Críticas al Plan de Movilidad de la F1: sin medidas en los colegios, ni protocolo de emergencia sanitaria. Se calculan 14.000 los vecinos afectados por ruidos

La plataforma Stop Fórmula 1 y la FRAVM presentan una serie de escritos para señalar los problemas del plan para los barrios por donde discurre la carrera, presentado con escaso margen

Obras del circuito de fórmula 1 desde el recinto de Ifema / David F. Sabadell

Un plan de movilidad presentado tarde, cuando ya los efectos de la carrera se llevan notando meses en los barrios afectados y que, entre otras carencias, no tendría protocolos específicos para emergencias o para los centros educativos afectados durante las dos jornadas lectivas en las que habrá pruebas de las Fórmulas 1, 2 y 3. El Gran Premio de Fórmula 1 de Madrid se celebrará entre los días 11, 12 y 13 de septiembre, pero ya la tarde del 10 hay previstos cortes de tráfico en la zona.

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Son algunas de las críticas que la Plataforma Stop Fórmula 1 Madrid y la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) han lanzado contra el Plan de movilidad del Gran Premio de España de Fórmula 1 (MADRING 2026), presentado por el Ayuntamiento de Madrid el pasado viernes 4 de septiembre, a una semana de la competición, y que ha comenzado a aplicarse este mismo lunes 7.

Desde la FRAVM señalan que es un plan de movilidad “pensado para meter y luego sacar del barrio a las 300.000 personas que van a acudir al evento, no para las que viven allí”

Además de los previsibles cortes y restricciones de tráfico, el plan contempla refuerzos de Metro y Cercanías y cinco lanzaderas gratuitas de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) para acceder a la zona de las carreras. Desde la FRAVM señalan que es un plan de movilidad “pensado para meter y luego sacar del barrio a las 300.000 personas que van a acudir al evento, no para las que viven allí”.

Quique Villalobos, portavoz de la federación vecinal, cuenta a El Salto que las consecuencias del Gran Premio se vienen notando desde hace meses en la movilidad del vecindario por las obras. “Se dijo que eran tres días, pero en realidad se empantana la zona durante meses, en este caso durante más de un año”.

En su comunicado, la FRAVM señala cuestiones como que el cierre de accesos al barrio de Las Cárcavas los días 11, 12 y 13 de septiembre “obligará a los residentes a asumir graves inconvenientes y cambios drásticos”, que el plan “no recoge los itinerarios en caso de emergencias sanitarias para los vecinos y vecinas del entorno” y que solo se han instalado pantallas acústicas en 150 metros del recorrido por la zona residencia, algo que “únicamente cubre a unas cinco viviendas unifamiliares, quedando las más cercanas al circuito completamente expuestas”.

Para Villalobos, el Gran Premio de Fórmula 1 es el máximo exponente hasta el momento de “la ‘eventificación’ de la ciudad que venimos denunciando”. La organización vecinal ha denunciado el uso de Madrid como sede de grandes eventos que reportan grandes beneficios a intereses privados mientras perjudican a los residentes. En este caso, “ruido, problemas de movilidad, saturación del espacio público, suciedad, turisticación”. Según este activista vecinal, es más grave en tanto “el Ayuntamiento de Madrid y sobre todo la Comunidad de Madrid están actuando como promotores”.

Centros educativos sin protección contra el ruido

Por parte de la Plataforma Stop Fórmula 1 Madrid, que incluye asociaciones vecinales de Valdebebas, Las Cárcavas y otras zonas afectadas, así como organizaciones ecologistas y de la sociedad civil, ha presentado un escrito ante la Dirección Provincial de Educación de Madrid expresando su preocupación por la ausencia de mayores medidas de protección para los centros educativos en los barrios afectados.

En sus comunicados, tanto la Plataforma como la FRAVM ya expresan su preocupación porque se considera que solo un día lectivo, el viernes 11, se verá afectado por la carrera, cuando los cortes de tráfico en la zona comienzan el jueves 10. Pero en este escrito, la plataforma va más allá  y señala que ese viernes la mayor de pruebas de las Fórmulas 1, 2 y 3 se celebrarán en horario escolar, sin que haya ningún tipo de medida contra el ruido prevista.

El escrito, al que ha tenido acceso El Salto, apunta a la Dirección de Educación que están programadas pruebas de la F3 desde las 9.55 de la mañana y que, alternándose con las otras categorías, se prolongarán hasta las 19.15. La plataforma recuerda que en los test de la Fórmula 3 celebrados los pasados 24 y 25 de agosto “se registraron niveles de ruido de entre 80 y 100 decibelios en zonas situadas alrededor de IFEMA y en varios kilómetros de distancia”. Es decir, más del doble o incluso el triple de lo permitido en zonas residenciales, que son 35 decibelios.

“Esta situación genera una especial preocupación ante la jornada del 11 de septiembre, debido a la proximidad de numerosos centros educativos al trazado —afirman los vecinos—, especialmente por los centros situados en las zonas de Valdebebas, Las Cárcavas, Canillas, Piovera y otras áreas próximas al circuito”. Solicitan que al menos siete centros sean objetivo de “medidas preventivas”: CEIP Nuria Espert, CEIP Alfredo Di Stéfano, CEIP Adolfo Suárez, CEIP Cortes de Cádiz, CEIP Esperanza, CEIP Filósofo Séneca y CEIP Luis Cernuda, durante el viernes.

Durante los test de la Fórmula 3 de los pasados 24 y 25 de agosto, la Plataforma realizó mediciones de ruido que no son vinculantes judicialmente, pero sí que varios vecinos, a título particular, presentaron denuncias ante la Policía Municipal, que hizo sus propias pruebas. El concejal de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, afirmó que dichos test de la F3 habían recibido una autorización especial del Ayuntamiento. Como publicó El Salto, la plataforma Stop Fórmula 1 Madrid solicitó la publicación de dicho documento como los resultados de las pruebas de ruido de la Policía Municipal, sin recibir respuesta.

Madrid, Palco VIP y ‘merchandising’

Esta misma semana, Más Madrid ha presentado una campaña que critica a los gobiernos de José Luis Martínez Almeida en el Ayuntamiento e Isabel Díaz Ayuso en la CAM titulada Madrid no es su palco VIP, que vincula dichas instalaciones del circuito del Gran Premio de Fórmula 1 con la polémica alrededor de la supuesta adquisición por parte de la Comunidad de un ático para residencia personal de la presidenta que se habría hecho pasar como oficinas.

Las portavoces de Más Madrid Mónica García (candidata a la presidencia de la CAM) y Rita Maestre (candidata a la alcaldía) han explicado que “un palco VIP es una imagen que expresa muy bien cómo gobierna la derecha en Madrid: acceso preferente, un espacio acotado y separado del resto, una vista privilegiada de lo que pasa abajo. Al palco VIP se entra por invitación, no por derecho. Y esto es exactamente lo que representa la Fórmula 1 de Almeida: un circuito, unos palcos, una fiesta para unos privilegiados, mientras el resto de la ciudad la mira pasar desde fuera y paga la factura”.

El 31 de agosto, unos días antes de que se presentase el Plan de Movilidad (4 de septiembre), Madring, la marca del Gran Premio de Fórmula 1, presentó por su parte su línea de ropa y merchandising. Una “colección exclusiva” que adquirir en el Corte Inglés que no solo incluye líneas de moda para hombre y mujer, sino también complementos como abanicos o bolsos de temática relacionada con las carreras y con diseños “inspirados en la velocidad”.

Fuente: Jose A. Cano – IG @caniferus en elsaltodiario.com (Título editado por @carabanchelnet)

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Fuente: Guillermo Hormigo en eldiario.es

El Trabajo de Fin de Máster del ingeniero ambiental Iván Ruiz Coello usa diferentes técnicas y análisis de datos para prever que 13.936 personas soportarán más de 60 decibelios y 79 se enfrentan a riesgos de salud auditiva. La superficie expuesta a emisiones diarias por encima del umbral permitido se duplicará

Recta del circuito Madring

“Los resultados obtenidos revelan un impacto sonoro que, sin medidas de intervención, resulta legalmente difícil de asumir para el entorno urbano de Madrid”. Es una de las conclusiones de un detallado análisis que Iván Ruiz Coello, estudiante de Ingeniería Ambiental en la Universidad Politécnica de la capital, ha convertido en su Trabajo de Fin de Máster. Hacen referencia a las estimaciones de contaminación acústica de cara al Gran Premio de Fórmula 1 que se celebrará en el entorno de Ifema del 11 al 13 de septiembre.

A través de un Modelo Digital del Terreno y de un pormenorizado estudio de datos históricos o previsiones, Ruiz Coello concluye que el número de personas sometidas a niveles superiores a los umbrales sonoros permitidos durante el evento alcanza las 13.936 personas, dentro de un área con 50.646 habitantes. Así, durante la carrera que tendrá lugar el domingo 13 de 15:00 a 17:00, casi 14.000 residentes soportarán más de 60 decibelios (dB). El límite base que marca el Real Decreto 1367/2007, que desarrolla la Ley del Ruido, está fijado en 55 para áreas residenciales. Ese es el número que determina “impacto significativo”, aunque se amplía a 58 para aplicar sanciones por emisiones medias diarias y a 60 durante la duración de un evento.

Ruiz Coello compara la afectación diaria habitual de la contaminación acústica con la que ahora deberán soportar los habitantes de diferentes zonas de los distritos de Hortaleza y Barajas: “Los datos muestran que 3.435 residentes (6,8% del total de población analizada) se verían expuestos a más de 58 dB según el escenario base en el que el circuito no está operativo [principalmente debido al tráfico habitual en el entorno]. En cambio, con el circuito en funcionamiento, esta cifra ascendería a 8.613 habitantes (17% del total de población analizada)”.

Y añade: “En términos cuantitativos, la actividad del circuito provoca que la superficie expuesta a niveles superiores a 58 dB se duplique, registrando un incremento del 114% respecto al escenario base”. Esto causará que el ruido deje de ser “un fenómeno localizado y asociado a la infraestructura de transporte para convertirse en una afección ambiental generalizada, comprometiendo el cumplimiento normativo en la mayor parte del tejido residencial”.

Decenas de personas ante un riesgo para la salud auditiva

Retomando sus estimaciones para el período de carrera, los resultados son todavía más estremecedores: “El 54,2% del suelo destinado a uso vivienda dentro del área de estudio sufriría niveles de ruido superiores a 60 dB durante las dos horas de competición”. Ruiz Coello desgrana por qué se produce este impacto: “Si bien la morfología urbana genera un efecto de apantallamiento visible en los patios interiores, como se evidencia en los bloques residenciales de la calle Silvano, esta resulta insuficiente dada la magnitud de la emisión acústica del circuito. Los edificios de primera línea soportan niveles de inmisión tan elevados que no logran disipar la totalidad de la energía acústica incidente, permitiendo que niveles elevados de ruido penetren en las zonas teóricamente protegidas tras la fachada”.

Representación 3D de la exposición acústica en fachadas de la calle Silvano durante el período diario con el circuito operativo / Iván Ruiz Coello

El trabajo del ingeniero permite acotar geográficamente las zonas más golpeadas por el ruido, ya que la afectación es generalizada, pero no homogénea: “En términos generales, todos los barrios ven incrementados sus niveles de inmisión. Un total de 6.243 personas (12,3% de la población) soportarían niveles superiores a los 65 dB. Sin embargo, lo más alarmante es la presencia de 279 personas expuestas a más de 80 dB, de las cuales 79 están por encima de los 85 dB. Son sin duda los barrios de Valdefuentes, Canillas, y parte de Piovera los más acusados por el evento. En el caso de Valdefuentes, donde el circuito pasa a escasos 40 metros de las viviendas, se llegarían a registrar valores de 89,7 dB, un valor que excede significativamente los umbrales de confort acústico recomendados para zonas residenciales”.

Valdefuentes es el barrio administrativo de Hortaleza que incluye las áreas residenciales de Las Cárcavas y Valdebebas, las más afectadas por el ruido de los motores y otras fuentes sonoras (roce de los neumáticos con el asfalto, helicópteros de seguridad y medios de comunicación, operativo logístico o griterío desde las gradas). Concentra la inmensa mayoría de esas 79 personas que soportarán más de 85 dB, una cantidad que entra en el terreno del riesgo para la salud auditiva ante una exposición continuada.

Comparación de población expuesta del período de carrera (15.00 a 17.00), con y sin Fórmula 1 / Iván Ruiz Coello

Esos puntos de Valdefuentes suponen los casos más extremos, pero otro dato extraído por Ruiz Coello expone cómo los efectos negativos se extenderán por barrios colindantes: “En el cómputo diario, el evento provoca que aproximadamente 7.000 vecinos pierdan su condición de zona tranquila (niveles inferiores a 55 dB)”.

Es solo un resumen del contenido, la metodología y las conclusiones del trabajo de Ruiz Coello, que a lo largo de 85 páginas analiza pormenorizadamente aspectos diversos: normativa en materia de ruido, historial de emisiones en otros grandes premios del calendario o en El Jarama (cuya licencia acabó tumbando la Justicia), avances tecnológicos de la Federación Internacional de Automovilismo (el paso de los motores V8 a V6 permitió reducir emisiones), descripciones físicas sobre la propagación del ruido o hasta fórmulas matemáticas empleadas en su modelaje.

La Confederación Española de Familias de Personas Sordas (Fiapas) ha aconsejado utilizar medidas de protección auditiva ante los riesgos asociados a los “elevados” niveles de ruido que pueden alcanzarse durante el Gran Premio. La entidad hace un llamamiento a proteger la audición, tanto entre quienes asistan al espectáculo como entre las personas que se encuentren en las inmediaciones del circuito. Así, aconseja utilizar tapones, especialmente en las zonas más próximas a la pista; descansos periódicos en zonas alejadas del ruido y evitar permanecer durante horas de forma continuada en los lugares de mayor exposición. Según avisa la confederación, estudios efectuados durante carreras previas han registrado niveles sonoros superiores a 95 dB y picos por encima de los 120.

Mención a la falta de evaluación ambiental

El ingeniero ambiental recuerda, además, que el proyecto se ha visto exento de una evaluación de impacto ambiental y la correspondiente declaración de impacto ambiental: “A pesar de la magnitud del evento, la resolución del Informe de Impacto Ambiental relativa al circuito de carreras de Fórmula 1 en Madrid ha determinado que el proyecto se someta únicamente a un procedimiento simplificado”. Esto es, a un estudio elaborado por los promotores cuyo contenido no tiene que publicar íntegramente la Comunidad de Madrid.

Ruiz Coello cita el carácter “condicionado” de esa decisión, que centra parte de las alegaciones y recursos de Más Madrid o entidades ecologistas: “La viabilidad del trámite simplificado depende exclusivamente de que el Ayuntamiento de Madrid autorice la suspensión de los índices de calidad acústica, amparándose en el artículo 9 de la Ley del Ruido. Una resolución admite de forma explícita que, sin dicha exención legal, los niveles de ruido previstos (que el propio informe oficial sitúa por encima de los 80 dB) en áreas residenciales críticas como Valdefuentes, Canillas o La Piovera obligarían a un proceso de evaluación mucho más riguroso y participativo”.

Un rigor como el de este trabajo académico que, para muchos vecinos y ecologistas, no ha estado presente en la actuación de las administraciones madrileñas. El consejero de Transportes, Jorge Rodrigo, aludió la semana pasada a estos posibles efectos en la población quitándoles gravedad en pos de la “rentabilidad”: “Merece la pena que todos nos sacrifiquemos un poquito”, declaró ante los medios de comunicación, después de que vecinos registrasen más de 100 dB en unas pruebas de Fórmula 3. Una cifra que duplica numéricamente el umbral legal, aunque a tenor de la sensibilidad del oído el impacto se multiplica hasta por 27 veces.

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, también se refirió el pasado 1 de septiembre a las quejas vecinales por el ruido en el acto de arranque del curso político. De nuevo, hizo prevalecer el hipotético beneficio económico para justificar esos menoscabos al bienestar vecinal: “Es uno de los grandes eventos y oportunidades de los próximos meses en Madrid, 40 años después la Fórmula 1 nos elige. Entendemos las quejas, estamos adoptando junto con Ifema las medidas oportunas. La molestia cero no existe, no negamos que se van a producir, pero nuestra obligación es reducirlas”. El regidor aludió a la instalación de pantallas protectoras para mitigar el ruido, una de las acciones que Ruiz Coello sugiere en su análisis para reducir las consecuencias sonoras. Pero la inquietud crece entre los vecinos, que ya tienen datos empíricos en los que sustentar sus temores mientras los motores se preparan para rugir.

Fuente: Guillermo Hormigo en eldiario.es

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