El Ministerio de Cultura creará un organismo contra la censura

Desde la Dirección General de Derechos Culturales se abordarán cuestiones como la libertad de expresión, la igualdad, la interconexión de la cultura y la educación, la vertebración territorial y la Agenda 2030

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Ahdieh Ashrafi/Flickr (CC BY-NC-ND 2.0)

El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha comparecido ante la Comisión de Cultura del Congreso de los Diputados para informar sobre las líneas generales de la política de su departamento, que tendrá como objetivo prioritario “garantizar el ejercicio efectivo de los derechos culturales en todo el territorio español”. En su intervención, Urtasun ha defendido que “proteger la cultura y entender su relevancia en la construcción de una sociedad igualitaria, es proteger la democracia, los derechos y libertades fundamentales y el Estado del Bienestar”.

Por ello, desde la consideración de la cultura como un sector estratégico, “por su contribución a la industria, al empleo y a un modelo territorial equilibrado y plural”, ha exigido que el conjunto de administraciones públicas españolas incrementen la inversión en cultura, aspirando a que represente el 1 % del gasto público total en España (frente al 0,7 % actual, según datos de Eurostat). Según Urtasun, “es una obligación colectiva, porque también implica a las administraciones locales y autonómicas, pero que de forma especial interpela a la administración central”.

Con el objetivo de “favorecer un desarrollo cultural que responda a los retos de convivencia, diversidad cultural, globalización, innovaciones tecnológicas, que se ciernen ya en nuestro presente”, ha planteado tres ámbitos de actuación complementarios, que marcarán la hoja de ruta del Ministerio de Cultura. En primer lugar, ha destacado “el derecho a la creación, materializado en la libertad de expresión, la defensa y protección de los derechos de autor y el asegurar unas condiciones dignas para las personas trabajadoras de la cultura”. En segundo lugar, “el derecho de acceso a los bienes culturales y a su disfrute por parte del conjunto de la ciudadanía, sin importar su clase, su género o su procedencia”. Y, en tercer lugar, ha subrayado “el derecho a la participación en la vida cultural de la comunidad”.

Nueva Dirección General de Derechos Culturales

Con el objetivo de “hacer de los derechos culturales un nuevo marco desde el que diseñar las políticas públicas”, el ministro de Cultura ha anunciado la constitución de la nueva Dirección General de Derechos Culturales, que tendrá como uno de sus objetivos desarrollar un Plan de Derechos Culturales.

Los ejes estratégicos de esta división serán: la libertad de expresión, adoptando una postura firme contra cualquier forma de censura y atendiendo a la promoción de condiciones dignas para el trabajo cultural; la igualdad, asegurando que todos los ciudadanos, independientemente de su origen o condición, tengan acceso equitativo a los recursos y oportunidades culturales; la interconexión entre educación y cultura para fortalecerla en el sistema educativo; la vertebración territorial, con la redistribución de recursos culturales para garantizar que todas las regiones, ya sean urbanas o rurales, dispongan de las infraestructuras y apoyos necesarios; el papel e impacto de la cultura en la consecución de la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible; y la evaluación y seguimiento de las políticas culturales.

En este sentido, según ha adelantado el ministro, el próximo encuentro del foro ‘Cultura y Ciudadanía’, que el Ministerio de Cultura celebrará en Santiago de Compostela el próximo octubre, se dedicará a profundizar con especialistas y profesionales de toda España en el avance y los retos de este futuro plan.

Derecho a la creación: freno a la censura y buenas prácticas

En cuanto al derecho a la creación, se ha comprometido a combatir la censura y la injerencia política que ganan terreno en la gestión cultural pública. Para ello, ha especificado que la Dirección General de Derechos Culturales acompañará a cualquier creador, autora, o colectivo cuya actividad haya sido borrada o censurada del espacio público. También ha apostado por consensuar y afianzar las buenas prácticas en todos los niveles de la gestión cultural, en concreto, con la revisión y actualización de los códigos existentes en organismos como el INAEM o los museos estatales, en consenso con el sector, así como con la extensión transversal de estos protocolos a todas las áreas del Ministerio. Además, se propone dar continuidad a los trabajos iniciados en colaboración con la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y con especialistas del sector para elaborar un manual de buenas prácticas contractuales. En este contexto, ha puesto en valor uno de los primeros logros de esta legislatura, en el marco de la Presidencia española del Consejo de la Unión Europea: el acuerdo provisional sobre el Reglamento Europeo de Libertad de los Medios de Comunicación (EMFA), una herramienta fundamental para proteger la libertad de prensa en Europa.

Segunda etapa del Estatuto del Artista

Sobre la situación laboral del sector y el Estatuto del Artista, Urtasun ha repasado los logros alcanzados hasta el momento y ha planteado abordar una segunda etapa en el desarrollo normativo de este instrumento, a la que ya dio el pistoletazo de salida con el encuentro con representantes del sector celebrado el pasado 16 de enero. En palabras del ministro, “se trata de consolidar la idea de la excepcionalidad cultural en España, justificando la necesidad de adaptar nuestra legislación a las peculiaridades de la actividad de los artistas y creadores, en un acto de justicia que reconoce, además, su contribución al patrimonio común de la sociedad española”.

Así, ha asegurado que se pondrá singular atención a las cuestiones de fiscalidad, como el tratamiento tributario de los rendimientos irregulares o la revisión de gastos deducibles; y a la situación de los autónomos culturales, ámbito vulnerable del sector, que aún no se ha visto beneficiario de las medidas aprobadas hasta la fecha.

En cuanto a las medidas de protección social ya aprobadas, se ha comprometido a garantizar la eficacia de su implementación y el adecuado funcionamiento de los sistemas públicos de cobertura por desempleo y jubilación, así como a culminar la revisión del catálogo de enfermedades profesionales específicas del sector artístico. En materia laboral, ha asegurado que retomará el trabajo iniciado por el Ministerio de Trabajo y Economía Social en el marco del Diálogo Social para modificar el Real Decreto 1435/1985, de 1 de agosto, que regula la relación laboral especial de los artistas, modificado parcialmente en 2022, para adecuarlo a la Reforma Laboral de la última legislatura; y que se abordará la mejora de condiciones para la representatividad sindical.

En el marco europeo, según ha expuesto, “vamos a contribuir activamente a la iniciativa de la Comisión conjunta de Cultura y Empleo del Parlamento Europeo para el desarrollo de un marco común de la UE para la situación social y profesional de los artistas y otros profesionales de los sectores cultural y creativo”.

El papel de la cultura ante el cambio climático y la paz

Finalmente, ha expuesto las líneas de acción que vinculan a la cultura con ámbitos como la educación o el cambio climático. Por un lado, ha mencionado un acuerdo de gobierno para la promoción entre los ámbitos institucionales de la cultura y la educación, para desarrollar estrategias y medidas recíprocas para ampliar la presencia del arte, la cultura y la creatividad tanto en la educación reglada como en la no formal; así como la relevancia de la Ley de Enseñanzas Artísticas, recientemente aprobada en el Consejo de Ministros. También ha señalado como hito la participación de España en la Conferencia de Educación y Cultura de la UNESCO, que tendrá lugar en febrero de 2024.

Asimismo, Urtasun, que participó en el diálogo ministerial de alto nivel sobre la Acción Climática basada en la Cultura, en el marco de la COP28, ha considerado que la crisis climática “exige transformaciones urgentes relativas a la sostenibilidad, la igualdad, los cuidados, la convivencia y el derecho al espacio público”. En este sentido, ha resaltado el ‘Libro verde para la gestión sostenible del patrimonio cultural’ y la aplicación de un protocolo de actuación para la valoración de la implantación de energías renovables en bienes con valores culturales. Además, ha anunciado que el Ministerio de Cultura impulsará la creación de la Bienal de Cultura y Futuro Climático, con el fin de dibujar una estrategia conjunta para la cultura en su relación con la emergencia climática y la crisis ecosocial.

Para cerrar su comparecencia, el ministro de Cultura ha reflexionado sobre la cultura de la paz como “una nueva dinámica de relación entre las sociedades y los pueblos”. Para Urtasun, “la cultura debe ser un instrumento de convivencia y de diálogo que refuta, activamente, la competencia y el conflicto”. Así, ha defendido que “nuestra tarea, también desde la cultura, es parar la injusticia de estas guerras y el asesinato masivo de tantas personas inocentes. Y eso nos obliga a trabajar en las condiciones para la paz del futuro”, ha declarado.

Por ello, entiende que “hacer diplomacia cultural en favor de los derechos humanos, de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, es hacerlo en favor de un mundo más justo”. Y al hilo del reciente encuentro con la directora general de la UNESCO para defender la candidatura de España a albergar Mondiacult en 2025, ha concluido que planteará la intención de impulsar desde España la proclamación de un nuevo Año Internacional de la Cultura de Paz.

Fuente: mundoobrero.es

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