Desinfectantes autorizados en la lucha contra la COVID-19

  • Ante la crisis provocada por la enfermedad COVID-19, Ecologistas en Acción recomienda prudencia en el uso de desinfectantes y recuerda que se deben seguir las instrucciones propuestas por el Ministerio de Sanidad. 
  • Los desinfectantes son tóxicos peligrosos para la salud y el medioambiente, por lo que su uso requieren de una previa autorización para su comercialización.

A diario, la sociedad española está usando viricidas en la lucha contra el coranavirus en los centros médicos, en las calles, en los lugares de trabajo y los hogares. Un viricida (biocida empleado para tratar virus) es un plaguicida con uso no alimentario. Su finalidad es destruir, con­trarrestar o neutralizar cualquier organismo nocivo, o de impedir su acción o ejercer sobre él un efecto de control de otro tipo, por cualquier medio que no sea una mera acción física o mecánica.

Si ha habido un momento de utilizar viricidas de forma masiva es este, en la lucha contra la enfermedad COVID-19. Ante esta situación, Ecologistas en Acción recuerda que si bien el uso de los biocidas está justificado en estos momentos, se trata de productos tóxicos y que su uso abusivo o por personal no cualificado pueden causar afecciones adversas a la salud humana, en especial a los trabajadores que realizan las labores de desinfección, o a las personas que los utilizan para la limpieza de sus hogares.

Dada su función de matar organismos nocivos, como es el caso del coronavirus, son tóxicos peligrosos para la salud y el medio ambiente, que necesitan de una previa autorización para su comercialización y, en muchos casos, solo pueden ser aplicados por profesionales provistos de las suficientes medidas y equipos de protección.

La UE y España tienen un amplio arsenal de viricidas autorizados, los cuales deben ser utilizados con prudencia y precaución, debiendo de seguirse las instrucciones del Ministerio de Sanidad y de lo señalado en la ficha técnica de cada biocida.

Ecologistas en Acción apoya el documento técnico elaborado por el Ministerio de Sanidad, relativo al procedimiento de limpieza viaria ante la pandemia de coronavirus. Este documento recomienda un procedimiento de limpieza y desinfección de las vías públicas con la siguiente secuencia de actuaciones:

1. Barrido para la eliminación de residuos y materia orgánica, a ser posible en húmedo, con el fin de evitar la dispersión del virus.

2. Baldeo de las calles con camiones disponibles a tal efecto con agua reforzada con tensoactivos específicos para la limpieza viaria, en la concentración indicada por los comercializadores de los detergentes utilizados.

Como alternativa al uso de tensoactivos, el Ministerio señala que deberá valorarse la sustitución de estos productos por derivados de amonio cuaternario y otros productos con acción biocida. En tal caso se realizaría tanto la limpieza como la desinfección, siempre que el uso de estos productos no constituya un riesgo de corrosión para las barredoras.

3. Desinfección mediante hipoclorito de sodio al 0,1 % mediante mochilas pulverizadoras (20 ml de lejía común por litro de agua). Para realizar esta operación los operarios de limpieza deberán de estar protegidos con los equipos de protección personal adecuados.

Este tipo de desinfección es especialmente recomendada en los espacios más sensibles: proximidad de centros sanitarios, grandes supermercados, centros de distribución de alimentos, zonas de la ciudad con asentamientos urbanos fijos o de pernocta de personas sin hogar.

4. En caso de ser necesario, desinfección de las superficies de bancos, farolas u otros elementos municipales de la vía pública deberán emplearse los viricidas autorizados a tal fin.

Para servir de guía, el Ministerio de Sanidad también ha sacado una lista de productos viricidas autorizados en España para uso ambiental, industria alimentaria e higiene humana. Ecologistas en Acción hace hincapié en que varios de estos viricidas tan solo deben ser aplicados por personal profesional y siempre deben seguirse las instrucciones del producto y actuar con prudencia y sentido común.
Fuente: ecologistasenaccion.org