Lejos de ir desgranando medidas programáticas que jalonarán su seguro gobierno, se limitan a denunciar que Sánchez se propone robarles las elecciones

Quizá fuera bueno contar con un organismo encargado de supervisar el peligro social que conllevan ciertos discursos y algunas acusaciones carentes de todo fundamento tremendamente desafortunadas. En el Día de la Raza le dijo Millán Astray a Unamuno que los intelectuales debían morir, augurando lo que sucedería el 31 de diciembre, cuando D. Miguel recibió en su casa una visita que sería la última. Da cosa oír como Feijóo se apropia de la fórmula unamuniana del vencer y convencer para pronosticar su segura e inapelable victoria electoral. No pide aplausos, pero sí sacrificios, anticipando los recortes que se avecinan en materia social para poder aumentar los gastos militares congraciándose con Trump. Las pensiones ya fueron congeladas por su correligionario, pero ahora el sobrino de Rato da por periclitado el sistema.
Entretanto, se prohíbe votar a quienes tienen la nacionalidad española por ser nietos de los exilados republicanos, mientras la estirpe de los nostálgicos del franquismo podrán hacerlo sin problemas para recuperar un poder que consideran suyo e inalienable, tildando de ilegítima cualquier alternancia que lo usurpe. Lejos de ir desgranando medidas programáticas que jalonarán su seguro gobierno, se limitan a denunciar que Sánchez se propone robarles las elecciones. Ayuso aconseja no votar por correo y Feijóo no se fía de unos directivos que tuvo bajo su mando al presidir la entidad, lo que resulta cuando menos pintoresco.
El fanatismo de ciertos líderes políticos parece aconsejar que se ponga coto a tanta chaladura
Abascal remeta la faena diciendo que Sánchez está dispuesto a todo por conservar el poder. A mentir e incluso a matar. Que se pueda decir impunemente cosas como esta resulta harto intranquilizador. Ayuso sugiere que hay infiltrados terroristas en la Puerta del Sol, donde los altercados brillan por su ausencia hasta que vienen a insultarlos grupos de jóvenes cuyos brazos enarbolan el saludo fascista. Incluso agreden a los trabajadores de la televisión pública, quizá por informar de que la comisión creada para investigarla ha gastado setenta y cuatro mil euros, pese a no haberse reunido ni una sola vez. Corean con entusiasmo las delirantes ocurrencias que Ayuso desgrana cuando le preguntan por su ático, añadiendo algunas de su cosecha que le dejan a uno patidifuso.
Quizá conviniera crear un órgano colegiado que supervisara las declaraciones de nuestros representantes políticos, para dirimir el peligro potencial que conlleva canalizar la violencia y las descalificaciones de alto voltaje. Los discursos que destilan odio generan un ambiente social irrespirable y que puede verse incendiado por la chispa más insignificante. Habría que dirimir si discursos como los normalizados por Abascal o Ayuso no son una suerte de terrorismo dialéctico, toda vez que incitan a deshumanizar al adversario, convirtiéndolo en un chivo expiatorio cuya eliminación solucionaría todos nuestros problemas, como hizo Hitler con el pueblo judío.
La prioridad nacional convierte a los inmigrantes en indeseables que deberían ser expulsados de un modo expeditivo y sin contemplaciones. Los menesterosos tampoco merecen una consideración muy distinta. Eso no quita para que ambos colectivos puedan ser explotados con remuneraciones ridículas y sin reconocerles derecho alguno, para que no se malacostumbren. Da igual que se maten a trabajar, porque su destino es el de ser unos parias al servicio del sistema capitalista financiero, regido por unos intereses pecuniarios que aborrecen cualquier atisbo de solidaridad.
Referirse continuamente al extinto terrorismo etarra es una frivolidad que no debería verse tolerada, porque ofende a las víctimas que lo sufrieron y confunde a las generaciones que afortunadamente no la conocieron. Puestos a erradicar actos terroristas, deberían predicar con el ejemplo y abstenerse de seguir cultivando un temible terrorismo dialéctico cuyas consecuencias pueden ser tan nefastas como incalculables. Abascal y Ayuso nos harían un favor si pidieran disculpas por sus delirantes e incalificables disparates. El fanatismo de ciertos líderes políticos parece aconsejar que se ponga coto a tanta chaladura.
Fuente: Roberto R. Aramayo en nuevatribuna.es

El PP pidiendo no votar por Correos mientras arrastra décadas de sombras en Galicia: 137 votos anulado, candidatas investigadas por sustraer papeletas, choferes pagados, denuncias por usar monjas para poner papeletas en la mano de ancianos. Más los 50€ al voto exterior, etc etc https://t.co/Vl9djZ0J9J
— Maria (@lagrima75) October 5, 2026
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— Carabanchel 🔻#7291VICTIMAS 🍉 (@Carabanchelnet) October 15, 2026
AYUSO Y LA SEMILLA DEL ODIOAyuso ha llamado terroristas a los ciudadanos acampados en la Puerta del Sol, pero el verdadero terrorismo lo ejerce ella con sus insultos, su insensibilidad y su corrupción. Su agresividad con Pedro Sánchez ha promovido una campaña de odio contra la izquierda que evoca los tiempos de Fuerza Nueva, el partido franquista que envenenó la covivencia durante los años de la Transición. El famoso "hijo de puta" dirigido a Sánchez ya es el himno de la derecha.Ayuso promueve el escuadrismo fascista con sus improperios. La violencia no está solo en las redes sociales. Ya ha saltado a la calle y todo indica que cada vez será más habitual. Madrid no se merece a una presidenta así. No es una política conservadora, sino una analfabeta alineada con la ultraderecha.El próximo 29-N nos jugamos la democracia. Vox impondrá su agenda si apoya al PP con sus votos para formar gobierno. Y ya ha dejado bien claro cuáles son sus objetivos: deportaciones masivas, prioridad nacional, privatización de las pensiones, ilegalización de los partidos independentistas, derogación de las leyes que protegen a las mujeres y a las personas LGTBI, bajada de impuestos a los más ricos, aumento de las penas por "desórdenes públicos" -como manifestaciones y huelgas-, desregulación de la economía para atraer a los fondos de inversión, abaratamiento del despido, subvenciones para los toros y la caza.Abascal es el líder de Vox, pero el verdadero liderazgo de la ultraderecha descansa en Ayuso, marioneta de Aznar. Ojalá la sociedad despierte y no permita que España se sume a la lista de países gobernados por el neofascismo ultraliberal.
— Rafael_Narbona (@Rafael_Narbona) October 13, 2026
🔴 "Tenemos que ver es que ella (Ayuso) ha intentado que la jueza ordene el levantamiento de la acampada y que la cúpula ha decidido que no, que defiende el derecho de manifestación consagrado por la Constitución. Y entonces ahora ha pasado a otra acción, Ayuso. Denegada la justicia a dar la orden para terminar con la acampada, ya viene con el fantasma del terrorismo, con Trump, con Canadá".Dice @ErnestoEkaizer en #Mañaneros12O
— Mañaneros 360 (@MananerosTVE) October 12, 2026
