Los menús de las residencias de mayores llegan a Consumo

Las plataformas de familiares han pedido al ministro Garzón que sean nutricionistas los que supervisen el menú de los mayores en estos centros. El titular de Consumo solo se ha comprometido a hacer una guía con recomendaciones nutricionales para las comunidades autónomas

La asociación Marea de Residencias y el ministro de Consumo, Alberto Garzón, se han reunido esta mañana para hablar del menú que reciben los mayores en los centros. Se trata de una reivindicación que viene de lejos y que se hizo patente tanto en la manifestación por un nuevo modelo de residencias del pasado día 17 como en una carta que esta plataforma le envió al titular de Consumo. Se trata de un paso más en las denuncias de familiares y trabajadores de centros asistenciales, tanto por la cantidad de la comida como por la calidad y la poca variedad de platos que tienen estas personas. Entre ellas, cabe destacar la queja de que hay un exceso de purés en los menús y que en muchos centros se abusa de hacer fritos o comidas preparadas para los mayores. También, señalan los familiares, muchos acaban no comiendo al no gustarles nada de lo que se les pone. 

Para las agrupaciones de familiares, la economía y el recorte de costes están detrás de las decisiones que se toman con la comida de los mayores. “Consideramos que debería ser un nutricionista quién firme los menús”, explicaba María Jesús en la manifestación que el pasado día 17 se celebró en Madrid para reivindicar otro modelo de residencia. De esta manera, explican, la supervisión de un profesional garantizaría que los mayores, tengan las patologías que tengan y necesiten los ajustes de consumo que sean, recibirán los aportes nutricionales recomendados. 

En este punto, nada más acabar la reunión, el ministro ha anunciado que elaborarán una guía con recomendaciones nutricionales para que las comunidades autónomas las apliquen en los menús de los centros residenciales. Una promesa que dista mucho de la reivindicación de una ley o norma estatal que blinde la alimentación de los mayores y residentes en centros. Aún así, la plataforma se muestra optimista. “Salimos esperanzados”, explica Carmen López, impulsora de Marea de Residencias, a la salida de la reunión. “Les hemos explicado las deficiencias que hay con la alimentación, que son muchas”, comenta a la vez que relata que aunque son conscientes de que las competencias directas son autonómicas, el ministro “está dispuesto a hacer algo al respecto”. 

Este ‘algo’ se traduce a corto plazo en la guía anunciada, de recomendaciones, que estará pronto -la asociación cree que en un mes- y que hay compromiso para explicar a las autonomías. Más a largo plazo está la esperanza de que se inicien los contactos con los ministerios de Sanidad, Servicios Sociales y el propio de Garzón para elaborar una norma que regule la alimentación de las residencias basada en la Ley del Consumidor Vulnerable. “El propio Garzón -detalla López- ha reconocido que sería como un Estatuto de los Trabajadores a nivel estatal, ‘un suelo’, a partir del cuál las autonomías ajustaran en cada territorio el texto”. Un primer contacto que aún debe materializarse. 

Muchas de las quejas recogidas por esta plataforma y otras se centran en residencias de la Comunidad de Madrid, por eso, la consejera de Familia, Juventud y Política Social, Concepción Dancausa, reaccionó ayer al anuncio de esta reunión asegurando que los menús de las residencias están controlados por nutricionistas y son “muy variados”. Además, la política del Partido Popular ha restado importancia a las quejas y las fotos que circulan por internet asegurando que se trata de “hechos puntuales” y afirmando que no han recibido “un número de quejas importante” como para pensar que hay un problema. 

“Muchas veces el presupuesto que se destina a la alimentación es vergonzoso”

Esta reunión se produce después de que Marea de Residencias enviara una carta a Alberto Garzón para que tomara cartas en el asunto ya que consideran que su Ministerio tiene competencias en este sentido. Y es que esta carta fue enviada después de que el pasado 15 de septiembre, Consumo abriera a audiencia pública su proyecto de real decreto para fomentar la alimentación saludable y sostenibles en el entorno escolar. Se trata de una regulación que está prevista para aprobarse en el segundo trimestre de 2023 y que afectaría a los centros escolares públicos, privados y concertados de segundo ciclo de infantil, Primaria, Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional. En este plan, se establece que en los menús se incluyan al menos un 45% de frutas y verduras de temporada y de proximidad, hasta un mínimo del 5% de productos sean ecológicos y se reduzca la sal y los azúcares. También establece que haya menús especiales, tanto por motivos médicos como las alergias o religiosos o éticos, para el alumnado que lo necesite. 

“Siempre que se paute un menú, incluso sin patologías, debería estar firmado por un dietista-nutricionista”, explica a El Salto Sílvia Romero, que continúa que “con mucha más razón en población vulnerable como son los niños en las escuelas y los mayores en las residencias”. La nutricionista explica que una buena nutrición es importante en edades avanzadas y explica que una alimentación deficiente puede conllevar “pérdida de peso, debilidad muscular, anemia, cansancio, fatiga, depresión, problemas de memoria, mala cicatrización y sistema inmunitario débil con el consiguiente aumento de infecciones”. Las variaciones en el peso, las afecciones en la piel, la deshidratación o los edemas son síntomas de que algo no está bien y son, precisamente, los problemas más recurrentes entre ancianos, más si están encamados o tienen poca movilidad. 

Cuando se le pregunta a Romero por las reclamaciones de los familiares de los residentes, la dietista les da la razón. “Se deben escuchar sus denuncias porque se debe ofrecer la alternativa de cualquier plato del menú en forma de texturizado para las personas que no pueden masticar o tienen disfagia, pero debe ser eso, una alternativa para los que no pueden tomar sólidos”. Mientras que ella aboga por limitar los fritos a una o dos veces por semana como máximo, insiste en que planificar un menú sano y equilibrado no está reñido con hacer platos atractivos. “Para elaborar un menú para personas mayores hay que tener en cuenta muchos factores, por ejemplo, suelen estar muy medicados y algunos de esos fármacos pueden hacer que pierdan el apetito”, explica. 

“Siempre hay que procurar una dieta saludable y nutritiva -finaliza Sílvia Romero-, es básico para nuestros mayores. No se puede permitir que no sea así. Muchas veces el presupuesto que se destina a la alimentación, tanto en hospitales como en residencias, es vergonzoso”. 

Precisamente desde Consumo se el pasado día 19 de septiembre se anunciaba las nuevas recomendaciones dietéticas de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), que pretenden mejorar el menú general de la población. Tras los últimos estudios, la agencia ha aumentado la preferencia de ingesta de fruta, verdura y legumbres. En concreto, la AESAN propone consumir cada día, al menos, tres raciones de hortalizas y dos o tres raciones de frutas. Respecto a las legumbres, consideradas la fuente principal de proteínas y las que menos impacto ambiental generan, por lo que eleva a cuatro las raciones recomendables a la semana y se recomienda reducir la ingesta de proteínas animales. Esta pasa a ser recomendada en raciones de cero a tres a la semana. Al igual pasa con los lácteos que recomienda tomarlos entre ninguna y tres veces a la semana. Por contra, considera que el aceite de oliva es sano de forma diaria y que la bebida más recomendable es el agua. 

Fuente: Laura L. Ruiz en elsaltodiario.com
Foto: Manifestación de la plataforma estatal de residencias | Álvaro Minguito

También podría interesarte