La milmillonaria “zona catastrófica” de Madrid

El Partido Popular calcula que podría pedir indemnizaciones por valor de 1.400 millones por los daños causados por ‘Filomena’. Una cifra nunca vista en España tras ningún desastre.

El Partido Popular ha demostrado tener una habilidad especial para marcar la agenda de los medios. En su imparable fábrica diaria de memes y performances, la última idea de la formación conservadora ha sido la petición de la declaración de “zona catastrófica” para Madrid por los destrozos provocados por la tormenta de nieve Filomena. La indemnización pretendida es descomunal.

La cifra exigida por los dirigentes populares asciende a 1.400 millones de euros. Ningún incendio, ninguna explosión accidental, ha llegado nunca a esos dígitos. Tampoco ninguna gota fría ni ningún terremoto en España, con decenas de muertos en algunos casos. Ni a la mitad. Ni a la tercera parte. José Luis Martínez Almeida, alcalde de Madrid, lanzó sin embargo la cifra a los medios con cara de preocupación y tono luctuoso. Utilizó incluso la expresión “tsunami de nieve”, un desafortunado símil que remitía a la tragedia ocurrida en el océano Índico en 2004 y que se saldó con más de 250.000 muertos.

Su demanda económica, según calculó la Cadena Ser, es muy superior a las indemnizaciones pagadas tras la borrasca Gloria, la inundación de Sant Antoni y el terremoto de Lorca. Todos juntos. La vicealcaldesa, Begoña Villacís, de Ciudadanos, coincidió con el diagnóstico del regidor de la Villa y aún le pareció poco. 1.400 millones, sí, pero eso solo para empezar. La principal representante del partido liberal en el consistorio se deshizo de cualquier atadura ideológica y pidió el rescate de los negocios privados afectados por Filomena. Cuantificó las pérdidas en 998 millones de euros y espera que sean abonadas con fondos estatales y europeos.

La pretensión económica de Almeida y Villacís no solo es desmedida si se compara con otros accidentes o desastres naturales sufridos en España. También es ilegal. El Consorcio de Compensación de Seguros, gestionado por el Estado central y que completa el pago tras aquellos siniestros ante los que los seguros privados no pueden responder en su totalidad, prohíbe por ley abonar un solo euro en concepto de “lucro cesante”. Esto es, el dinero que se calcula que no se ha ganado por alguna circunstancia: meteorológica, crisis económica, piratería… Se pagan los daños, no las estimaciones subjetivas de beneficio.

A pesar de la histórica precipitación, no se ha registrado el hundimiento del techo de ninguna vivienda. La única víctima mortal en la capital fue una persona sin hogar, de 73 años, que perdió la vida en el barrio de Carabanchel.

La gestión del PP, a debate

Seis días después del paso de la borrasca, el hielo sigue bloqueando el paso normal por las aceras de Madrid y la basura sigue sin recogerse. Los servicios de limpieza desarrollan sus labores con toda la rapidez que le permiten sus pocos efectivos. En conocidas arterias comerciales, como la calle Fuencarral o la calle Preciados, han sido los trabajadores y las trabajadoras de las tiendas quienes han abierto con palas y escobas un camino seguro para transeúntes y compradores. En las zonas adyacentes, con calles más estrechas y menos concurridas, esta tarea la han realizado los propietarios de los pequeños comercios, bazares chinos en muchos casos.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, estuvo desaparecida durante las horas más intensas de la nevada. Días después atribuyó su ausencia a sus deseos de no estorbar. “Hay que estar encima, no en medio”, dijo para explicar sus tareas de mando y su restringido afán de protagonismo durante la emergencia meteorológica.

Como ocurrió tras la llegada de las primeras vacunas contra la COVID-19, las autoridades madrileñas han dedicado las primeras horas a buscar una empresa que pudiera hacerse cargo del servicio. Con la nieve descargada por Filomena la estrategia está siendo similar.

El Ayuntamiento de Madrid contrató a la empresa pública Tracsa para realizar las labores de limpieza de nieve y hielo de los colegios. El contrato, de 363.000 euros, se formalizó por el procedimiento de urgencia. El objetivo es que 250 colegios y 68 escuelas infantiles de la capital puedan retomar su actividad normal el próximo lunes. Fuera del municipio, en otras localidades de la Comunidad de Madrid, los ayuntamientos están pidiendo a los padres de los alumnos que hagan esa tarea. Madrid es, sin embargo, la región más rica de España.

Fuente: El Apunte en lamarea.com

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