Si atacan al sistema público de pensiones es porque entienden que lo pueden cambiar con este proceso de ultraderecha que si no espabilamos nos vendrá dado como ya vemos en Estados Unidos, Latinoamérica e incluso países europeos

Como todos ustedes leen día sí y día también en la prensa conservadora aparecen artículos firmados por todo tipo de economistas, que por cierto la mayoría están trabajando para entes privados a los que están sirviendo.
No sólo no quebró el sistema público de pensiones, sino que fueron capaces de crear un Fondo de Pensiones que llegó a 68.000 millones de euros de ahorro
Si hacemos un poco de historia, la realidad es tozuda y vemos como llevan un cuarto de siglo equivocándose, vaticinando de forma reiterada y continua el desastre de las pensiones públicas.
Ya a finales del siglo XX, varios bancos españoles empezaron a realizar campañas contra el sistema público de pensiones y que fueron encabezadas por el Banco Bilbao y seguido por otras entidades. Esta campaña era debida a que se movía mucho dinero y ellos no participaban en el pastel.
Ellos empezaron a utilizar como principal arma el tema de la demografía española pues pensaban, que se estaban produciendo demografías regresivas, donde en vez de crecer la población iba a decrecer y además la población que quedara se iría envejeciendo sin tener relevo.
Esto provocaría que no habría suficientes cotizantes para atender el pago de las pensiones. Según sus estudios, la población española que a principios de siglo XXI era de 40.500.000 habitantes, analizan que retrocedería en el año 2010 a solamente 39 millones de habitantes.
Como los multimillonarios sólo buscan su propio enriquecimiento ya nos podemos poner en marcha inmediatamente para que no nos creen el mundo que ellos desean
La realidad no fue la que preveían esos informes, pues no sólo no disminuyó la población, sino que aumentó hasta los 46.600.000 habitantes. No sólo no quebró el sistema público de pensiones, sino que fueron capaces de crear un Fondo de Pensiones que llegó a 68.000 millones de euros de ahorro.
Como consecuencia de estos datos cabe preguntarse:
¿Cómo es posible un error tan gigantesco en sólo diez años?
Han leído alguna vez a alguno de estos economistas alguna autocritica y pedir perdón por semejante error, pues NO. Sin embargo, nos siguen ilustrando con sus estadísticas demográficas y siguen cometiendo nuevos errores y augurándonos el fin de las pensiones, si no nos hacemos planes de pensiones privados.
Es curioso cómo siempre nos ofrecen sus productos financieros, que los califican como muy generosos para sus clientes. La realidad es que estos productos son un desastre para los jubilados. Sin embargo, es difícil encontrar un análisis económico de estos productos financieros privados.
¿Por qué será que casi nadie habla de ellos?
Estos sesudos economistas con grandes títulos, máster, doctorados y elogios a diestro y siniestro nos podrían ilustrar sobre las experiencias realizadas en países, donde se privatizó el sistema público de pensiones y cuál ha sido su resultado, así tendríamos una fotografía real de los que dicen defender el sistema privado de pensiones.
Hace unos años escribí un artículo que se titulaba “Nunca te cases con un economista” y si hay un colectivo que como augures habituales nunca aciertan nada de lo que pronostican, es el de los economistas y sirva como ejemplo, que las grandes crisis nunca fueron vistas ni anunciadas por esto sabios economistas.
Para ilustrarnos todavía más estos economistas hacen previsiones catastrofistas de cómo será el mercado laboral y que habrá muchos viejos y pocos jóvenes con lo cual nos lleva todo al desastre
Uno de los problemas que tiene nuestro país es la falta de responsabilidad de quien hace informes y así hacen análisis que no buscan la verdad, sino la defensa de los intereses de los que pagan dichos informes.

Hoy cuando hablan de pensiones hacen un totum revolutum, donde no te intentan explicar la realidad, sino que buscan que este sistema, que es lo más justo socialmente del estado del bienestar, pero que los poderes económicos conservadores intentan que esto desaparezca.
El multimillonario Warren Buffet decía que cuando sus economistas le explican cosas y el no lo entendía valoraba que lo querían engañar. Esto es lo mismo que hacen con el resto de los mortales.
Deben saber que hay dos tipos de pensiones:
- Pensiones contributivas que se pagan con el dinero que aportan los trabajadores y los empresarios y que da origen a una pensión contributiva.
- Las pensiones no contributivas corresponden exclusivamente a los compromisos del Estado con distintos colectivos como viudas, minusvalías… Estas pensiones no recaudan ingresos y si una cantidad importante de gastos que rondan unos 28.000 millones de euros anuales.
Desde que se constituyó el actual sistema de pensiones, estas pensiones no contributivas han sido pagadas por la Seguridad Social hasta el año 2013, que fue cuando ambos tipos de pensiones se separaron.
Durante esos años según un cálculo aproximado, provocó un ahorro al Estado español de más de 300.000 millones de euros que fueron destinados para mejorar el estado del bienestar invirtiendo en educación, sanidad.., a costa de los fondos cotizados de la Seguridad Social.
Es sorprende que algunos jóvenes mayoritariamente conservadores nos llamen insolidarios a los jubilados con las actuales generaciones, cuando ellos han podido tener una educación y sanidad que no tiene ni comparación con la que nos dieron los franquistas.
Hoy cuando hablan de pensiones hacen un totum revolutum, donde no te intentan explicar la realidad, sino que los poderes económicos conservadores intentan que este sistema desaparezca
Al no distinguir entre estos distintos tipos de pensiones y al hacer un totum revolutum nos plantean la inviabilidad de las pensiones. Debemos saber que las pensiones contributivas no generan prácticamente déficit alguno.
Para ilustrarnos todavía más estos economistas hacen previsiones catastrofistas de cómo será el mercado laboral y que habrá muchos viejos y pocos jóvenes con lo cual nos lleva todo al desastre.
Estos economistas no conocen la historia económica y no intuyen como va a ser el futuro laboral, sin embargo, se arriesgan sin pudor a describir un mundo catastrófico con el objetivo de demoler las pensiones públicas.
El mundo laboral va a tener un futuro totalmente desconocido, pero si se puede intuir que el cambio va a ser brutal y es previsiblemente que el mundo capitalista no sea capaz de dar respuesta a estos cambios.
Estamos viviendo en el mundo de la desinformación, la mentira y la apatía social con planteamientos cada vez más de extrema derecha
El número de trabajadores va a disminuir de forma muy intensa y los que tengan trabajo, deberán trabajar muchas menos horas, y sin embargo, deberán cobrar igual o más, para que el sistema productivo provea de lo suficiente para atender todas las necesidades de la gente y con cierta calidad de vida.
Por eso, no se entiende la resistencia del mundo empresarial a reducir el horario laboral y su tendencia es volver a los horarios del siglo XIX y siguen sin entender el concepto de productividad y horario, como ya estamos viendo en algunos países europeos.

El análisis laboral futuro que hacen los economistas es totalmente erróneo y dicen si cada vez hay menos trabajadores como se van a poder pagar las pensiones.
Las nuevas tecnologías y la robotización provocarán un cambio radical del sistema laboral. Hoy entre las empresas tecnológicas norteamericanas ya vislumbran un nuevo futuro y discuten como se podrá mantener a la gente sin trabajo y en consecuencia ya hablan de la renta universal.
El multimillonario Bill Gates nos dice que si las máquinas hacen desaparecer los puestos de trabajo, estas máquinas deben pagar los impuestos correspondientes a lo que pagaban los puestos laborales desaparecidos, es decir, si un robot destruye dos puestos laborales debería pagar impuestos por esos dos puestos laborales destruidos.
Hoy entre las empresas tecnológicas norteamericanas ya vislumbran un nuevo futuro y discuten como se podrá mantener a la gente sin trabajo y en consecuencia ya hablan de la renta universal.
Sin embargo, otros multimillonarios no están de acuerdo con esta propuesta pues dice que provocará que disminuya la inversión en productos tecnológicos. Otros nos hablan que en lugar de grabar a las máquinas se debería grabar el exceso de beneficios que la nueva tecnología provocará en los multimillonarios. Por supuesto, esta última propuesta tampoco es aceptada por los multimillonarios.
Hay dos grandes cuestiones a resolver y ahí es donde la ciudadanía deberos luchar. Todos los que se queden sin trabajo deben de tener unas condiciones mínimas iguales o superiores a las que tenían cuando trabajaban.

Como los multimillonarios sólo buscan su propio enriquecimiento ya nos podemos poner en marcha inmediatamente para que no nos creen el mundo que ellos desean. que pasa por una sociedad súper controlada y sumisa y por supuesto nada democrática.
Por otro lado, estamos consumiendo un 150% por encima de lo que nos da la tierra y esto es absolutamente imposible de sostener en el tiempo, por lo que debemos ir a una economía de decrecimiento, para ajustar la realidad del planeta Tierra a la economía que nos haga sostenible el futuro.
Nos vienen tiempos convulsos y que nos hará cambiar totalmente el mundo donde vivimos. Actualmente, estamos viviendo en el mundo de la desinformación, la mentira y la apatía social con planteamientos cada vez más de extrema derecha.
¿Es este el mundo que deseamos, siendo sustituida le democracia por regímenes dictatoriales como ya estamos viendo?
Ante estas perspectivas futuras cómo es posible que estos economistas incultos nos hagan predicciones demográficas y laborales.
Siempre he defendido que el sistema público de pensiones como el mejor sistema existente y además que es viable. Al mismo tiempo, siempre digo que los derechos se conquistan pero no son eternos y hay que defenderlos y mejorarlos.
Si atacan al sistema público de pensiones es porque entienden que lo pueden cambiar con este proceso de ultraderecha que si no espabilamos nos vendrá dado como ya vemos en Estados Unidos, Latinoamérica e incluso países europeos.
El futuro de las pensiones públicas sigue estando en nuestras manos si somos capaces de darnos cuenta, que lo que nos ofrecen es muchísimo peor y que solo buscan el beneficio de los de siempre.
Ya nos vienen diciendo que la democracia es un mal sistema y que la democracia sólo debería ser posible para los poderosos que a su entender son los que cambian el mundo.
Fuente: Edmundo Fayanás Escuer en nuevatribuna.es
