Pensar Madrid. Reencontrarnos para mirar adelante

Hoy se lanza una iniciativa que pretende reunir y reencontrar. Un encuentro abierto a las distintas sensibilidades y realidades sociopolíticas de Madrid, con el único fin de volver a pensar juntxs el pasado, el presente y el futuro de nuestro territorio

¿Qué está pasando en Madrid? ¿Qué nuevas realidades atraviesan las vidas de su gente? ¿Cómo operar políticamente sobre ellas? ¿Qué nos pasa? ¿Reaccionamos? ¿Cómo hacer colectivamente un balance del ciclo político post 15M? ¿Cómo imaginar otro futuro político para Madrid? ¿Hay alternativa al modelo neoliberal? ¿Cómo formularlo? ¿Es la vía movimentista la única a transitar? ¿Hay otras instituciones públicas posibles? ¿Con qué límites choca la acción política rupturista y transformadora? ¿Cómo habitar la diversidad de las fuerzas sociales y políticas en Madrid? ¿Cómo componer (desde la equidad y la reciprocidad) alianzas y/o relaciones entre los distintos agentes sociales y políticos en Madrid? ¿Cómo nos imaginamos esa colaboración y en qué temas sería factible/necesaria? ¿Qué tipo de espacio/s recurso/s compromiso/s seríamos capaces de poner en marcha y experimentar? ¿Nos dotamos de un espacio donde hablarnos de todo esto? Son sólo algunas preguntas que nos hacemos y cuya respuesta debe ser común y compartida. Nos debemos una gran conversación.

Sabéis contar

¿Sabéis contar? Es una pregunta que se hacía en una película mítica de 1979 llamada Los amos de la noche (The Warriors). En ella Cyrus, líder de los bajos fondos de Nueva York, insta al conjunto de pandillas a mantener una tregua, a unir esfuerzos, a huir de las distintas rencillas que los han debilitado en su enfrentamiento contra el poder de la ciudad. Somos más que la policía, proclama, esta tierra es nuestra y el futuro nos pertenece.

Más allá del guiño cinéfilo, hay algo en esa escena que bien podría servir para pensar la coyuntura política que vivimos en Madrid desde las distintas sensibilidades que se oponen al modelo neoliberal impuesto durante décadas y a la reacción conservadora recrudecida en los últimos años. Tras las pasadas elecciones regionales se abre un tiempo distinto. Un tiempo difícil quizá, lleno de incertidumbres, pero también plagado de posibilidades. Un tiempo para la recomposición, para volver a encontrarnos y urdir en colectivo otro modo de hacer ciudad y comunidad. Un tiempo de vínculos y relaciones.

Reencontrarnos

Cuando decimos “encontrarnos” hablamos de retomar el reconocimiento mutuo –con la pluralidad que le es constitutiva– como punto de partida imprescindible para imaginar un común. Parece evidente, nada nuevo, pero a veces es necesario resetear para volver a lo básico: componer juntxs el afecto, los vínculos, la sensibilidad compartida, de acuerdo a nuestros propios tiempos y espacios, sin la prisa de las maquinarias electorales, sin la eficacia exigida de la gobernanza. Desde la inclusividad, la igualdad de las inteligencias y la escucha activa.

Necesitamos recuperar el espacio público y el convivir de los cuerpos tras un tiempo de nuevas distancias

Reencontrarnos implica ahora también tener en cuenta que venimos de la insólita vivencia de la pandemia y el confinamiento, y que necesitamos recuperar el espacio público y el convivir de los cuerpos tras un tiempo de nuevas distancias. Ahora que el replanteamiento de nuestras sociedades y de nuestra relación con el planeta se manifiesta no como un deseo, sino como una necesidad, sentimos más que nunca la orfandad de un diagnóstico y común y de un espacio de pensamiento colectivo.

Aprendizajes y experiencias

No podemos renunciar a nuestras biografías, ni a las nuevas ni a las viejas; tampoco a nuestras intuiciones, decepciones o deseos. No podemos desechar tantos aprendizajes –que vienen de muchas experiencias valiosas– pues nos sirven para abordar lo que podemos ser o dónde queremos ir o cómo afrontar un nuevo contexto político que por ahora se muestra amenazante y desesperanzador. Aprendizajes que nos han conformado y que –no se nos olvide– persiguieron de forma honesta, con dolor, alegría, éxitos y fracasos, transformar la realidad a partir de un proyecto colectivo más amplio. Esa mirada larga nos sigue posicionando ante la vida y todavía hoy tiene potencialidad para levantar la vista y seguir proponiendo un mundo distinto. Hay que seguir cultivando los saberes desde la acción colectiva para que se mantengan vivos, para continuar aprendiendo y que nos sean de utilidad. No hay sujeto sin memoria. Se hace necesario un balance del ciclo político anterior, pero no desde la tristeza y la nostalgia, sino desde la alegría y la potencia.

Ser diversxs, pensar juntxs

Y para ello, para revisitar el pasado e imaginar el futuro, necesitamos poder volver a pensar juntxs. Si algo es evidente dentro de nuestro ámbito político, el de antes y el de ahora, es que cuando más capaces somos de influir de un modo decisivo es cuando opera la inteligencia colectiva, cuando a través del debate y su socialización desbordamos las agendas políticas, nos desembarazamos de los miedos autoimpuestos, quebramos el relato hegemónico que nos dice lo que se puede y no se puede hacer. Esa inteligencia colectiva permite desbordar lo real y tejer otra forma de hacer política. Queremos estar, pensar, encontrarnos, cooperar sin renunciar a las distintas identidades, darnos una tregua entre las “múltiples pandillas de Nueva York”.

Queremos un espacio abierto e inclusivo, un espacio de análisis, de alegría, de puesta en común de dolores y deseos. Un espacio donde hacer tangible el vínculo, fuera de tacticismos y de ideas preconcebidas. Porque cuando somos capaces de cooperar sin prisas es cuando más capacidad tenemos de transformar y empujar el mundo en una dirección diferente a la prevista.

Pensar en un aquí y un ahora

Todo va muy rápido, o al menos lo parece. En los últimos años nuestro tiempo social ha entrado en una espiral de acontecimientos que hacen de nuestros análisis y estrategias colectivas un puñado de voluntades sometidas al cambio continuo. Nuestras ideas, nuestras prácticas cotidianas, nuestras resistencias, lo que queremos y cómo lo queremos, está en continua evolución. El problema no es que no tengamos apuestas para Madrid (desde la heterogeneidad de las fuerzas transformadoras), sino que nuestro modo de componer la acción política no siempre encaja con “la política de alta velocidad” que los poderes instituidos quieren imponernos. Se hace necesario trenzar los análisis y las prácticas a las condiciones de posibilidad cambiantes, sin renunciar a sus propios tiempos y modos, a sus propios lenguajes y realidades. Fomentar que nuestros modos de hacer se retroalimenten y den respuesta a cada situación, sin olvidar que tenemos un proyecto común. Habitar y conversar y disfrutar, sin caer en esa “ingeniería social” que tanto protagonismo ha tenido durante los últimos años. Permanecer abiertxs a la sorpresa, al propio devenir del proceso, sin hipótesis prefiguradas ni objetivos de urgencia.

No se trata de otro llamamiento a la suspirada, etérea y complicada unidad de la izquierda madrileña; ni de una tentativa y amenazadora nueva candidatura para el 2023

¿Quiénes somos y qué proponemos?

Por todo ello, desde hace meses un grupo de personas procedentes de diferentes experiencias sociales, políticas y culturales, a título individual, nos hemos reunido con un solo objetivo: proponer y generar las condiciones para realizar el próximo 23 de octubre un encuentro abierto a las distintas sensibilidades y realidades sociopolíticas de Madrid, con el único fin de volver a pensar juntas el pasado, el presente y el futuro de nuestro territorio (barrio, pueblo, ciudad y región). Y hacerlo de un modo participativo, inclusivo, festivo y alegre.

No se trata de otro llamamiento a la suspirada, etérea y complicada unidad de la izquierda madrileña; ni de una tentativa y amenazadora nueva candidatura para el 2023; ni de un espacio terapéutico para la militancia dolida. Se trata de generar un espacio de encuentro y de reencuentro que sirva como marco para el inicio de un proceso de reflexión colectiva y compartida que permita analizar las circunstancias actuales y llegar a conclusiones e hipótesis de intervención política a medio y largo plazo. Un espacio que es también una llamada a la participación de cuantx madrileñx no tenga en mente rendirse y tirar la toalla. Necesitamos recuperar confianzas, dejar atrás lo tóxico, sanear el aire y reconstruir puentes que tarde o temprano se habrán de cruzar, poniendo en valor el propio proceso y la construcción en común.

Te esperamos para pensar Madrid, porque esta tierra es nuestra y el futuro nos pertenece.

Más información en: pensarmadrid.org

La presentación tendrá lugar el próximo día 23 de octubre a las 11h en el Ateneo de Madrid.

Fuente: Grupo motor del encuentro ‘Pensar Madrid’ en ctxt.es

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