Desmontando a Sareb

La nacionalización del llamado “banco malo”, la (Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria), supone un incremento de 35.000 millones de la deuda pública, y no cierra el capítulo de incógnitas y desmanes ligado a su nacimiento.

El Consejo de Ministros ha aprobado la nacionalización de Sareb. Paso a paso, se va quitando el velo de lo que siempre fue Sareb: una gran inmobiliaria pública.

El patrimonio de Sareb era enorme. Estaba formado por unas 500.000 viviendas según declaró la propia entidad. Sin embargo, el Estado no iba a utilizarlas con fines públicos, a pesar de las grandes carencias de vivienda que hay en España. La Unión Europea, el Estado y el sector financiero crearon alrededor de Sareb un entramado legal que les permitiese privatizar los bienes adquiridos en el rescate bancario sin interferencias sociales, periodísticas o judiciales.

A pesar del coste económico y social de Sareb, el gobierno ha decidido mantener el modelo diseñado por Luis de Guindos. Este consistía en la venta de sus bienes a través de intermediarios financieros. Esto se hacía con total opacidad, pues nunca se publicó dónde estaban las viviendas de Sareb ni por qué precio se iban vendiendo. En esta línea, el Ministerio de Economía de Nadia Calviño ha manifestado que, a pesar de ser una empresa de capital público, Sareb tendrá un régimen específico que le permita “la agilidad necesaria para llevar a cabo su función desinversora”. En otras palabras, el Estado pretende seguir llevando a cabo la privatización de Sareb de manera opaca, a través de intermediarios financieros y saltándose la Ley de Contratos del Sector Público.

La gravedad de lo que sucede en Sareb es extrema. Mientras el Estado va a perder todo ese patrimonio inmobiliario, la deuda española se ha incrementado en 35.000 millones por culpa de esta sociedad. Para ver la dimensión de lo que supone esta cantidad, basta decir que ese dinero sería suficiente para alcanzar el pleno empleo durante un año. Esa cantidad permitiría pagar el salario mínimo de 2,6 millones de personas durante doce meses, lo que equivale al 83% de los parados que hay en España.

Cabe preguntarse por qué el Ministerio de Economía es el encargado de administrar Sareb. Dado que esta entidad es una inmobiliaria, lo lógico sería que su gestión hubiese sido encomendada a la Secretaría de Estado de Vivienda. También hubiese sido oportuno que quedase bajo la gestión del Ministerio de Derechos Sociales, pues el derecho universal a una vivienda digna está reconocido en la Declaración Universal de Derechos Humanos, que España ha firmado. Sin embargo, Sareb ha quedado en las manos del Ministerio de Economía porque su patrimonio siempre se ha utilizado como una mercancía financiera.

Hay un gran esfuerzo para ocultar qué ha pasado en Sareb, pues esto ha permitido lucrarse a muchas entidades financieras y a personas vinculadas con la política a costa del sector público. En este sentido, no es casualidad que el gobierno haya anunciado el bono joven para alquiler junto con la nacionalización de Sareb. A buen seguro, el bono joven no ayudará a resolver los problemas de vivienda. Más bien servirá como una ayuda indirecta para los caseros y sobre todo como un lavado de cara de un gobierno socialista bien necesitado de ello en materia de vivienda. Como se ha señalado anteriormente, en el fondo Sareb no es más que una gran inmobiliaria pública que se está privatizando a pedazos. A continuación, se explica cómo se ha orquestado esta operación.

¿Qué es Sareb?

Sareb fue creada en el marco del rescate de las entidades financieras españolas. Las condiciones del rescate se establecieron mediante un contrato firmado en el año 2012 por la Comisión Europea y por Luis de Guindos como representante de España. Este contrato era el Memorando sobre condiciones de política sectorial financiera que, entre otras cuestiones como la reforma laboral, estipulaba la creación de Sareb.

La finalidad de Sareb era comprar los activos inmobiliarios de las cajas de ahorro y de los bancos privados que habían quebrado tras el estallido de la burbuja inmobiliaria.

¿Cómo organizó Sareb Luis de Guindos?

Sareb fue constituida con un capital de 4.800 millones de euros. De estos, el 45% fueron aportados por el Estado a través del FROB. El 55% restante fue aportado por las entidades financieras en función de su implantación en el mercado. De esta manera, Santander, Caixabank y Banco de Sabadell fueron los principales socios privados de Sareb. Salvo el BBVA, todas las entidades acudieron a la llamada de Luis de Guindos.

¿Qué compró Sareb?

Sareb compró una serie de bienes inmobiliarios cuyo valor contable era de 107.000 millones de euros. Estos bienes incluían solares, viviendas y, sobre todo, créditos a promotores inmobiliarios. En este sentido, el 80% de los bienes que compró Sareb eran créditos a promotores. Estos promotores habían quebrado y, por este motivo, no podían pagar sus deudas. Los créditos estaban respaldados por garantías que eran pisos o solares.

Luis de Guindos presentó un plan de negocio que recogía beneficios anuales del 13%. Este plan de negocio era absolutamente irreal, pero contó con el beneplácito de la Unión Europea

Sareb manifestó que había adquirido 500.000 viviendas en el año 2012. Esta cifra incluye las viviendas que eran garantías de préstamos. Estos bienes estaban formados por 100.000 inmuebles, 400.000 inmuebles en garantía y unos 70.000 préstamos, según manifestaba la propia Sareb en el año 2015.

¿Cuánto pago Sareb por estos bienes?

Sareb pagó 50.781 millones de euros. Recordamos que su valor contable era de 107.000 millones. Sin embargo, parte de estos bienes estaban muy devaluados. Este era el caso de los créditos sin garantía a promotores o los terrenos en suelos no urbanizados.

Un momento: ¿cómo con un capital de solamente 4.800 millones, Sareb pudo pagar 50.781 millones a las entidades financieras?

La respuesta es que Sareb recibió un préstamo de la Unión Europea de 51.000 millones de euros. El préstamo se realizó a través de un empréstito de Sareb con una serie de entidades financieras, que eran las propias entidades rescatadas. La finalidad de Sareb era vender los bienes que había adquirido y con el dinero recibido, devolver el préstamo en 15 años.

Para esto, Luis de Guindos presentó un plan de negocio que recogía beneficios anuales del 13%. Este plan de negocio era absolutamente ficticio, pero contó con el beneplácito de la Unión Europea, que estaba igualmente interesada en la creación de Sareb.

Sin embargo, la clave de este préstamo es que contaba con un aval del estado español. Es decir, todo lo que no devuelva Sareb tenía que ser devuelto por el Estado, como acaba de quedar patente con la nacionalización de Sareb. Todas las partes eran conscientes de que el plan de negocio era ficticio, por lo que el aval escondía la verdadera naturaleza de Sareb. La Unión Europea había dado en realidad un préstamo que debía devolver el Estado español. Por lo tanto, Sareb era una gran inmobiliaria pública cuyas viviendas iban a ser privatizadas.

En realidad, la Unión Europea había concedido el préstamo a España con el fin del rescate al sector financiero español para que su quiebra no arrastrase a las entidades europeas y que los bienes adquiridos fuesen privatizados.

Al tener la condición de entidad privada, Sareb ha podido eludir los controles exigidos en la Ley de Contratos del Sector Público

¿Por qué el Estado y la Unión Europea trataron de ocultar la verdadera naturaleza de Sareb, es decir, que es una inmobiliaria pública?

Hay varios motivos. Uno de ellos es que esta estratagema permitió maquillar las cuentas públicas durante años. En particular, en el año 2012 donde el déficit público alcanzaba el 10% por las ayudas a la banca. Pero la clave de esta respuesta es que, al tener la condición de entidad privada, Sareb ha podido eludir los controles exigidos en la Ley de Contratos del Sector Público. Conviene tener en cuenta que nunca se habría detectado la corrupción en la venta de viviendas públicas en la Comunidad de Madrid (IVIMA) y en el Ayuntamiento de Madrid (EMVS) si estas entidades no estuvieran regidas por la Ley de Contratos del Sector Público. Sareb pudo eludir los requisitos de esta ley por su condición de entidad privada. De esta manera, Sareb ha vendido sus bienes con total opacidad. Nadie puede saber qué préstamos y qué viviendas vendió, ni tampoco por qué precio.

¿Por qué exigió la Comisión Europea que la deuda de Sareb sea pública?


El motivo es la catastrófica situación contable de Sareb. Desde el año 2015, Sareb se encuentra en causa de disolución de acuerdo con la normativa contable. Pero Luis de Guindos introdujo en 2016 una normativa contable específica para Sareb con el objetivo de evitar que sus socios debieran hacer nuevas aportaciones.

La Comisión Europea a través de su órgano de estadística, Eurostat, exigió en febrero de 2021 que el Estado español contabilizase la deuda de Sareb como pública. Esta deuda asciende a 35.600 millones de euros según Eurostat o a 37.673 millones de euros de acuerdo con las últimas cuentas presentadas por Sareb (2020).

En realidad, este resultado estaba previsto por todas las partes, pero la condición privada de Sareb beneficiaba a todos los involucrados en su creación: Unión Europea, Estado español y entidades financieras españolas. Al mismo tiempo, hay que recordar que una serie de personas relacionadas con la economía y la política se han lucrado a costa de Sareb. Este sería el caso de, entre otros, José María Aznar Botella o Rodolfo Martín Villa, que fue consejero de Sareb desde su constitución.

¿Qué han obtenido los bancos que participaron en Sareb?

Las entidades financieras van a perder todo el capital que aportaron en Sareb, que fue de unos 2.600 millones de euros. Sin embargo, esta inversión les ha permitido controlar la mayor inmobiliaria de Europa, que había sido financiada con dinero público. Por si fuera poco, Sareb encargó a los principales socios de Sareb la venta de su patrimonio. Así, Altamira (Santander), Servihabitat (Caixabank) y Solvia (Banco de Sabadell) fueron las encargadas de vender el patrimonio de Sareb. Además de recibir una posición extraordinaria en el mercado inmobiliario, las inmobiliarias cobraron por estas ventas comisiones de cientos de millones de euros todos los años que les permitieron compensar las pérdidas de los bancos en el capital de Sareb. Finalmente, Sareb encargó la venta de su patrimonio a otra inmobiliaria más, Haya, perteneciente al fondo oportunista Cerberus. Cerberus recibió el contrato cuando designó a José María Aznar Botella como consejero.

Por otro lado, los bancos que participaron en Sareb han obtenido 780 millones de euros en créditos fiscales motivados por las pérdidas que les ha causado su participación esta entidad. En sus próximas declaraciones del impuesto de sociedades, los bancos podrán restar estos 780 millones de euros de lo que tendrían que pagar. Así, el gobierno pone todas las facilidades para que sigan pagando cero euros por este impuesto, menos de lo que seguramente paga un taller mecánico o el bar de la esquina.

Sareb destinaba una partida presupuestaria de 13.000 euros para el catering semanal de la dirección y también había una partida de 8.000 para el catering mensual del consejo de administración

¿Qué bienes ha vendido Sareb?

En 2020 Sareb había vendido bienes por valor de 28.000 millones de euros y su patrimonio ha acumulado un deterioro de casi 6.000 millones de euros. Es decir, ha vendido o perdido bienes valorados en unos 34.000 millones de euros, lo que supone en torno al 64% de su patrimonio.

Sareb no ha publicado a quién ha vendido sus bienes. Los intermediarios financieros de Sareb han vendido una parte de ellos ha particulares, pero en su mayoría estos han vendido los bienes de Sareb a los grandes fondos de inversión oportunista, también conocidos como buitre, muchos de ellos provenientes de Estados Unidos. Casi todos los grandes fondos han comprado bienes de Sareb. De esta manera, fondos como Blackstone, Cerberus, Fortress, Texas Pacific Group o los noruegos Axactor han adquirido paquetes de miles de viviendas y créditos de Sareb.

Si Sareb ha ingresado 27.000 millones de euros, ¿por qué ha reducido su deuda en solo 15.000 millones de euros?

La diferencia entre las dos cifras son los costes de funcionamiento de Sareb. De esta manera, Sareb ha tenido unos costes operativos de 12.000 millones, que en buena parte provienen del pago de intereses. El contrato que firmó su antigua consejera delegada, Belén Romana, con un consorcio de bancos le hará perder a Sareb unos 3.200 millones de euros innecesariamente. En enero de 2015, Romana dejó de ser la presidenta de Sareb. Pero antes de que terminase aquel año ya se había incorporado al consejo del Santander, uno de los beneficiarios de ese contrato, donde ocupa actualmente varios cargos de relevancia. El gasto también proviene de las comisiones pagadas a las inmobiliarias de los bancos y a Cerberus por su labor como intermediarios en la venta de los bienes de Sareb.

Por otro lado, el despilfarro parece haber sido la tónica dentro de la entidad. Según publicó El Confidencial, Sareb destinaba una partida presupuestaria de 13.000 euros para el catering semanal de la dirección y también había una partida de 8.000 para el catering mensual del consejo de administración

¿Sareb ha sido rentable para el Estado?, ¿tenía alguna otra opción?

Sareb va a generar una gran pérdida de dinero público pues, de momento, ya se han añadido 35.000 millones de euros a la deuda. Esto sucede con el agravante de que, si siguen adelante los planes de privatizar su patrimonio, al Estado no le quedará ninguna de las 500.000 viviendas que sufragó.

Si Sareb hubiese sido el germen de una entidad pública de vivienda en alquiler, la operación podría haber sido rentable para el estado, que además habría preservado un enorme patrimonio de vivienda. El patrimonio de Sareb reunía unas condiciones idóneas, pues estaba repartido por todo el territorio español, contando con solares y con viviendas terminadas.

Teniendo en cuenta el funcionamiento de Sareb, ¿solamente le queda lo peor?

No tiene por qué. Por un lado, Sareb manifestó recientemente que disponía de 60.000 viviendas, a las que hay que añadir los créditos de los promotores inmobiliarios. Por otro lado, los principales bienes de Sareb eran estos créditos, que estaban garantizados con viviendas. La ejecución de muchos estos créditos todavía están en fase judicial, por lo que, a día de hoy, Sareb sigue incorporando nuevas viviendas a su patrimonio.

¿Qué consecuencias tiene la declaración como pública de la deuda de Sareb?

La declaración como pública de la deuda de Sareb que fue exigida por la Comisión Europea, además de ser un mazazo para las cuentas públicas, ha provocado la salida de los socios privados de Sareb. Sareb tendrá que reducir su capital a cero para compensar pérdidas de ejercicios anteriores y el nuevo capital debería ser aportado por su único socio, el Estado.

¿Existe algún impedimento legal para que las viviendas de Sareb se incorporen a un parque público de vivienda?

La constitución de Sareb como una entidad pública comportaba la modificación de la normativa legal con la que Sareb fue creada. Esta circunstancia podría haber dado pie a que se modificase el objeto social de Sareb. El gobierno podría haber transformado Sareb en una gestora del parque público de vivienda en régimen de alquiler social.

Debido a que la deuda de Sareb ya es pública, este cambio en la finalidad de Sareb no afectaría a las exigencias presupuestarias impuestas por la Unión Europea.

¿Por qué el Ministerio de Economía es el encargado de gestionar Sareb?, ¿hay algún plan para aprovechar sus activos?

El motivo que subyace en esta decisión es que la vivienda se trata como una mercancía financiera, donde los bancos y los fondos de inversión son los principales actores. De ahí, que el encargado de gestionar esta gran inmobiliaria sea el Ministerio de Economía y no la Secretaría de Estado de Vivienda o el Ministerio de Derechos Sociales. Sin embargo, este tratamiento vulnera las obligaciones de España en materia de derechos humanos, entre las que se encuentra la obligación de proporcionar una vivienda digna.

En este sentido, la ministra de Economía Nadia Calviño ha manifestado que Sareb seguirá gestionándose como se venía haciendo hasta ahora. Es decir, continuará su privatización a través de intermediarios privados, a pesar de las presiones de Unidas Podemos para que esta entidad utilice su patrimonio de vivienda con fines sociales. A lo sumo, Sareb mantendrá convenios con algunas administraciones más cercanos a un pequeño parche que a un verdadero plan de vivienda. De esta manera, el gobierno ha desposeído a la ciudadanía de un derecho humano como es el de una vivienda digna y de un patrimonio que le pertenece.

¿Qué se debería hacer con Sareb?

De un día para otro, la deuda pública se incrementó en más de 35.000 millones de euros por culpa de Sareb. Por este motivo, el Estado debería saber qué ha sucedido en esta entidad y posteriormente informar a la ciudadanía. Para cumplir con esta obligación se debería exigir lo siguiente:

  1. Auditoría del estado contable de Sareb y de qué bienes dispone, con su identificación catastral.
  2. Situación de los inmuebles de Sareb.
  3. Auditoría de qué ha sucedido en Sareb hasta ahora. Debería comprender la identificación de los bienes que ha vendido Sareb, su precio y su destinatario, siempre que este sea persona jurídica con la finalidad de no vulnerar la Ley de Protección de Datos Personales.
  4. Publicación de las auditorías.
  5. Incorporación de los bienes de Sareb a un parque público de vivienda.

    Fuente: Manuel Gabarre en elsaltodiario.com
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