadas y tiradas en el suelo indican que lo estuvo oficialmente. Hoy la maleza lo hace casi impracticable para los que eran sus principales usuarios: jóvenes y parejas que buscaban discreción. A su lado, por comparación, la hierba descuidada y cubierta de hojas de árboles del interior de la finca parece un campo de golf.

El aspecto del muro es todavía más preocupante desde la playa. El mirador muestra serios desconchones y amenaza con venirse abajo desde que se precipitaron los primeros cascotes, hace casi un lustro. Desde entonces, un cartel y una cuerda con corcheras prohíben el paso a ese tramo de arenal, el que finaliza ante el acceso privado a la finca de la pareja de Feijóo. Los escasos paseantes matutinos este jueves no le hacen caso. Se mantienen prudentemente apartados mientras hacen gestos hacia el chalé y comentan sus tribulaciones legales.

“Estaría todo mejor si Costas cogiese el tramo completo, lo arreglase y lo adecentase”, reflexiona María. “Que hiciese una alameda o una terraza hasta allí” —añade, señalando el final de la finca de Cárdenas—, “porque está todo muy abandonado y muy mal”. “No entiendo lo que pasa con la casa, pero lo que sí entiendo es que este muro hay que arreglarlo porque está cayendo”, sentencia Conchi. “En lo demás, no entro”.

Página del BOE con el anuncio del MITECO del procedimiento sobre la finca de Eva Cárdenas, en el tablón de anuncios del Ayuntamiento de Moaña / Amador Lorenzo

Un único mirador

Desde la arena de la playa, unificar las dos partes del mirador —el público y el de la finca de Cárdenas— parece una opción lógica. Es la que defiende el ayuntamiento de Moaña, gobernado con mayoría absoluta por el BNG. La alcaldesa, Leticia Santos, se muestra muy prudente. Ni siquiera confirma si van a presentar alegaciones contra la solicitud de la pareja de Feijóo. Se limita a decir que lo están “valorando”. Pero sí quiere que el Ministerio repare el muro y dice estar a la espera de una reunión para tratarlo con la directora general. “Para nosotros, sería importante que Costas recuperase el dominio para unir ambos espacios”, asegura a elDiario.es

El tablón de anuncios del hall del Ayuntamiento muestra, en su esquina inferior derecha, la página del BOE con el anuncio del Ministerio para la Transición Ecológica, del que depende Costas, de la apertura del procedimiento y el plazo de 20 días para alegar. El PSOE de Moaña no piensa agotar el plazo. “No vamos a presentar alegaciones porque sea la mujer de Feijóo; es que consideramos que el dominio público tiene que estar a disposición de todos los vecinos. Nos da igual que se llame Eva Cárdenas que Elon Musk”. El único concejal socialista, Mario Rodríguez, criticó la tibieza del Gobierno local. “El papel de la administración local tiene que ser luchar por el bienestar de la ciudadanía y eso pasa por recuperar terreno público para que sean espacios de disfrute de todos”.

“No estamos en la Edad Media, cuando el señor feudal hacía lo que le daba la gana”. Tras vincular a esta situación el hecho de que el arquitecto municipal “salió corriendo” y “abandonó su plaza” hace dos meses, defiende la oportunidad de “una vez recuperado el terreno” convertir el conjunto en “un gran mirador o prorrogar el paseo”. Ese paseo que ahora muere contra el muro de O Fiunchal, el nombre de siempre de la residencia de verano de Feijóo y su pareja.

En primer término, mirador da Masandía con la señal de prohibido el paso y la baliza sobre la arena / Amador Lorenzo

Fuente: Luís Pardo en eldiario.es | 13Feb2025

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Fuente: Gonzalo Cortizo en eldiario.es | 11Feb2025

600.000 euros de negocio en plena pandemia

Alberto Núñez Feijóo decidió vender el chalé de su propiedad en 2021. Fue un sustancioso negocio inmobiliario que el líder del PP consiguió impulsar en medio de la pandemia, con un beneficio estimado de 600.000 euros. El político del PP se gastó en construir su casa poco más de 200.000 euros, según informó en su momento La Voz de Galicia. A ese gasto habría que sumar el de comprar una parcela que superaba, por poco, los 1.000 metros cuadrados. A pesar de ello, la jugada resultó redonda para el político: consiguió amortizar de una tacada una hipoteca de 238.000 euros a la vez que triplicaba su cifra de ahorro en cuentas corrientes, depósitos, fondos y acciones.

El resultado de las inversiones de Feijóo en plena pandemia se conoció tras su llegada a Madrid para liderar el PP y ocupar un escaño en el Senado. La Cámara Alta pidió que Feijóo entregase su declaración de bienes y los números desvelaron un importante enriquecimiento en tiempo récord. El equipo de prensa del PP se apresuró entonces a explicar que 600.000 euros que Feijóo ahorró en solo dos años tenían su origen en el negocio inmobiliario. elDiario.es lo explicó, con todo lujo de detalles, en esta pieza firmada por Aitor Riveiro en junio de 2022.

Vida en pantalón corto

Tras la venta de su vivienda en Moaña, Feijóo ya solo disfruta de la de su pareja para pasar los veranos y el tiempo de descanso. A partir de ese momento, 2022, se convierte en uno más de los miles de turistas en las Rías Baixas: es habitual verlo caminar en pantalón corto o haciendo deporte por el paseo marítimo de la localidad. El motivo del cambio es fácil de explicar: la casa propiedad de Eva Cárdenas está conectada con el paseo que lleva al centro de la localidad con acceso directo a la playa, mientras que la parcela y el chalé que el político decidió vender estaba ubicada en una zona más alejada del mar y del centro.

En aquel momento, hace ya más de dos años, en la prensa local empiezan a aparecer reportajes como el que Faro de Vigo tituló en agosto de 2022: “Feijóo coge fuerzas en Moaña”. Pronto los medios de la capital también buscaban a Feijóo y su foto en bermudas. El diario El Mundo contaba en agosto de 2023 que las vacaciones del líder de la oposición no habían sido especialmente gozosas. Aquel titular decía así: “El corto y preocupado verano de Feijóo en la Ría de Vigo”. Hacía apenas unas semanas que había fracasado en su intento de sumar mayoría absoluta con la extrema derecha de Vox.

Una puerta a la playa

Lo que la familia Feijóo demanda ahora del Estado es una concesión por 30 años para seguir ocupando 210 metros cuadrados de terreno público incorporado a su finca con una salida directa a la playa.

La solicitud aclara que esas tres décadas empezarían a contar desde el año 2007, momento en el cual la propiedad perdió una concesión preexistente para el uso de ese terreno. De prosperar las pretensiones de la pareja, podrían seguir disfrutando de un chalé con playa privada hasta 2037, momento en el cual deberían pedir una nueva prórroga a la concesión.

El proceso se encuentra en estos momentos en el trámite de exposición pública y recepción de alegaciones. Cualquiera que acredite su interés legítimo podrá participar en ese trámite.

El Partido Popular, de perfil

Preguntados por la pretensión de la pareja de Feijóo en el Partido Popular todo es silencio. Un portavoz de Génova rehusó este martes responder a las preguntas de elDiario.es con el siguiente argumento: “La casa pertenece a Eva Cárdenas y el Partido Popular no ejerce de portavoz de personas ajenas a la organización”. La Xunta de Galicia, más de lo mismo: “Se trata de una causa que afecta a una ciudadana privada y al Gobierno central. La Xunta no se pronunciará sobre un asunto en el que no tiene las competencias efectivas”.

Competencias en discusión

El expediente sobre la reclamación de la pareja Cárdenas-Feijóo para regularizar la ocupación de terreno público y mantener su acceso privado a la playa llega en el momento en el que la Xunta y el Gobierno central están limando los detalles de la transferencia de la gestión del litoral que Galicia ha ganado tras recurrir al Tribunal Constitucional. Se trata de la primera competencia que la administración gobernada por el PP (primero por Feijóo y ahora por Alfonso Rueda) reclama en 19 años.

Según a quién se pregunte, se encuentran discrepancias para responder a la pregunta de qué administración se encargará de tomar la última decisión sobre este tipo de reclamaciones. Fuentes del Ministerio para la Transición Ecológica aseguran con rotundidad que “los expedientes transitorios [como el planteado por Eva Cárdenas] seguirán correspondiendo al Estado”.

Fuente: Gonzalo Cortizo en eldiario.es | 11Feb2025

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